viernes, 29 de mayo de 2009

C´est moiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!

Sólo porque es viernes y tengo flojera mental para escribir algo hermoso, que cambie el rumbo de la humanidad, pondré algo
increíble,
fantástico,
maravilloso


UNA FOTO MÍA!!!
(jiji)
Pero sólo estará un día. Mañana la quito porque tengo miedo del reconocimiento y fama (juajuajua).
En realidad me da pánico que alguien que me conozca en persona, sepa de mi desorden mental. Pero como creo que la mayoría de los que me leen no me conocen en la "vida real" (porque ésta, es la vida cibernética), entonces me quedo más tranquila para postear mi imagen.
Pus ai les va...

A los que no entraron antes, ni modo, se la perdieron, se tendrán que conformar con mis lentes gigantes. Aquí, con el increíblemente hermoso mar de Veracruz (Antón Lizardo) detrás de mí. Ahh y mi cicatriz en la nariz... no se fijen. (¿demasiado tarde, verdad?)

miércoles, 27 de mayo de 2009

Los terribles efectos de la taurina en una neurótica

Dados algunos acontecimientos de reciente aparición, me he dado cuenta de algo:
-No me gustan los cambios, y cuando suceden me tardo mucho en aceptarlos. Pero una vez que los hice míos, ya no hay vuelta de hoja-

He dicho.
Siento que es una postura perdedora, lo acepto. Pero las revoluciones no son lo mío.
Ni modo, soy un animal de rutinas. Mi familia debe estar de tal forma; mis amigos se deben comportar conmigo de forma constante. Quizá sólo en cuanto al trabajo soy más tolerante, es el único rubro donde acepto grandes giros y me adapto muy rápido. Ni modo, también soy una contradicción.
Y lo peor es que cuando uno de estos importantes pilares se empieza a mover, me asusto, corro y voy dejando un desmadre por donde paso. Creo que por eso tengo pocos amigos (disimuládamente se limpia una lagrimita).
Y se preguntarán, ¿ y qué jodidos nos importa eso? ¿Es una gran aportación al mundo? ¿con saberlo, el hambre se acabará y vendrá la paz mundial? ¿Fidel y su hermano Raúl dirán, "a la chingada el régimen, mojitos para todos en Washington, mi hermano"? ¿Stephen Hawking se levantará de su silla a bailar un paso doble mientras canta, "el primer beso no se le da a cualquiera"?
Mmm, supongo que no. Pero es mi blog y, ¿qué clase de blog personal con tintes de cuchitril sería si no lo dijera?
Ustedes disculparán pero me tomé 355 ml de esa bebida que contiene taurina, cafeína y que muestra a un simpático toro rojo en su presentación, exactamente a las nueve horas con 15 minutos, cuando sólo tenía en el estomago:
un yogurt y una barra de fibra.
Así es el negocio de las comunicaciones amiguitos...


Por cierto, si se preguntan ¿hará el efecto prometido dicha bebida?. La respuesta es NOOOOOOOO.
Son las trece horas con 16 minutos y hace exactamente treinta minutos, estaba soñando que era una reina y de momento quise un pastel, así que mi gran ministro me hizo traer, quinientos pasteles nomás para mí.
(cancioncita parafraseada para que los descendientes de Francisco Gabilondo Soler (a) Cri-cri, no me cobren derechos)

domingo, 24 de mayo de 2009

músico, poeta y físico: Adrián.

Y siguiendo con la poesía, quisiera publicar una que me parece hermosa. Quiero aclarar que ésta joyita( u obra maestra como pide el autor que se le llame) NO LA ESCRIBÍ YO.
Mejor aún, uno de mis más grandes y queridos amigos de la preparatoria (de donde últimamente parece que no salgo) la escribió para mí. (Que por cierto, fue su cumpleaños el 21 de este mes).
No quiero ser pretenciosa, es sólo que me parece que este trabajo, escrito por un hombre mezcla heterogénea entre científico, músico, poeta y loco debe ser publicado. Al menos en este espacio.
Si algún día llegas a leer este blog, quiero decirte: muchas gracias Adrián Arnulfo López Cruces.
Existen un par de anotaciones: Ésta es sólo la primera parte de tres. Espero que en algún momento lo termine de postear.
Y dos: Hay una parte del poema que omití por razones técnicas. Hay partes que están construidas de tal manera que por cuestiones de formato se pierden las letras y entonces lo que antes decía algo muy bello, posteado no dice nada, se convierte en una suerte de sopa de letras.

Y sí, soy una floja que no ha escrito. En realidad mi mano se pierde en un mar de pendientes, entre la tesis y lo que viene siendo el trabajo (juajuajua). Pero por favor disfruten tanto como yo esta oda a la amistá. (sí, sin d) (y qué?).
La palabra del día: HUEVEO: supongo que significa... mmm uy no sé, pero es un modismo que suena muy sonoro.
Camélida, me ayudas con el significado?

PARA ADRIÁN:
En verdad te extraño mucho y quiero que sepas que jamás te has ido de aquí. Te quiero, querido amigo.
СИНДИ
Puedo ver en tus ojos una playa desierta y un sendero virgen de palabras.
ALBERTO BLANCO

I
Hay palabras mojadas con un fuego latente
palabras que si pudiéramos parir, que si arrojáramos al aire
reaccionarían con el oxígeno y harían explosión
—no simbólica ni psicológica,
hablo de una violenta y perfecta devastación.

Existen otros vocablos que son reacios,
inflexibles, refractarios;
y mucho de lo que en ellos hemos vertido
de inmediato se ha tornado en algo
muy lejano del sentir originario.

Y hay voces nobles (armonías delicadamente depuradas­)
que son lo más cercano a una intangible caricia acendrada,
a la dulcemente devastadora colisión de dos lenguas.
Ellas saben develar la belleza hasta en la muerte
y la desolación (tempestad de sulfurosas aguas).
Con ellas busco hilar una fina retícula
donde se pueda plasmar un poco de ti:
Un abstracto rastro
una señal de tu existencia
¡Por lo menos una nebulosa efigie!

Para así traerla en la palma de la mano
y mostrarla a los demás,
conducirlos al umbral,
incitarlos a saltar, como yo
(el dolor buscado es el menos aciago).

Sería crear un orificio en ese muro de humo —la percepción humana—
a través del cuál se te pueda vislumbrar.

Pero para definirte sería precisa una partitura
policromática y texturizada,
una suerte de álbum donde colgar
de tus signos lo esencial,
estructurando un álgebra que alguien
algún día pueda interpretar.

Además… ¿cómo puedo trazarte para los demás
si ni dentro de mí te dejas dilucidar?

eresuavendaval
Susurrante apareces
y de igual manera pareciera que te pierdes

pero nunca estuviste aquí
pero jamás te irás.

Como un destello permaneces,
como una resonancia que para poder explicar
necesitaría que todo lo que saliera de mi boca
fuese escoria
de la más catártica aurora.
Mientras tanto mírame aquí

eres suave vendaval

jueves, 21 de mayo de 2009

Y la poesía!!!

De los tantos temas que se han quedado en el tintero, está Mario. Mi Mario, El Mario de Latinoámerica y del mundo. Mario Benedetti.
Sentí la noticia como balde de agua fría y hasta ganas de llorar me dieron (lo que es rarísimo, ya que como todo el mundo sabe, los diablos no lloran. Ésta en particular).
¿Cooooómo que se murió?? ¿¿qué no sabe, que personas como él no tienen permiso de morir? ¿qué morir es privilegio de los simples mortales, no de figuronas como Él?? Buu a Mario Benedetti por morirse. He dicho.
Hoy en día pocas personas han trascendido las fronteras para dar arte al mundo. Carajo, se nos están yendo los héroes que con pluma en mano combatieron la apatía juvenil, la desidia y toda la mierda de los regímenes dictatoriales.
Ya casi no hay de esos. En México aún nos queda José Emilio Pacheco, Rubén Bonifaz Nuño y reciente, quizá Xavier Velasco. Lamentablemente cada vez más hace falta la poesía. Pero no esa poesía barata que dice disparates y pretende ser arte. Nooo; hace falta inspiración, lucha, rebeldía contra la mediocridad.
Porque sólo el arte salva al espíritu. Y sólo la poesía logra revoluciones como la que libraron cada quien desde su trinchera: Julio Cortazar, Alejo Carpentier, Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez (aunque ahora sea una diva), Jaime Sabines, Juan Rulfo y Pablo Neruda.

Caray, que sería de la vida sin el amor como una lámpara de inagotable aceite, porque es tan corto el amor y tan largo el olvido. Y si te quiero a las diez de la mañana, sabe compañero, que usted puede contar conmigo, no hasta una ni hasta diez, sino contar conmigo.
Y aunque tan sólo basten 100 años de soledad para convertirme en Amaranta, por hoy puedo escribir los versos más tristes esta noche... aunque yo no lo sé de cierto, pero lo supongo.

Adios a Mario, a Pablo, a Jaime. Mis mejores amigos, mis amores, mis maestros . Los santos a los que me encomiendo cada vez que me tomo en serio el amor y la vida. Los nombres que vienen a mi mente cuando pienso en revolución, los que me bajan a la tierra cada que me siento diosa. Por los que lloro una vez al año, los que me hacen pensar que la vida es eterna si crees en ella.

Brindo por la copa celestial en la que ahora toman los tres, el vino de la inmortalidad.
Salud

martes, 19 de mayo de 2009

El regreso de los pingüinos asesinos

Ese no es el título, pero suena a película mexicana de los setenta, no?

Este es el segundo cuento que publico. Aunque en realidad lo escribí mucho antes que el pasado (en febrero 2007). Y como podrán notar, éste tiene menos odio y más amor.
En opinión de la que teclea, me sale mejor y con más forma odiar que amar (literariamente!! cha...)
Pero está bonito; hacen su aparición estelar los pingüinos que son los animales que más me gustan, aunque faltaron las hienas que son los segundos animales que más me gustan... Aunque las hienas no son románticas, ¿o sí?
Bueno, espero que lo disfruten...

Ya!! que esperan?? ¡¡Lean!! ¡¡lean!!!!

Espero que veas un pingüino volar
Un día me levanté y vi pingüinos estrellarse en mi ventana. Pensé que seguía soñando, y traté de cerrar los ojos para atraer de nuevo la suave modorra que sujetaba mi cuerpo a esa hora. No pude, ahora un perro danés tocaba mi puerta, con un ramo de corales entre sus fauces.
Me dio miedo, como pude me vestí rápidamente y salí a recibirlo. Llevaba una nota en papel rosa, demasiado pálido como para no confundirlo con blanco; decía en grandes caracteres que me amabas y que sólo esperabas una respuesta.
Despedí al gran danés con la condición de que me dijera quien era el dueño de esas extrañas intenciones. El danés titubeó un poco y mis ojos se emocionaron sin mi permiso; de repente volteó y su gran hocico ladró asustado hacia un pingüino que se estrellaba de nueva cuenta en mi ventana.
No pude evitarlo, el corazón me latió tan fuerte que el danés se espantó de nuevo; se fue vociferando no sé que cosa y movió su cola hacia el horizonte.
Mis ojos no podían creer lo que estaban viendo...

Recordé que días antes volaba por un cielo cuando vi algo que me llamó la atención; bajé de prisa, pues mi curiosidad siempre me ha matado y miré un ser sentado en una jardinera con corales de colores. Me acerqué y noté que era un hombre, pero no uno cualquiera, éste sabía leer y le tenía sin cuidado que yo estuviese cerca.
Sí, recuerdo que cuando levantó la vista, sin preguntar nada, me extendió el libro que sostenía, lo miré y pensé que era la persona más maleducada que podía encontrar, aún así me intrigó lo que había escrito en ese libro que con insistencia me ofrecía: HOLOCAUSTO.
No había nada más que esa palabra.
Di la media vuelta y me fui como si huyera de la vida. Mis pies se habían vuelto de agua y sentí tanto miedo, que las lágrimas derramadas formaron el río que ahora pasa por delante de mi casa. Llegué a mi cielo, y di vueltas toda la tarde; apareció una luna tan pálida y tan rosa, que dudé de mi abuela cuando contaba que la luna era azul.
La palabra holocausto jugaba a la rueda a mí alrededor, mis ojos charlaban y decían que aquel hombre era algo y al mismo tiempo nada, era vida y también muerte, era fuego y hielo, era pingüinos chocando en un cielo privado, nuestro cielo. Mi cielo.

El holocausto era él, todo quemado holo= todo, caustos= quemado. ¿Era él el holocausto o era yo?
Regresé a mi realidad, mi tiempo presente. Me vi sosteniendo un ramo de corales y viendo a un danés asustado y violento en el horizonte. Supe entonces que el holocausto de mi vida estaba a punto de llegar cuando el fénix que vivía en mi corazón despertó.
Corrí a buscar al hombre más maleducado del mundo. La desesperación se apoderó del fénix, gritando que no podría renacer si no encontraba un momento seguro para volver a crearse.
Reí porque sabía que en algún lugar de la quinta dimensión, estaba ese hombre sentado en una jardinera de corales de colores, leyendo un libro con una sola palabra.
Y estábamos en otra ciudad bajo nuestro propio cielo. Los pingüinos aterciopelados nos veían tras la ventana; bailaban celebrando así, el nacimiento de un amor sideral.

jueves, 14 de mayo de 2009

Muy pocos días de estos

Hoy fue un buen día.
Pasó algo tan increíble que no quiero dejar de documentarlo AQUÍ.

En la mañana mientras trabajaba, recibí una llamada. Para mi sorpresa, era un amigo a quién llamaremos "Calamaro R4". Estaba abajo y me llamaba para que bajara a saludarlo.
¡Tenía CUATRO años sin verlo! Por supuesto que bajé.
Verlo me transportó a la época de la preparatoria. Él, era amigo de mi amigo Greñas; mientras ellos estudiaban en el área 1 de físico matemáticas, yo estudiaba en área 3 económico-administrativa. Cuando lo conocí me cayó mal porque siempre andaba jetón y me parecía muy presumido. Pasó el tiempo y la mala imagen que tenía se esfumó. En realidad era un tipo muy buena onda. Divertido, gracioso, compartíamos el mismo sentido del humor, nos gustaba la misma música, los libros. Él me enseño a Andrés Calamaro y a Henry Miller, lo que fue toda una revelación. Yo le enseñé que las mujeres también podían disfrutar de Bukowski y Burroughs.

De repente, toda esa empatía se convirtió en algo más. Yo estaba oficialmente enamorada de él y nunca tuve el valor de decírselo, porque cada vez que estaba a punto de hacerlo, él me contaba que le gustaba alguna chica, o que no quería tener novia.
Así pasó el último año de la prepa. Siendo "amigos, simplemente amigos y nada más".
Cuando salimos hubo un conato de romance oportunamente apagado por un amigo en común que inventó unos chismes que no tiene caso recordar, por lo que me alejé mucho tiempo. Años después vino el boom del Hi5 y lo encontré por ahí; computadora de por medio, me atreví a reclamarle lo que supuestamente había dicho. Resultó que no era verdad y arreglamos las cosas.
Obviamente lo único que quedó fue una gran amistad. Y desde ese momento nuestro único contacto había sido por messenger.
Regreso al presente. Cuatro años han pasado y hemos cambiado: ya no usa brackets, cuando lo conocí no tenía esa espaldota... Yo creo que no cambié mucho, quizá el pelo más corto, la vestimenta más formal... Platicamos y todo fue como antes, cuando yo usaba el pantalón roto y él traía el pelo largo, oíamos a Andrés Calamaro y Joaquín Sabina en su CD player y la vida nos parecía muy simple.
No dudé en preguntarme, qué hubiera sido de nosotros si ese chisme no hubiera sido escuchado por mí. ¿Nos hubieramos visto hoy, con ese placer que traen los reencuentros?

Cuando me despedí, nos abrazamos, por los viejos tiempos. Creo ha sido el abrazo más sincero y emotivo que he recibido en mucho tiempo.
Subí a seguir trabajando y momentos después mi iPod tocaba a Calamaro. Casi cerré los ojos y lo besé.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Mi segundo nombre es ESTRÉS

Últimamente mi cerebro hace que diga cosas estúpidas o que no me acuerde de las palabras que intento usar. Por ejemplo, ayer mientras platicaba con mi mamá, de repente olvidaba de qué estaba hablando. Luego quise decir algo así como "era color azul" y dije "era color camión".
Hoy en la tarde, le dije a mi hermana que no me esperara al salir del trabajo y que alcanzara a su marido que ya tenía mucho tiempo solo en cierto sitio. En vez de decir el nombre de mi cuñadazo, dije el de un amigo (que no tenía nada que ver ni con la plática, ni con las letras del nombre).
Me desespera!!
Le comenté a mi hermana y me dijo que a ella le pasaba lo mismo. En vez de decir "operación ambulatoria" dijo "operación itinerante".
Y saben qué? que todo es culpa del máldito estrés. No han pasado ni tres días después de mi largo y rejuvenecedor descanso obligado, cuando otra vez me veo ojerosa, pálida y con ojos de loca; mi espalda está hecha un garabato, me duermo parada en el metro, tomo Toro Rojo a las 9 am y tengo unas ganas locas de dormir un día entero y fumarme toda la cajetilla de cigarros.
Y pues nada, lo mismo de siempre: el trabajo, el tráfico, el trabajo y cierta persona de mi familia me están volviendo loca. Ahora soy una maniática que dice que "camión", es un lindo color.
Pero no hay bronca. Dicen que el rebote de influenza viene en diciembre.
Con suerte me vuelve a dar y descanso otras dos semanas.

(ja, no es cierto. Todo es obra de mi estúpido cerebro de nuevo...


De que estaba hablando??)

martes, 12 de mayo de 2009

YO-LOS-ODIOOOOOOOOOO!!!!



El Vive Latino 2009 modifica sus fechas
Vive Latino 2009 - La comunidad más poderosa del Rock en español - martes, 12 de mayo de 2009

NO ES POSIBLE!!! Hoy chequé los horarios del Vive Latino y me di cuenta con horror y tristeza que de ser el cartel más honroso en muchos años (con motivo del décimo aniversario), gracias a la estupidísima influenza (y con ello el cambio de fechas) muchos grupos cancelaron, entre ellos el único por el que iba a pagar mi boleto para ir el domingo, Gogol Bordello.
Otra vez (como ya es una tradición) el cartel está chafísima. Se quedó atrás el recuerdo de la primera edición del festival donde se presentó Manu Chao, o el de 2006 donde se reencontraron Los Tres y tocó Bersuit Vergarabat.
Yo que quería ir a los dos conciertos, PERO me rehuso a gastar 640 pesos, sólo para asolearme y quejarme. El sábado lo único que vale la pena es Andrés Calamaro y el año pasado lo vi a él solito.
Puerco Vive Latino
Puercos organizadores.
PUERCOS.

viernes, 8 de mayo de 2009

Un cuento y una dedicatoria

Como las cosas emocionantes suceden hasta la próxima semana que POR FIN!! me pongo en circulación y por otro lado no quiero abandonar mi blog, les comparto un cuentito que hice en el 2007, cuando tenía deschongues cada dos días con el que era mi novio, porque le encantaba hablar de una de sus amigas de Qro. y yo insitía en compararme con ella.
Espero que lo disfruten , tanto como yo sudé haciendolo.
Esta entrada se la dedico a Mi Marido que tiene penas de amorss.
Te quiero mucho!!!!!

Declaro la guerra en contra de mi peor enemigo que es...

Esta historia en realidad no tiene un principio, quizá ni siquiera un final.
Si quisiera encontrar el detonador de mis angustias pondría la fecha de hoy. En realidad la guerra empezó mucho antes, cuando ni siquiera conocía a mi enemiga (que sigo sin conocer) y quise arrancarle los ojos, cortarle los pelos, patear sus riñones… En fin, el tipo de cosas que le haríamos al adversario invisible; al que nos acecha, nos hace rabiar, nos gana la partida y se ríe de nosotros.Ese al que no conocemos, no nos conoce.
Mi enemiga vive lejos de mi furia, quizá presiente que la detesto y que haría muchas cosas para destruirla (si estuviera en mi naturaleza). Si nos conociéramos en algún lugar, la ridiculez y el humor macabro que tiene Destino nos haría amigas, cómplices, y porque no, hasta hermanas del alma. Gracias a Dios no es así.
Cada que viene a mi mente quisiera encontrar algo imperfecto en ella, algo que implosionara en su ser, mostrándola como la miserable que es. Ella me hace sentir miserable; se lo merece. Regreso al que fue el inicio de una nada.
Es curioso, cuando se pelea contra un fantasma no se le puede dañar porque prácticamente no está en el lugar, pero está. La mujer perfecta es mi fantasma: la bonita, la creativa, la emprendedora, ¡la intelectual! Todos los días inicio una lucha sangrienta con ella. Quiere ocupar mi lugar, (o eso creo).
Todo detonó con una historia; con que otra cosa podría ser. Los gusanos entraron en mi cabeza y note que eso que ella, seguramente escribió sobre la demencia del amor, lo escribí antes con otras palabras. Y él no lo notó.
Quisiera detenerme y explicar quien es él. Como en todas las historias, el maldito amor es el eje de la vida, y en ésta no podría faltar. Ese él, fue el que nos reunió.
La mujer perfecta me martirizó desde el momento en que él la nombró; él no sabe cuanto he sufrido por su indiscreción. Afortunadamente no soy una mártir.
Al principio me deje seducir por la sed de batalla. Quise ganar toda su atención mostrándole que yo era, soy mejor. Sin embargo, no lo notó y siguió embarrándome en la cara lo hermosa que ella era. Quise decirle que yo también guardaba belleza, tanto interior como exterior; cuando lo supo, me dijo que ella era creativa, con una imaginación infinita, y entonces le dejé ver lo que ocurría en mi cabeza y hasta le regalé una historia inmortal en la que había pingüinos volando y amores entregándose en un holocausto de emociones; cuando la leyó no dijo nada pero me mostró que las lombrices pueden ser mejores que esperar a ver un pingüino volar, y que la sangre en la boca supera un amor sideral.

Cuando volteó y sonriente mencionó que ella era inteligente e intelectual, quise salir corriendo de esa habitación; me desgasté, me cansé, aullé de dolor… y a pesar de todo me quedé.
Pero no lo puedo culpar. Yo decidí librar la batalla en la que sabía desde el principio que saldría perdiendo. Yo jamás podré ser lo que ella es, siempre me pondrá el pie en el cuello y a donde quiera que vaya me seguirá. Se burlará de mis errores, y tomará con simpleza mis aciertos. A final de cuentas, también la creé y decidí que me acompañara a donde fuera. Un último gesto de sumisión.
Pero, este es el momento en el que yo brinco de mi celda y la acuchillo con el instinto más primitivo de todos: la sobrevivencia. Sé que no le podré ganar, pero puedo destruirla en mi cárcel de ideas. Puedo destazarla a placer; puedo jugar a que sus chinos son serpientes que la asfixian hasta la muerte; yo soy su verdugo final, y la odio tanto que no quiero conocerla, no deseo saber como es su cara, porque sé que habré perdido más, de lo que ya no tengo.
La he matado ya. Está desfigurada, rota, cansada, desmayada; a pesar de todo, debo pedirle perdón. El mar de odio se ha calmado y creo que debemos llorar juntas. Tomo su invisible mano y la invito a salir de la misma celda en la que estuvimos presas. Limpiamos nuestras lágrimas y estrecho una mano casi en el aire.
Quizá, sólo quizá podamos ser amigas. Yo lo dudo en lo más profundo de mi corazón a pesar de ya la he perdonado; ella se aleja de mi vida, y caminando lerdo, se va a vivir al lugar en el siempre debió quedarse. Yo volteo y sólo veo destrucción y desorden. Recuerdo el incendio de Nerón y el esplendor de Roma algún tiempo después del fuego.
Sonrío.
Ahora puedo volver a empezar.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Las 10 cosas que puede hacer mientras recupera su salud

Estos días han sido taaan aburridos. Mi espíritu ácido, crítico y neurótico se ha desvanecido con la maldita influenza y mi única interacción con la gente, se ha reducido a las primeras dos temporadas de "Sex and the city" (Sí, esas mujeres que causaron estragos en los 90, cuyo único tema de conversación era sexo, orgasmos, fingir orgasmos, sexo, mal sexo, buen sexo, ausencia de orgasmos y... ya mencioné orgasmos?).
La vida se ha vuelto triste en estos rumbos. Después del "ataque de la influenza contra el Santo y Blue Demon", no he podido salir de mi casa. En estos momentos podría estar en la oficina, pero me dieron hasta el lunes (a pesar de que ya tengo mi certificado de salud) para que "el grado de exposición sea menor" (qué significa esto?? que alguien me explique!!!). Supongo que están esperando a que me bañe en cloro, como bien me dijo mi amiga "Leoncita peleadora". Creo que la gente no dejará de verme como leprosa. ( O al menos hasta que Joaquín-no merezco que me llamen periodista- López Doriga, deje de mencionar la palabra INFLUENZA.
Tengo miedo de regresar a la oficina y que nadie se me quiera acercar. Y no es broma. Las medidas que tomó el GDF en restaurantes, cines y teatros raya en lo rídiculo y le da razón a la gente para que se comporte estúpida y paranóicamente con las otras personas que tuvieron la enfermedad.
¿Acaso elegí enfermar de influenza? (imaginar a la bloguera mientras alza los brazos al cielo y pone cara de Silvia Derbez haciendo algún papel de mujer abnegada).
Pero ya no volveré a hablar del tema. Mejor pasemos a la graciosa lista sobre:
LAS 10 COSAS QUE PUEDE HACER MIENTRAS ESPERA LA RECUPERACIÓN DE SU SALUD (aplica para cualquier padecimiento).
1. Aprenderse toda la programación de MTV, VH1 y preocuparse por el destino de la "talentosa" (juar, juar) New York en su carrera en Joliwud.
2.Ver las seis películas de "Star Wars", y despúes verlas de nuevo con comentario del director.
3. Gastar considerables sumas de dinero mandando comprar revistas de interés general como Conozca más, Muy interesante y Chilango (e imaginar a todos los antros y restaurantes que no podrá visitar porque esta ENFERMO).
4.Ponerse al corriente de la trama de telenovelas como "Eternamente tuya" y "Vuelveme a querer", así como indignarse por el sufrimiento de "La Toña" y las fechorías de Omar Fierro.
5.Responder a todos los quiz de facebook.
6.Ordenar la lista de artistas de su iPod para que no salgan repetidos y actualizar sus podcast favoritos como Buen Tono 23 (-inserción pagada-)
7. Comentar las fotos de todos sus amigos del Hi5, facebook, my space o cualquier comunidad virtual en la que esté inscrito.
8. Ver películas antiguas con diálogos complicados (como "Un tranvía llamado deseo") y quedarse dormido.
9.Leer y reenviar todas las cadenas de correo que no tuvo tiempo de leer y reenviar antes.
10. Golpearse contra las paredes y desear con toda el alma, al menos salir al tianguis o a comprar tortillas.

domingo, 3 de mayo de 2009

Brandy y Cognac

Pues ya estoy de regreso.
Mi estado de salud avanzó positivamente durante la semana (no sé si pueda decir avanzó como sinónimo de mejoró, pero ya lo hice).
Aunque por disposición federal no asistí al trabajo, tampoco pude salir porque aún no voy al médico para que me de un mugre papel donde diga, "Usted ya no es fuente de microbios y virus indeseables. Puede reincorporarse a la sociedad, sin que la vean con cara de asco y pánico a la vez".
En estos días con calamidades varias he experimentado estados de ánimo desde la pereza más espantosa, la indignación, tristeza, miedo y esperanza.
La pereza se explica sola.
La indignación, porque cuando fui por unas medicinas a la mitad de mi convalecencia (porque no había nadie más que lo pudiera hacer), la tonta de la farmacia (que ya sabía que estaba enferma) no me quiso vender nada, a pesar de que iba con cubrebocas y guantes.
Tristeza porque exactamente en estos días pasó algo de lo que hablaré más adelante.
Miedo por un factor que se relaciona con el punto anterior.
Esperanza, porque creo ciegamente que las cosas se pueden solucionar.
TRISTEZA Y MIEDO
Hoy murió mi perrita Brandy. Es difícil describir siquiera lo que pasa en este momento por mi cabeza. No lo sé.
Tenía insuficiencia renal por la edad, (13 años). Pero es que, jamás me pasó por la cabeza que ella pudiera desaparecer de mi plano. Creo que pensaba que iba a estar conmigo siempre.
Fue una buena perrita. Después de que le aplicaron la eutanacia, mi cuñado, mi hermana y yo platicamos sobre los recuerdos bonitos que teníamos de la Brandy. Nos reímos mucho cuando rememoramos como llegó a la casa en una cajita de zapatos. Mi mamá la trajo a pesar de que mi papá no quería, y cómo se ganó su cariño. Sé que es egoísta estar triste, ella ya estaba muy enferma, pero no lo puedo evitar. Era mi compañía cuando estaba deprimida y cuando estaba feliz. Adios Brandy.
Y el miedo...
Justo cuando estaba por escribir esta entrada, mi otra perrita, Cognac, se subió a la cama. La vi y comencé a jugar con ella; le acaricié las orejas y la panza. En ese momento me di cuenta de que en el abdomen tiene dos bolitas de tamaño de una canica.
ESPERANZA
Me aferro a ella. Sin la fe y la esperanza de que sólo son bolitas de grasa o tumores benignos, no tengo nada.
...
Espero que en el futuro cercano tenga algo más alegre que contar. Por hoy, sólo guardo silencio y fe.