martes, 14 de julio de 2009

Un rock para mis abuelos

Durante muchos años tuve la suerte de tener vivos a mis cuatro abuelos. Como usualmente sucede (por alguna extraña y arcaica razón) tuve mucho más apego con mis abuelos maternos (ya saben, viene del refrán donde se duda de la decencia de la nuera: Hijos de mi hija mis nietos ser, hijos de mi hijo no lo sé).
Como sea es verdad. Me duele admitirlo, pero fui mucho más apegada con los papás de mi mamá.

Mi abuela paterna era muy cariñosa, y dulce (ella me enseñó el catecismo y siempre tenía para mí, una servilleta con galletas y dulces). Era una persona muy religiosa, pero no de esas que andan con la doble moral en la boca. de hecho, era un persona bastante congruente con su fe. A pesar de que mis primas más grandes dicen que en su edad adulta no era precisamente linda, a mí me tocó conocer a una mujer bastante pacífica y amorosa.
A mi abuelo paterno siempre le tuve un respeto reverencial, suficiente como para no acercarme más que a saludarlo; no era que no lo quisiera, al contrario, pero me parecía una figura muy distante.
Quizá era la sombra de las historias a su alrededor, como que fue director de Telégrafos de México, o que su papá fue armero en la revolución, o que fue un poco duro con mi papá y mis tíos. Si una muerte me dolió profundo fue la suya, porque cuando tuve el valor de acercarme a él, ya era demasiado tarde.
Por otro lado, la relación con mis abuelos maternos fue diferente. Mi abuela era la persona más increíble del mundo. Tenía un semblante serio y casi aterrador; pocas veces la vi sonreir, y casi podría contar con una mano las veces que me abrazó y me dio un beso. Creo que nadie la escuchó cantar. Pero era muy generosa con su mundo.
A través de sus historias conocí la juventud de sus días, casi vetada a mi mamá y mis tíos. Le gustaba contarnos sobre su niñez, sobre sus amores. Cuando platicaba conmigo, ponía una mirada de complicidad y ternura, que compensaba todos los besos que jamás me dio.
Nunca se casó con mi abuelo; vivieron 65 años en unión libre y curiosamente ella fue la que no se quiso casar. Fue la persona más libre e independiente que yo jamás haya conocido. La extraño infinitamente y no cabría en un post, toda la admiración y el amor que le tengo.
A mi abuelo materno realmente lo tuve poco. Se murió cuando yo tenía ocho años, pero eso no impidió que su recuerdo quedara palpable.
Me acuerdo que me sentaba en el descansabrazos de su sillón y mi mamá me decía: "Dale un beso y un abrazo muy fuerte a tu abuelito, y dile que lo quieres mucho". Por supuesto yo obedecía y mi abuelo se reía y me decía que lo estaba ahorcando. (imaginar a DCodyR4 de tres años, "asfixiando" con su abrazo a un hombrón de 1.75 m).
He perdido la cuenta de las tardes que pasé en esa sala contándole tonterías de niña, bailando y cantando para él; me puso como sobrenombre: Alejandra. Decía que mis papás me habían puesto un nombre muy difícil y que ese era más bonito; entonces lo abrazaba y le decía: si tu quieres que me llamé así, entonces seré Alejandra.
Qué paradójico! Ese hombre que vivió muchos sufrimientos en la calle, que vio la tristeza de la guerra, que pasó hambre y que finalmente triunfó, tenía en su corazón más ternura y amor que nadie.
Chale, ya me puse sentimental.
Espero que en algún lugar del Caribe (porque estoy segura que cuando murieron, no se fueron ni al cielo, ni al paraíso, se fueron al Caribe) mis abuelos estén tan orgullosos de mí, como yo lo he estado de ellos.

Para Guadalupe M.
Leona H.
"El Güero" M.
Félix V.
Ya no se lo imaginen, aquí DCodyR4 de 3 años (y mi dedote sosteniendo la fotografía)
Y el comentario de último momento:
Hoy inaguramos: "La recomendación del día"
Visiten el blog de Jacques el fatalista, hoy tiene un post buenísimo a la Toy Story. Y después de leer eso, espero que mis extintas Barbies hayan hecho unas bacanales de antología en mi ausencia. O que hayan discutido sobre capitalismo y comunismo. Yeah!
Y también el blog de Botica Pop, ahí sí hay regalos y sorpresas de verdad. Rifará junto a Bere de "Tarde o temprano" unas bufandas muy acá, de una marca muy popofona que no conozco. Suerte!

3 comentarios:

Omar Franco Pérez dijo...

Yo tuve poco tiempo a mis abuelos juntos. Mi abuelo paterno murió cuando yo tenía 3 años, y el materno un par de años después.

Mis abuelas siguen vivas. Pero por diversas circunstancias nos hemos visto alejados. No obstante, las quiero bastante.

Me puso sentimental tu post.

UN saludo!

P.D. Haré lo posible por visitarla desde un CIBER-CAFÉ. Por el momento, uso mi lap en lo que llegan los de DHL.

Bere dijo...

Mis 2 abuelitas murieron cuando yo era muy chiquita :s asi que muchos recuerdos no tengo, de mis abuelitos pues son buena onda, pero eso si chapadisimos a la antigüita.

Muchas gracias por hacerle promoción al concurso :), eso se llama solidaridad! jejeje

y pues seguiré tu blog, que parte de la idea del concurso es para crear lazos entre bloggers!

Un beso!

Guapólog@ dijo...

A mis mis 4 abuelos también me han durado. Hace apenas 5 años perdí a mi abuelo materno. Y curiosamente soy mucho más cercana a los paternos, supongo que porque a) somos muchos menos nietos del lado de mi papá que del de mi mamá y definitivamente me pusieron muchísima más atención y b) los abuelos paternos siempre fueron (aún ahora) más dispuestos a contar sus idas y venidas por el mundo desde su infancia.

Un post sentimental, sin duda, pero inspirador. Creo que hoy les voy a llamar para saludarlos :D

Saludos,

Simone