viernes, 16 de octubre de 2009

Y nos seguimos muriendo de hambre...

Recuerdan el guest post que hice en "El rincón del Ornitorrinco"? Pues como ya pasó una semana, ahora lo publicaré aquí, por si no vieron allá. Y si ya lo vieron, pues cuicuiri.
De nuevo le doy las gracias a mi querídisimo Ornitorrinco por darme la oportunidad de publicar en su blog.
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Y la curiosidad mató al gato. Domingo en la mañana: ojos hinchados, control en mano, empecé la rutina que corresponde a ese día: ver la televisión mientras me atasco de cereal con chocolate. Zapping rápido y me encuentro con el programa que trae de cabeza a algunos blogs y medios de comunicación: México´s Next Top Model.

Todo iba medianamente entretenido cuando me explotó la bomba en la cara. La única chica que se veía sana (no tenía los pómulos saltados, la clavícula no amenazaba con romperle la piel, ni parecía sacada de una postal de ayuda humanitaria para África) fue increpada por uno de los jueces con una sandez monumental: “¿Sabes que vienes con sobrepeso?”

¿Sobrepeso?, ¿gorda? ¿Acaso Oscar Madrazo y yo estábamos viendo a la misma persona? Lo primero que se me vino a la mente fue: “si ella tiene sobrepeso, entonces yo sufro de obesidad mórbida”. El pensamiento desapareció rápido; si bien no tengo precisamente el peso ideal, tampoco excedo los límites de lo sano.

¿En dónde quedó el trabajo de la Fundación Ellen West en México y en los fashion week de las capitales europeas?, ¿Y la propuesta de hacer que la talla cero desapareciera? ¿No que los diseñadores ahora trabajan sobre maniquís talla 7?, ¿No que ya no querían modelos enfermas en sus pasarelas?, ¿Qué mensaje está mandando la revista Glamour y Sony Entertainment Television con ese tipo de comentarios acerca del peso?

Esta indignación me dio vueltas todo el día. Yo puedo entender casi de inmediato que Oscar Madrazo es un reverendo imbécil que no tiene idea de cómo se ve un cuerpo sano, porque convive con mujeres que se sienten Paris Hilton de petatiux, talla menos cero que (pobrecitas) se matan de hambre. Pero esa soy yo, una adulta de 24 años.

Y, por ejemplo ¿ mi sobrina que tiene 14 años y prefiere comprar un pantalón talla 9 que le aprieta, a un talla 11, sólo porque 11 es de “gordas”? ¿Ella lo podrá comprender igual de rápido?

Si bien, es verdad que existe el libre albedrío y el criterio para saber discernir y no dejarse influenciar por este tipo de programas, también es cierto que muchas adolescentes (entre la inmadurez y los cambios propios de la edad) no saben usar ninguna de las dos cosas.

El ejemplo más cercano que tengo, soy yo. Tenía amigas delgadísimas que estaban traumadas con el peso y que se la pasaban viendo revistas y soñando con la talla cero. Eso me llevó a imitar: confieso haber tenido problemas de alimentación que trajeron complicaciones que hasta hoy arrastro. En preparatoria tomaba 5 o 6 litros de agua al día, tomaba laxantes y pasaba periodos de ayuno larguísimos de entre 10 y 11 horas, interrumpidos por un cigarro, un chicle y -sorpresa- más agua.

Eso (afortunadamente) sólo me reportó una gastritis que con el paso del tiempo se convirtió en colitis que hasta la fecha me acompaña. Y a pesar que a nivel físico no hubo cosas más serias como anemia o leucemia, si dejó rastro en la autoestima y la seguridad. (Ahora sanada, gracias)

Por eso cuando vi esa aberración llamada “México´s Next Top Model” me llené de rabia. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que a nuestras sobrinas, hijas, hermanas y nosotras mismas nos estén mandando el mensaje de que sólo estando en los huesos se puede triunfar y ser feliz?

¿Hasta cuándo vamos a permitir que un estúpido como Oscar Madrazo nos diga “gordas”? Porque eso no sólo fue un mensaje para Ana Laura de Monterrey. Puedo meter la mano al fuego para afirmar que hasta la más segura de su figura, cuando oyó eso bajó la vista para verse el abdomen, las piernas y la cintura.

Ya basta de pensar y hacer creer a las adolescentes que está bien dañar su cuerpo con dietas. Ya basta de hacerle caso a Ana Claudia Talancón en los comerciales de cierta marca de agua, diciendo que está bien tragarse más de 3 litros de agua al día. Ya basta de jodernos la autoestima nosotras mismas, imaginándonos en un cuerpo de top model 1.80m, 80-55-80 que no vamos a tener.

Y bueno, ¿qué se puede hacer?, ¿Iniciar todo un movimiento revolucionario en contra de las pasarelas, los programas y comerciales de televisión?, ¿Prohibir a las niñas y adolescentes verlos? No, desgraciadamente no se puede. Pero lo que sí podemos hacer, es aprender a conocer nuestro cuerpo y aceptarlo tal como es.

Ni modo, estoy chaparra y mido 1.60, mi mamá es de complexión mediana y caderas anchas. La genética me ganó. ¿Cómo lo soluciono? Reconociendo y aceptando.

Acepto que mi estructura física jamás será el de una mujer como esa. Acepto mi cuerpo como es, porque finalmente es el único que voy a tener en esta vida. No quiero que la ropa me quede apretada ni quiero tener complicaciones de salud por la diabetes que aqueja a mi familia. ¿Qué hago? Trato de que mi régimen alimenticio no se limite a tortas y hamburguesas, camino distancias largas, como a mis horas.

Y sobre todo, (como mujeres adultas y racionales que somos) saber dar una buena sugerencia y dirección a tiempo, a las niñas que tenemos alrededor. O al menos yo que pasé por la experiencia, no voy a permitir que mi única sobrina dañe su cuerpo y su autoestima por cumplir con un estereotipo.

¿Y ustedes?

7 comentarios:

ana dijo...

Genial! No lo pudiste haber dicho mejor... estoy totalmente de acuerdo contigo...

Bere Tarde o temprano dijo...

neee, trampa por repetición de post :P

nos vemos mañana!

Pol dijo...

Me encanto el post... y bueno todos en general muy muy buenos te sigo!! ojala te pases por mi blog (=

Karyna dijo...

tiene usted toda la razon, bueno en general casi siempre =P pase por mi blog ai algo para usted ;)..saludos

Guapólog@ dijo...

Y es tan fácil aprender a sacar las mejores caras físicas de cada uno! Un poco de maquillaje, otro poco de postura y un buen corte de pelo hacen milagros a la vista!

Tengo suerte y los veo con frecuencia en Profesionales de la Imagen:D

Besos!

Simone

Camélida de las Flores dijo...

DIABLO!!!!!!! Comadre mía, te juro que estoy al borde de las lágrimas con tu post..., ahhh!!!! Buenísimo! Ves que me voy poniendo al día??

Mil besos nena!!!!

Valentina dijo...

Me encantó, y tienes toda la razón, yo creo que la mejor forma de expresar nuestro desacuerdo es por dos vías: una quejarse y otra, apagar el televisor o cambiar el canal, porque mientras les sigamos consumiendo nunca entenderán que los mensajes que mandan son pésimos.