viernes, 28 de agosto de 2009

Dos personitas tremendamente desagradables a las que adoro

Ahora sí, mi querido JuanP puede decirme todo lo que se le antoje que soy un fraude, porque es verdad. El post "enamoramiento internetero" no me sale y no me sale.
Tengo muchísimos borradores y ninguno me convence, siento que ya es obligación escribirlo y eso me recuerda a los viejos tiempos de la Universidad, cuando tenía que escribir algo A FUERZA.
Y las cosas a fuerzas, pues no salen...
Además últimamente no me he sentido precisamente con el humor "romántico" para escribir al respecto. Y ahora me levanto a darle un aplauso al estrés que a mí ha llegado. Este mes ha sido tan pesado que no creo llegar a las nueve entradas.
Así que este es el momento de abuchearme, lanzarme pedradas, barrerme con la mirada, enseñarme la lengua y todas esas cosas que uno hace en el kinder.
Ya puedo abrir los ojos y dejar de cubrirme la cabeza con los brazos? Perfecto.
Prometo "echarle ganas" en septiembre. De todas formas no se decepcionen de este cuchitril, esa entrada está en borrador; espero que un día de estos llegue la inspiración para ese tema y pueda concluirlo de manera decente.
Por mientrasssssssssss... dejo fotos para subir el rating.
Estoy muy contenta porque hoy o mañana veré a estas desagradables y horrendas personitas sin las cuales, me sentiría muy sola y triste (bueno, no así de drástico, pero sí los quiero mucho)


Aralé y Mi Marido!!!! (No, no son novios. No, tampoco están disponibles (bueno, mejor me informo y les digo)
La próxima semana esperen acción en este su espacio de (des) confianza.

MÁS ACTUALIZACIÓN!!
Quiero felicitar desde el fondo de esta barraca, a mi querida Botica Pop por el primer aniversario de su blog. No se lo pierdan esta semana, porque ahí sí habrá regalos y sorpresas.
Felicidades y sigue pa´delante. Yeah!

miércoles, 26 de agosto de 2009

No tengo ganas de hacer reír a Dios

Hace unos días, leía en mi amada revista Chilango algo sobre un diálogo de la película "Amores perros": "Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes".
La verdad (dato de trivia freak!) yo soy bastante supersticiosa y cuando tengo planes en puerta no los digo porque "se seba".
Por experiencias pasadas sé que hay un tanto de verdad en ello, pero no precisamente porque haya una entidad maligna que arruina nuestros planes una vez que salen de nuestras bocas, sino porque al compartirlo (creo yo) damos por sentado que pasará y muchas veces con la seguridad, viene de la mano la pereza, la desidia y finalmente la pérdida de nuestros proyectos.

A mí me ha pasado infinidad de veces, por ejemplo con mi proyecto de tesis anterior. Aralé y yo cantamos tanto la idea de nuestro hiper-mega-súper-duper impactante reportaje sobre Santería Cubana, que el trabajo no iba a arruinar nuestra amistad, que llegaríamos hasta el final, blabla, que las cosas terminaron yéndose al caño.
Ni trabajamos, nuestros tiempos libres jamás empataban y la desidia tomó el mando del barco. La amistad casi se va al carajo (salvada muy oportunamente en un momento de lucidez) y al final yo me quedé sin proyecto, sin motivación y con Aralé en Guadalajara.

Lo mismo sucede con los viajes. Cuando íbamos en cuarto semestre de Universidad, Mi Marido estuvo a punto de irse a Europa de vacaciones. Ya tenía todo, TODO cubierto: hospedaje, dinero, itinerario... bueno excepto un punto, le faltaban los boletos de avión. Le contó a todo el que lo quiso escuchar que se iba y que se iba... y que no se va.
Ya no recuerdo que fue lo que pasó exactamente, pero a pesar de que le faltaba nada para subirse al avión, algo pasó en el camino que no pudo comprar los boletos, se peleó con uno de sus contactos y al final se quedó en México tristeando. (Y se le dijo y se le advirtió, "no andes contando los planes". Lo que recibí a vuelta fue un "eres muy supersticiosa".

Yo sí tengo la firme convicción de que los planes y asuntos que están en marcha, no se cuentan. Cuando no se concretan la frustración es mayor y para comenzar de nuevo, hay que pasar por todo un proceso de duelo para superar lo que ya se tenía en las manos.

Actualización de la actualización:
El cacareado post de "enamoramiento internetero" ya casi está. Como ustedes saben, me ocurrió la desgracia que los bloggers tanto tememos, (que se borre lo que escribimos con tanto esfuerzo), así que el documento donde estoy trabajando, se quedó guardado en mi pequeña y rosada computadora. Pero lo chévere, es que al parecer ya tengo animo para escribir...
Y eso es bueno

Otra cosa! ¡Acá está el video de los festejos buentoneros! Disfrútenlo y no se pierdan Buentono 23. Felicidades chicos, yeaaaah!

lunes, 24 de agosto de 2009

Fui una adolescente emosatánica...

Y me acabo de dar cuenta.
Después del ENORME berrinche quue hice, luego de que este estuuuuuúpido sitio borrara todo lo que había escrito durante el día sobre el enamoramiento internetero (la entrada de hoy), publicaré unos poemas que hice en primer semestre de universidad.
Por favor amiguito lector, tenga en cuenta que al momento de escribir estas aberraciones tenía 19 años y normalmente a esa edad, uno es muy intenso y desbordado. Es más, creo que la mayoría (oh bueno, yo!) tuve algo de emo sin saberlo...
Pero sin dudarlo, fue una etapa muy rica. Es la edad justa para vivir tan apasionadamente cada día, que después de unos años resulta agotador.
Disfrute con este post (como lo prometí) sangriento y furioso, yeah!!
PS.
1-El post sobre enamoramiento internetero queda pendiente, sus historias están en la bandeja, pero se me tiene que bajar el coraje para escribir algo decente.
2- Sé que debo un millón de comentarios en sus blogs. Lo haré lo más pronto posible!! Es que estaba de vacación mental...
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1.
Ahora el odio fluye
El ambiente huele a nada
a desdicha
a desesperación...
Ya no quiero amar como lo hice
Hoy el aire huele a odio
a soledad
a nada.
2.
Mis manos no tienen fuerza
Sé que estoy muerta por dentro
Y sin la vida recorriendo mi ser
el camino trazado por tus dedos
es peor y peor.
Espero la vida, sentada y sin fuerzas
Sé que no vendrá
Espero sentada
sin vida
sin respiración.
3.
Dónde estás, me pregunto,
espero a la muerte
ansiosa
Sólo hay una luz que quiero seguir
pero tu, no sé quién eres,
no me dejas continuar.
Eres santo,
quiero seguir a la muerte,
y no me dejas avanzar.
Espero a la muerte
y no eres tú.

lunes, 17 de agosto de 2009

Y si el diablo está abajo de mi cama??

Cuando era pequeña, a veces me despertaba en las noches y de la nada, tenía miedo.
Miedo de las cosas más estúpidas que puede haber como, del cadaver de Amado Carrillo, de que el diablo estuviera abajo de mi cama, del Ku Kux Klan, del fantasma de la ventana de "Tres hombres y un bebé", de la escena de "Eso" (cuando aparece en la coladera), de la alberca para "grandes", de que mi papá se muriera... (aclaro, es un miedo estúpido porque no es algo que esté en mis manos evitar).
Y así podría hacer una lista gigante de todo lo que he tenido miedo. Es más, una vez mi prima Glam, me hizo una pregunta curiosa: a qué cosa NO le tienes miedo?. Y después, me llegó el graciosísimo apodo: Pato Wade (ya saben, el pato que le teme a todo, en Garfield).
¡Es horrible vivir con miedo! Claro, muchos de ellos eran bien justificados; como la más pequeña del clan y con dos hermanos que me llevan una cantidad considerable de años (Bello Margarito: 11 años; Piel Canela: 7) acepto que fui una niña un poco (sólo un poco) sobreprotegida.
Mis hermanos se quejan de que mi papá jamás me exigió como a ellos, y es verdad. Gracias a eso, ahora no sé nadar muy bien ("dejen de molestar a la niña, si no quiere meterse a la alberca no la obliguen!"), me costó un trabajo enorme incluso, empezar a pedir precios y cosas al mesero ("pide tú la sal, a mí me da pena") y conocer gente nueva ("no quiero ir a esa fiesta, de que voy a platicar si no conozco a nadie").
Desafortunadamente para mis miedos y timidez extrema, me dio por estudiar periodismo. Y en esta carrera ingrata, los "Pato Wade" no tienen lugar.

Claro! Porque también, de la necesidad, viene el valor para enfrentar a los monstruos del armario.
De no tener a nadie al lado para darle valor a mi gorda cuando nos dieron ese diagnóstico.
De enfrentar a los medicuchos pendejos y todo el aparato burocrático del IMSS para obtener una cajita de medicina.
De pelear para rectificar una calificación injusta.
De sobrevivir entre hombres machistas para tener un lugar en el grupo. Por necesidad de amistad.
De agarrarse de la certeza de poder vivir sin esa persona, aunque duela. Y mucho. (pero ya no más)
De tomar seguridad de cualquier lado para agarrar valor, caminar hacia un edificio y decir: soy inteligente, estoy preparada, valgo mucho y merezco ese trabajo.

Así es como se vence el miedo.
Y aún así con 24 años, a veces en las noches me volteo en la cama, me tapo la cabeza y abrazo mi almohadita de jirafa para no ver el espejo. Tengo miedo de que se aparezca un fantasma, el diablo o Amado Carrillo en su ataud.

viernes, 14 de agosto de 2009

Si no es ahora, será algún día...

hola.
estaba a punto de escribir algo bonito y que sonara pretenciosamente inteligente, pero que en realidad, fuera una pavada como todas las que escribo y al parecer, tanto gustan.
Pero acabo de tener una revelación demasiado poderosa que no me deja concentrar.
NOOOOO Puedooooo escribir!!!
Para explicarlo hay varias razones:
-Acabo de recibir tanta información, que me está costando mucho trabajo procesarla. Toda al mismo tiempo...
-Tenía un tema -juro que lo tenía- (de hecho lo tengo). Pero no sé como estructurarlo de manera que suene chistoso, atractivo, inteligente, que deje alguna enseñanza en el lector y para concluir, que origine hartos, haaaartos comentarios.
Y para acabar... Dos cositas
-Alguien está ocupando un porcentaje considerable de mi atención.
- Y la inspiración se fue de jodidas vacaciones. (Ojalá que a su regreso, al menos me traiga un tamarindo o una pinche playerita) (chiste muy mexicano)

(Pueden sentir mi terrible desesperación al respecto?? Pueden???)

Háganlo, vamos!!
Bueno ya.
Buen fin de semana.
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Qué?!! Siguen aquí? Es viernes!! Váyanse a chupar o a hacer cualquier actividad de calidad, como la gran final de lanzamiento de gatos o el emocionante gran premio de carrera de caracoles.

lunes, 10 de agosto de 2009

Esa eterna espiral del silencio

A quien le importa lo que yo haga?
a quién le importa lo que yo diga?
A quién le importa?/Alaska y dinarama

Ayer, mientras veía Mujeres Asesinas (una de mis series favoritas) y alguien se burlaba de mí, vía internet pensé:
"¿por qué tengo que esconder mis gustos, por miedo al qué dirán?".

Más si son gustos políticamente incorrectos como: ver las películas de Harry Potter (y más, si gustan de ponerse una bufanda rojo y amarilla para la ocasión), leer la Tv y notas mientras se está en la estética, tener calcetas y pijamas de Hello Kitty o escuchar canciones de la Sonora Santanera a todo volumen.
Pero porque acallamos las voces internas que nos dicen "canta. Vamos, tu quieres: Y soy Rebeldeeee!!" Por queeeeeé?
Porque vamos, a nadie le gusta ser el relegado del grupo o el rarito. A pesar de que nos consideremos todos unos visionarios, rebeldes ante la sociedad y nos enorgullezcamos de navegar a contracorriente, vivimos en una sociedad que nos exige pertenecer y mantener una identidad. Sobre todo si pertenecemos a sociedades gregarias que cargan como estandarte una educación culta y crítica.
Y aunque en últimas fechas naco es chido, chido es kitsch y kitsch rules, hay ciertas cosas que, por populares no permitimos expresar en público.
Un ejemplo de ello fue cuando llegó la primera emisión de Big Brother en México. La mayor parte de los círculos universitarios (que era donde yo me movía en ese entonces) decía que no iban a ver semejante cochinada (ajá).
Pasaron los días y, taraaaaán: resultó que TODOS estaban al pendiente de las correrías de la Mapacha y compañía
Lo mismo sucede con fenómenos mediaticos como las telenovelas, el futbol, los realities shows, etc. Nadie los ve pero todo el mundo los comenta.
En comunicación, existe una teoría que enmarca exactamente este comportamiento: la espiral del silencio que dice que la minoría se vuelve menos propensa a manifestar su opinión.


"La espiral del silencio aparece cuando por un tiempo más o menos largo una parte importante de las opiniones se esconden en el silencio por no encontrar el apoyo necesario en el espacio público informativo"
Es decir, es eso a lo que llamamos "gustos de clóset" (entra efecto de sonido tenebroso).
Por qué no decir que no se perdían RBD, o que lloraron con el final de "Destilando amor", o que estaban súper preocupados por Yuri de "La Academia"?
Porque son gustos out, supuestamente para "gente sin educación". Y traaaac, se rompe cuando decimos: Yo tengo una carrera universitaria, una tesis a medio hacer, he leído muchos libros de teorías de comunicación, filosofía, escucho a The Cure y digo sin verguenza: Me gusta la nueva canción de Paulina Rubio. (Uohhhhhhhh).

Vamos amigos, salgan del clóset del gusto prohibido. Atrévanse a declarar que lloraron cuándo se murió Paco Stanley o que se emocionaron con la boda de Lucerito y Mijares o que son asiduos asistentes al evento del Teletón en el estadio Azteca; eso no les quita inteligencia, templanza o dignidad (por si eso pensaban).
Los hace genuinos. Y lo genuino es chido.
Y lo chido es naco.
Cooooooool!!

Y la recomendación de hoy:
Chequen el blog de Paxton, que con todo y boda encima, hace reseñas películas.
Y para los que tienen el mal de la mala ortografía, entren a Acentos perdidos. Todos los días se aprende algo, yeah!

Actualización!!!!

  1. Ya están aquí las fotos del corte de cabello que me hicieron en Guapolog@s. Sé que dije que iba a hacerme chinos (rulos o colochos). No hubo tales porque debo esperar dos meses más.
  2. ok.

lunes, 3 de agosto de 2009

De por qué dejo el periodismo y me vuelvo limosnera

No tengo dinero,
ni nada que dar
lo único que tengo
es amor para dar
Juan Gabriel/
No tengo dinero

En su último post, Juan P decía que las rebajas de Saks Fifth Avenue estaban del carajo porque en resumen las prendas son demasiado caras, ergo con descuento siguen siendo igualmente inalcanzables. (El muchacho nada más quería unos zapatos Dior homme. Hasta yo sé que deben ser harto cariiiiiiiishimos).
Como respuesta cuasigraciosa le sugerí que pidiera limosna en la calle, así en un mes tendría para comprar sus zapatitos. Lo realmente gracioso vino cuando me puse a hacer cuentas y me di cuenta que, efectivamente, me dejaría muchas más ganacias fingir una cojera y pedir dinero para los niños pobres (de mi casa), que desempeñar la actividad laboral en la que actualmente me encuentro.
Echénle coco y calculadora:
Boteamos en el metro diciendo que defendemos alguna causa noble y digna como los niños de la calle o alguna institución X (llámese casa de enfermos con SIDA, parálisis, etc... ).
Si nos dieran (pensando en lo mínimo) 10 pesos por vagón en hora pico, se pueden sacar 180 pesos por hora. Media hora en lo que recorremos los 9 vagones, sin contar que no estamos trabajando toda la línea del metro.
Digamos que tenemos hueva y le dedicamos 5 horas. Si la miss Juanita hizo bien su trabajo y nos enseñó correctamente a multiplicar, la ganancia del día será de 900 pesos.
Y si trabajamos un mes de corridito 900x31 (pensando que empezamos en agosto) da 27,900 pesitos o 2,126.03 USD aprox.
Aún no nos alcanza para ese viaje de sexo, drogas y rock and roll a Ibiza o para los zapatos Dior? Sólo hay que aumentar las horas y darle un plus a la productividad; ¿cómo? podríamos agregarle el toque lastimoso, es decir caminar jorobado, cojeando, fingir un mal del habla, una enfermedad crónico-degenerativa o por qué no, causando el pánico entre el respetable, argumentando que acabamos de salir de la carcel por asesinato y secuestro, y que no queremos volver a delinquir.
Por eso ya decidí dejar el periodismo y abrazar las calles (O al menos hasta que junte para pagar mi maestría en la Sorbona de Paris, que si las matemáticas no me mienten, será en dos o tres meses.)
No voy a comentar nada con respecto a dar limosna en la calle. Sólo busquen una película argentina de 1948 que se llama "Que Dios se lo pague"... y hagan cuentas.
Y la recomendación de hoy
(Y como lo prometido es deuda:)
-Busquen a los Buentono 23!!! Que por cierto, ya tienen troll. ¡Felicidades chicos! Muchos de esos!!
-OK, ni siquiera necesita recomendación, pero es de mis tiras favoritas. Caballo negro... y ya.