lunes, 9 de noviembre de 2009

Sobre crecer y los adultos constipados

Muy temprano en la mañana prendí el radio. Por supuesto no es una actividad fuera de lo común porque lo hago todas las mañanas para salir con más "ánimos" al trabajo (aunque después de oír el programa del ISSSTE que ponen en Reactor 105.7 a las 6 am... bueno).
El punto es que hoy, dos pensamientos ocuparon mis reflexiones matinales.
La primera, fue la canción que escupió el radio: "El pendeviejo" de Los auténticos decadentes. La letra dice algo así:
Quiero ser un pendejo,
aunque me vuelva viejo,
que no se apague nunca,
lo que yo llevo dentro...
(para los que no sepan, los argentinos utilizan este término así: pendejo= niño o jovencito).
Es decir, el individuo de la canción no quiere caer en la trampa del adulto serio y amargado.

La siguiente, fue el eco de una plática que tuve hace poco con una amiga. Me decía que, a su vez otra amiga (que tiene aproximadamente 33 años) le hizo una declaración tenebrosa para alguien de su edad: "No quiero madurar, quiero que las cosas sigan igual que cuando íbamos en la prepa".
Así que mientras me lavaba los dientes, interrumpí el proceso para preguntarme:
¿Es decir que crecer y madurar son sinónimos de amargura y seriedad? (acto seguido, escupí el dentífrico y descubrí que me había ensuciado el suéter). Seee
Anécdota
Recuerdo que cuando iba en la prepa, conocí a un buen amigo al que llamaré Vicente. Él era alegre, tocaba la guitarra, usaba guaraches de suela de llanta y en aquél tiempo, era bastante flexible con su forma de pensar y sus opiniones.
Entramos a la Universidad y Vicente cambió mucho su apariencia, pero no su carácter. Al poco tiempo, conocimos a un fulanito que iba en nuestro salón y casualmente militaba en cierto partido político.
Vicente empezó a juntarse mucho con el fulanito, que a su vez era mucho más grande que nosotros; serio, amargado, casi siempre nos veía con una mezcla de entre compasión y diversión y la constante en su cara era un rictus de entre intelectual de mierda y político serio de mierda. Pobre Vicente, a los pocos meses se convirtió en una copia al carbón (de mierda).

Cuando en algún momento traté de indagar que había pasado con el Vicente que conocí en la prepa 9, me dijeron que había cambiado porque él sí había madurado y crecido como persona. No como nosotros, que seguíamos entre el bullirengue y la lámina acanalada, brincoteando en los conciertos y perforándonos la cara como adolescentes. Fin de la anécdota

Me parece que ser de espíritu liviano (en el buen sentido de la palabra, no en el caliente sentido de la palabra, gracias) no está peleado con madurar. A veces las vida nos pone pruebas fuertes, y es en ellas donde probamos que hemos crecido.
No creo que se necesite usar traje sastre, peinarse con el cabello relamido y poner cara de estreñimiento crónico para dar la idea de madurez. O estar de mal humor todo el día porque la situación económica del país apesta, porque los políticos apestan o porque la vida en general apesta.
(Para eso, úsese este VALE por un vidrio roto y córtese la yugular pero ya, que nos roba oxígeno a los demás)
VALE POR UN VIDRIO ROTO
Y UNA JERGA =)
(
imagínese el cuadrito porque no supe como hacerlo)

Lo admito, me asusta pensar que ya he ingresado a la vida real del adulto temprano. (Como cuando recibí mi diploma de egresada y mi mamá con una sonrisa entre maligna y cómplice me abrazó y me dijo al oído: "Bienvenida a la realidad")
Aún tiemblo cuando me acuerdo y despierto llorando en medio de la noche .

Entonces, ¿quiero ser una "pendeja" como en la canción? Sí
Siempre y cuando, emerja el adulto responsable que soy cuando la situación lo amerite.
Cada cosa en su lugar.
Amén por eso.

10 comentarios:

ana dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, no por usar traje o andar con cara de sangrón ya nos debemos considerar maduros... existen muchas situaciones en la vida que van a probar nuestra verdadera madurez. Y no tiene nada de malo tener alma de niño aunque tengas 33.

btto dijo...

Buen post. Aunque hasta gente a la que consideraba "alivianada" he encontrado sangrones.

Me recordó a "La Guitarra", otra canción de Los Auténticos Decadentes:

Vos
mejor que te afeites,
mejor que madures, mejor que labures.
Ya me cansé de que me tomes la cerveza,
te voy a dar con la guitarra en la cabeza

Adrián López~Cruces dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Adrián López~Cruces dijo...

Jeje, Diablo dijo que quiere ser una pendeja, jeje [risillas pendejas (en la acepción mexicana) a lo Beavis & Butt-head].

Iba a comentar algo sobre eso de la infancia y la madurez, citar algun fragmento de Ferdydurke o algo así... pero en lo único que puedo pensar es: ¿cómo carajos "pendejo" pasó a significar niño en argentino? (ríanse, pero en esta página el argentino está separado del español en las opciones para encontrar subtítulos de películas).

Etimológicamente pendejo significa vello púbico, entonces ya es muy curioso que en México signifique la forma más dura de decir idiota, pero en Argentina sucede que los pendejos no tienen pendejos...

Bueno, ya me callo.

P.S.: Gran post Diablo, yo también creo que seré pendejo por siempre (pero no por elección propia :D).

Ald0rad0 dijo...

Mi estimada colega DCody:

Qué le puedo decir, en la generación en la q estoy, ya próxima a "entrar en la realidad" estamos en ese proceso de "pendeviejización": se vuelven amarguetas, las mujeres de tenis ahora usan tacones (!) y algunos, antiguos fans de la APPO, quieren irse a trabajar al PAN (!!!). Meh, una cosa es cambiar y otra es hacerlo del modo que "allá afuera" esperan. No?

Abrazos mil!!!

Guapólog@ dijo...

No es tan malo crecer mientras sepas vivir la emoción de la sorpresa que tienen los niños...

Y los auténticos decadentes son geniales! ji ji

Un beso,

Simone

Manu dijo...

HOLA colega Cody!
Como ya se ha dicho en algunos de los comentarios, en mi opinión una cosa es madurar y otra cambiar tu forma de ser. Aunque ambas estén inevitablemente relacionadas... lo importante es que, a pesar de que vayamos quemando etapas en nuestras vidas, mantengamos intacta la esencia de lo que realmente somos. Muy bueno y muy interesante tu post (as always).
VPC

Yey★ dijo...

DIABLO! ESTAS EN TODA LA RAZON, LA VERDAD ES QUE NO DEBEMOS PERDER LA ESENCIA, QUIZAS HAYA LUGARES O SITUACIONES DONDE DEBAMOS COMPORTAMOS DE UNA MANERA MAS RECTA PERO ESO NO QUIERE DECIR QUE DEBEMOS SER ASI SIEMPRE Y YO SI QUIERO SEGUIR SIENDO UNA PENDEJA!

SALUDOSSSS

¿Anayram o Mariana? ... dijo...

Comparto que 1) los autenticos decadentes son la onda!jaja
Otra cosa: Si, tener cara de estriñido no es sinonimo de madurez. Además no sabes que se puede ocultar abajo de eso. Que asco! no? Digo, acá con tu cara de: soy grande, maduro, existoso y por dentro saboreas toda tu amargura.
La madurez ha de ser algo asi como no sé... vivir chido, intenso y tener herramientas para hacer las cosas, siempre dispuesto a los errores y al aprendizaje. (Que cerca estoy de la madurez, jaja) sobretodo hay que saber reír!

abuelo dijo...

he use to be Alberto... jajaja por eso sólo me quedan 9 amigos en myspace

mira mi nueva frase: el destino debe ser mujer, es demasiado obvio y complicado

Funkyzeit!!!!!