martes, 15 de septiembre de 2009

A Diablo no le gusta la música electrónica

Pero si, la gente que la escucha.

Lo acepto: A veces soy antisocial.
Pero bueno, eso no es ninguna noticia ni tampoco un rasgo que me enorgullezca. Mi antisocialidad no es originada porque (como muchos dicen) odie a la gente o prefiera un buen libro a una fiesta (ambas cosas son buenas, pero aceptémoslo: ¿preferir un libro a una fiesta, en sábado por la noche? NEEE) se deriva del miedo a conocer gente nueva y que esa gente no congenie con uno (característica muy humana y normal, creo yo).
Pero el sábado me armé de valor y dije: va.
Caminaba despreocupadamente rumbo a mi casa, luego de una comida con paseo incluído por el centro, cuando mi celular sonó. Era Melissa, mi amiga de tooooda la vida (mejor conocida en este blots como Gatona-pero no la quiero quemar porque sus amigos van a leer esto- *Uy! demasiado tarde*).
Y que quería? invitarme a una fiesta con sus amigos de la universidad: Emilio*el papi**Paco Memo* (es igualito!!!) y Armando *Kisio**quisio* (o como se escriba) y con otro que no era de la Universidad y en cambio, las dos conocíamos relativamente bien: Rubén (al que mencionaré más adelante).
Pero hablando de su banda, Personajazos ambos dos: divertidos, amistosos, graciosos y alivianados.
Diferentes y raros en el sentido positivo de la palabra.
La verdad, esperaba que fueran unos odiosillos que se alucinan con cualquier bit barato, o de esos lucidos pesados como collar de papayas, sólo porque van a raves y conocen DJ muy internacionales...
Sorpresa la mía. En realidad me encontré con gente muy relajada y amigable. Ninguna pose, cada quién en su onda. No es mi estilo pero en general: me gustó mucho (era una fiesta con DJ de música a la que yo llamo electrónica y ellos llaman, ¿ psycho?, ¿alternativo?, ¿ lounge?, ¿chill out?, ¿HOUSE? (ja, no se espojen).
Antes, cuando Melissa me invitaba a sus fiestas, pensaba: ¿A qué voy, si no tengo nada de que platicar?
A mí no me gusta la electrónica, estudio otra cosa completamente distinta (ellos son administradores industriales y anexas), jamás he ido a un rave, no tengo idea de que DJ es bueno o malo, no sé distinguir si mezcla bien o mal... ¿A qué jodidos voy???
Pues el sábado fui a divertirme y lo logré. Platiqué, medio bailé, medio tomé y fumé nicotina (gracias al patrocinio de Kisio, al que le debo una cajetilla). Chingón.
Y bueno, estaba la otra variable. En el post sobre las reuniones del Triásico mencioné que había tenido contacto con un ex compañero de la primaria. Pues ese es Rubén.
Yo pienso que la gente puede o cambiar por completo o mantenerse en la misma frecuencia aunque hayan pasado muchos años. En este caso sucedió lo último. Lo vimos y parecía que los años no habían pasado.
Sigue igual que cuando lo conocimos: centrado y maduro para su edad, con perpectiva, inteligente y amigable. Fue como si un día anterior al sábado, hubiera sido julio de 1997.
La última vez que lo vimos.
El encuentro fue raro pero agradable. Me parecía taaaan surrealista el hecho de caminar junto a una persona que no había visto en 13 años, dirigiéndonos a una fiesta donde no conocíamos a nadie, con las manos cargadas de cerveza...
(Nota para el señor FM, papá de DCodyR4 que lee este blots: era cerveza sin alcohol).
(Dah, como si no me conociera)
Como sea, fue un gran fin de semana. Descubrí que los amigos de mis amigos, también pueden ser mis amigos (aunque yo escuche a Morrisey y ellos al DJ wacha-wacha).

Y algo más...

El domingo perdí un billete de 200 pesos. Mi papá y mi hermano me ayudaron a mover la cama y los muebles porque según nosotros lo había volado el viento (las ventanas estaban abiertas, pero hay dos juegos de cortinas que no dejan que un papel pueda salir). Mi sobrino Olaf que tiene 8 años, tuvo la grandiosa idea de que el billete estaba afuera. (y que si lo encontraba, yo tendría que darle la generosa recompensa de un peso por encontrarlo). Le dije que sí y seguimos buscando adentro del cuarto.
Pasaron 10 minutos cuando, desde afuera, me preguntó: "¿cómo es el billete, tía?" Le dije y me contestó: "aquí está, quiero mi peso".
Efectivamente, era el billete todo mojado porque estaba lloviendo. Se encontraba entre las macetas de mi señora madre, SM.
Awesome!!!!
Olafín se fue sorprendido y contento a su casa ya que no recibió un peso. Se fue con una jugosa recompensa de 25 pesos.
Ojalá que siga igual de honesto cuando crezca.

7 comentarios:

JuanP... dijo...

Que cosas relatas tuuuuu, los que te seguimos en el tuiter ya tenemos la exclusiva de tu sobrino, y sabemos la historia obvio en menor o igual cantidad de 140 caracteres, pero lo otro, lo que es el post en si, estuvo interesante, yo de igual manera soy tachado, catalogado, encasillado, de antisocial, pero es que suelo ser selectivo en elegir a las personas a las que les voy a hablar, pero bueno, ahora ya no tanto, por que la escuela te demanda trabajar con miles y miles de persona, aunque no por eso seré su amigo, solo compañero y colaborador escolar, Ufff! Ya me extendí, bueno, me voy, te dejo la pura buena vibra y la pura buena onda.

Saludos (n_n)

Jelices Jiestas!!!!! (Que a mí mas que nada me gusta la comida que la celebración)

Bere Tarde o temprano dijo...

Pues siempre hay que probar de todo no? que todo tiene posibilidad de ser divertido :)

Olaf me suena a nombre vikingo y obvio me recuerda a Andy

Un beso!

Omar Franco Pérez dijo...

Hola!

Si, a veces resulta complicado pensar conocer genre nueva. Pero siempre es divertido.

A mi, además del jazz, blues, progressive rock, etc., me gusta el House, Lounge, BreakBeat, Drum & Bass, BigBeat, Chill Out, y algunos ritmos más. El psycho es una porquería.

Lo repito: ese Olaf es un héroe (Alguien recuerda la tira cómica de Olaf, el Vikingo?). A mi me habías dicho por Twitter que le habías dado 10 pesos...ummm..."sospechosismo"....jejeje.

Un saludo!

Falcon dijo...

Jajaj ¿Cómo es el billete? pues como todos los de 200 que no.

DCody región4 dijo...

Omar: Es cierto, yo le di 10 pesos, mi hermana le dio 10 y ates del episodio ya le había dado 5 pesos de domingo. 10+10+5=25 =D
Falcón: Olaf tiene 8 años. Yo creo que aún piensa que un billete de 20 es una fortuna, lo que me lleva a pensar que apenas el domingo contempló un billete de 200
Los amo a todos (dixit buentono 23)

DÆMOИ dijo...

La anécdota del niño me pareció mucho mejor que cualquiera de esos comerciales cursis de televisa sobre la honestidad, bien por el.

La electrónica.. pues es que la verdad que no es una música fácil de escuchar, bueno al menos no para mí, pero creo que el ambiente lo hacen los amigos mas que el soundtrack.
Las mejores fiestas son las espontaneas.

Saludos desde acá, y ya comenta en AREA Design sobre nuestro cortometraje.

Karyna dijo...

las mejores cosas de plano son cuando uno no sabe que esperar...y lo del sobrinito es una ternurita...dese una vuelta por el blog...ai algo para usted...