martes, 3 de noviembre de 2009

McLuhan pone y la conexión dispone: amor por internet

y la distancia le ganó al amor
solo te veo en el monitor...
Volován
Y el que no lo haya vivido ¡que se muerda la lengua por mentiroso!

La Aldea Global (gracias McLuhan) nos trajo los grandes beneficios de la interacción a niveles sorprendentes.
Por ejemplo, hace 30 o 40 años nadie se imaginaría que una relación podría gestarse entre dos personas que viven, ya no digamos en entidades distintas, sino en diferentes países. Eso me recuerda a un novio que tuve cuando tenía 15 años. Era de Venezuela y me llevaba dos años; por supuesto, el feliz romance duró el tiempo que nos tomó darnos cuenta que aquello no prosperaría por el pequeño detalle de que ni siquiera vivíamos del mismo lado del continente.
Claro, también existen historias de éxito a pesar de las fronteras, pero los casos son tan reducidos, que las esperanzas de involucrarse con un marqués alemán o un potentado árabe se pierden entre los millones de usuarios de la web.
¡Es tan fácil y tan engañoso! Porque el enamoramiento virtual puede ser muchísimo más fuerte que el tradicional. De entrada no existen los defectos (ni físicos, y menos de carácter). Cómo le digo a la persona que está del otro lado del monitor que tengo un carácter de la jodida, que soy gritón(a), egoísta y que no terminé la secundaria (por ejemplo).
Como casi siempre sucede, nos enganchamos con los detalles en los que establecemos identificación. Y durante una charla virtual, esos detalles se magnifican al máximo, porque no hay un punto de contacto físico para que ocurra la famosa “química” o “crush” (como deseen llamarlo). Las palabras e ideas son el único motor que llevan al sentimiento, porque todos los factores físicos quedan anulados.
Un gran ejemplo de ello, es la historia de FO que no quiere ser llamado así y que entonces será Mr X. Él dice:

No sé cómo conocí a una chica vía red social. Ella es de Veracruz, pero ha
vivido en distintos estados de la república. Actualmente se encuentra en un
lugar del Caribe mexicano. El punto es que con ella he conversado mucho, bastante: nos hemos contado muchas cosas, y creo que conoce más de mí que algunos amigos, incluso. Hemos tenido lindos "cibermomentos" (lo que sea que
ello signifique), y ambos (de su parte, según me ha dicho) somos actualmente
personas relevantes en la vida del otro (raro, ¿no?). En fin, como sea...lo que
he percibido de su personalidad me ha cautivado sobremanera (y, por otro lado,
la chica es muy guapa). No ha podido venir al DF por problemas laborales, y yo
no he podido ir a donde ella por situaciones económicas. Además, me parece un
tanto "ridícula" la situación.

La situación cambia ligeramente cuando la gente decide conocerse o mejor aún, la gran red de redes hace de Cupido y nos acerca a personas que ni remotamente pensamos conocer. Las encontramos por los lugares más inverosímiles de la web, (como en los blogs). El azar y el destino mueven las cuerdas y la web sólo hace que las piezas se acerquen.
Ya sea que asistamos a una reunión a la que no teníamos pensado ir o un correo oportunamente contestado, como en el caso de Bere y Andreas (mejor conocido como El Andy) que se conocieron gracias a una página de hospitalidad internacional en la que ella ingresó cuando estudió su posgrado en Suecia y él fue el receptor hospitalario en los primeros días de su estancia. Lo demás, ya es historia contada.
Pero, ¿qué nos lleva a tener un enamoramiento virtual? ¿La soledad, acaso? ¿La falta de personas que estimulen nuestro interés? Es difícil determinarlo, y no tiene nada que ver (ni significa) que los individuos en cuestión sean un par de perdedores… o algo.
Porque queramos y lo admitamos o no, (a menos que tengamos pareja y tengamos una estabilidad emocional con ésta) siempre estamos en la constante búsqueda del amor y del par que haga perfecto click con nosotros, que se sintonice con nuestras ideas como tener gustos extraños por Kitty, inclinaciones por la nueva ola de música irlandesa tradicional que incluya el bongó o debilidad por las carreras de caracoles.

Y para terminar, rescato un punto importante. Charlando sobre el tema, una muy querida amiga bloguera, me platicó:

mi historia es un poco al revés, fue hace como 10 años aproximadamente; comencé
a andar con un chavo que como a los 4 meses de novios se fue a vivir a Canadá
por 6 meses! Yo lo animé para que se fuera porque era una gran oportunidad. El
caso es que él se la pasaba en la computadora y yo era súper papa para usarla (todavía existía el ICQ, imagínate) y se volvió una situación muy tensa entre
los dos porque él quería que yo estuviera más disponible para chatear y hacer
video llamadas y yo no tenía ni tiempo ni ganas de estar lidiando con el clásico
"se me fue el internet, ¿qué dijiste?" "No te escucho, te vuelvo a llamar" y un
largo etcétera.
Total, que la relación se desgastó mucho gracias al chat, porque él se hacía unas telarañas mentales espantosas interpretando si había puesto de nick una canción o le había escrito diferente que el día anterior o, más desgastante, si no le contestaba sus e-mails el mismo día y así.

Y así es señoras y señores, niños y niñas caramelos y bolitas, como terminan estas relaciones la mayoría de las ocasiones.
Y de eso no se trata.

8 comentarios:

STELLA dijo...

Hahahahaha a mi me dan hueva, porque cuando entras a un chat o red publica (me han contado, claro) te saludan los tipos diciendo "Hola hermosa!"

Hermosa?

A menos que tenga un satelite privado apra rastrearme y comprobar que soy hermosa, o un adivino perdido de Merlin....como chingados sabe que soy Hermosa!!

Idiotas... en fin, solo digo que no es lo mio, muy buen post, te extrañabamos!!

Omar Franco Pérez dijo...

jajajajaja...

Digamos...Lisa S. No!, es muy obvio, mejor...L. Simpson!!

jajajajaja...

Interesante post.

Me inquieta que ahora su blog sea famoso a raíz de esa publicación en Reforma...

Por cierto...felicidades de nuevo!!

Un saludo.

ana dijo...

mmm... yo conozco muchas relaciones que han funcionado gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación... no conozco a nadie que se haya enamorado por internet pero sí quienes estan lejos por mucho tiempo y mantienen su relación... como dicen por ahí... "matrimonio y mortaja del cielo bajan" y si encuentras al amor de tu vida en un café, en un antro, en la fila del cine o en una red social pues ya te tocaba :)

Yey★ dijo...

Diablo! estás en lo cierto! yo también he pasado por una situación así, eso de tener un ciber amor, aunque yo conocí al tipo que estaba del otro lado de la pantalla y la verdad es que no fue una grata experiencia por eso jamás he vuelto a enrrollarme sentimentalmente con gente q ni conozco, ya sabes cada quien cuenta como le va en la feria! Saludos!

Te espero por mi tren

Bere Tarde o temprano dijo...

Para empezar una relación definitivamente no creo en el Internet, porque realmente no conoces a la persona que esta detras de la compu.

Lo que a mi me ha funcionado de maravilla es el internet para mantener una relación, por ejemplo, a El Andy lo conocí por el Hospitality club, pero estuvimos juntos 10 meses, construimos una relación de día a día, ya despues el internet nos ayuda a seguirla ahora que tenemos que estar lejos :D. Yay! ya faltan 21 Dias para que llegue!!!

:P hay que ir a bailar! escapate!

Anónimo dijo...

Pues yo opino que... que me gusta mucho como escribes y quiero conocerte jaja. La verdad que sí ehh...

Guapólog@ dijo...

"Debilidad por las carreras de caracoles", Maestra! jajaja, me hiciste reír con esa frase ;)

Buena investigación!

Un beso

Simone

PD Viste que ya está el nuevo podcast??

David Webb dijo...

Hola
Por ahi se dice "Todas las generalizaciones son falsas, incluyendo ésta". (Mark Twain)

Yo ando en algo parecido. La conozco por su blog, hemos discutido y platicado. Hemos hablado por teléfono y ya tenemos planes para vernos. No sé si vaya a funcionar, soy optimista haré todo lo posible para que esto marche bien. Creo que ella piensa lo mismo(segun me lo ha dicho).

Ya les contaré.

Me gustó mucho esta entrada. Luego leeré el resto del blog.

Saludos.