viernes, 19 de marzo de 2010

¡Viejos los cerros! Pero, ¿me juran que reverdecen?

Me he dado cuenta de algo: estamos envejeciendo...
Y para que no suene a que mi IQ bajó considerablemente, déjenme contarles por qué hasta ahora me cae el veinte de tan horrible situación.

Hace unos días (el martes para ser exactos) acompañé a mi amorosa madre al hospital para hacer unos análisis de rutina. Pero como muchos sabrán, el IMSS (hospital cuasi público en México) cuyo apellido es burocracia, no iba a permitir que huyéramos temprano de sus horribles instalaciones. La cita estaba programada para las 9:30 am y salimos a las 17:30 pm... pero ese es otro tema.
Mientras íbamos muriendo de hambre y nos planteabamos el aterrador panorama al que nos enfrentaríamos (en la casa no había comida hecha porque un día antes fue feriado), yo propuse la alegre y estúpida sugerencia: "compremos una torta afuera del metro".
PARENTESIS: Muchas ocasiones anteriores habíamos comido de ese puesto y no habíamos enfermado. FIN DEL PARÉNTESIS.

Así que llegamos a casa con una torta toluqueña (chorizo, milanesa y quesillo) quemándome la mano (literal). Comimos hasta la satisfacción, bebí un poco de refresco y comencé a trabajar en algo urgente para la oficina. A media noche me sentía muy mal. (No trataré de enlistar los males que acompañan a una infección intestinal por desagradables; en este blog pura finura).
Desperté a la hora de costumbre (5:00am) y sentía como si les hubiera echado bronca airada a la porra del América con una playera de los Pumas, yo solita. Es decir, bien madreada.
Resultado: infección estomacal acompañada de reflujo y dos días tirada en cama comiendo verduras, gelatina y bebiendo te de hierbabuena.
Hace un rato le platicaba a mi querido Pustulio que cuando iba a la prepa, era tonta e inconciente y comía pescados capeados al lado de Insurgentes Norte, una de las avenidas más transitadas del DF. ¡¡Pescados!!
Podía comer pescado afuera del metro, o hacer ayunos de 18 horas y no pasaba nada. 8 años después, como media torta grasosa y estoy a dos segundos de dejar una huella conmemorativa en el metro.
No cabe duda que estamos envejeciendo.
El otro día mientras platicaba con bandita buentonera, Alex Buentono mencionó algo muy cierto. Decía que sabías que estabas viejo cuando te invitaban a una fiesta y en vez de sólo ponerte una chamarra y salir, decías: "no sé, lo estoy pensando..."
Creo que eso nos pasa a muchos. Aunque admito que nunca he sido mucho de ir a fiestas, en mi adolescencia podía hacer lo que fuera para ir o rogarle horas a mi papá para que me dejara. Ahora la situación cambia. Hace dos semanas mi hermana me invitó a una fiesta y lo estaba pensando mucho porque tenía flojera (y ya había quedado con mi papá de ver "El señor de los anillos"). Preferí quedarme: mi primera intención fue no ir, ¿para que forzarlo?.
O lo notamos cuando vamos de compras. ¿Hace cuanto dejé de preferir comprarme unos jeans porque necesitaba pantalones formales? ¿Cuando ocurrió que dejé de mirar la sección de las playeras que tanto me gustan por blusas "de vestir"? Hace poco fui con mi mamá de compras y miré unas faldas líndisimas con crinolina. Me lamente en serio por no tener 8 años menos para ponérmela... Fue tan triste.
Y es que el cuerpo es que el que nos empieza a reclamar los abusos de la juventud. Recuerdo que antes podía estar despierta en una fiesta hasta las 8:00am, ahora si no me estoy acostando máximo a las 3:30am me pongo de muy mal humor.
Pero lo peor, es que me doy cuenta que tengo 24 años y que en realidad soy joven. Me preocupa que mi visión de las cosas es la que en realidad está envejeciendo más rápido. Que las situaciones que vivo me están haciendo madurar a una velocidad galopante.
Esto me recuerda una frase que le dijo la mamá de mi amiga Lucía, (a Lucía ) cuando se hizo una perforación en la nariz (y tenía mi edad): "De joven, cirquera y de vieja, payasa ".

¿En serio, en serio? ¿O en realidad nos estamos ubicando en una situación que no nos corresponde (aún)?

Hace poco conocí a un tipo que tiene 35 años y creo que era todo lo jovial que a mi me faltaba. (aunque también me parece que me bateó por mi juventud. Todo el tiempo decía: ¡eres una peque! y me miraba como se mira a un nenuco babitas) .
Y como ese, varios. (Aunque dice mi papá que esos aún no se comprometen porque todavía están deshojando la margarita... Sí saben a qué se refiere, no? -guiño, guiño- Pero bueno, también mi papá es de otra época. Dejémoslo a la opinión de cada uno de ustedes).

¿Entonces, cuál es la respuesta correcta?
¿faldita de crinolina o pantalón de vestir? ¿ensalada sana y orgánica o torta grasosa?...

=)
...
Y para los que no sabían cuál era la crisis de los veintes, les acabo de develar el misterio. Madurar o no.
Creo que finalmente, todo va de eso.

O así parece.

11 comentarios:

L De dijo...

no pues yo todavia nisikiera cumplo los 20 y ya me an ocado situaciones parecidas, por ejemplo ya no puedo comer como lo hacia antes por que por comer asi tengo sufro de ese mal que tantos mexicanos tenemos las maldita agruras!!
y decidi que en cuanto a lo de la ropa me valia lo que pensaran y me voy a vestir como se me antoje el tiempo que pueda y aprovechar antes de llegar a esa etapa de los pantalones de vestir
aunque yo creo que tu falda de crinolina la deverias comprar aunke sea solo para el fin de semana, digo si te hace feliz y sentir mas jovial por q no??

un besote y grax por el comentario de apoyo!

JuanP. dijo...

Voy a ser lo mas honesto posible (como siempre) y te diré que estás envejeciendo demasiado rápido.

Mi hermano cumple 24 este año, en Julio, estudia, trabajaba (y proximamente regresará a hacerlo) pero mantiene un equilibro casi milagroso para que siempre que nos presenten con desconocidos piensen que el es el menor de los 2, no está en la ropa, supongo que hay muchos factores, pero el que yo pienso que es el que influye más es el de sobre explotar tu juventud (de antes de los 20's), pues como dice L De, ella ya tiene agruras por abusar de la comida condimentada con muchos picantes (yo lo traduzco como papas con mucha salsa) todo es un equilibrio y si te pasas en la primera medida, a la segunda lo pagas con lo que no descansaste, es eso...

Saludos! (n_n)

Concertina dijo...

Yo creo que el cuidar tu alimentación no tiene nada que ver con madurar, yo desde niña soy fan de las verduras y odiaba comer en la calle, aunque entiendo tu punto, creo que simplemente ahora vivimos tan rápido y nos juntamos con personas mayores (digo tu 24 yo 23 y nuestros amigos tiene más allá de 25) nos obligan a ver las cosas de diferente manera.

Uno de los Condenados dijo...

Yo tengo 31 años, fancamente me visto como chavito de 20, y quizá ya a mi edad deberia recurrir a la ropa mas casual tirando a formal, pero creeme, conforme crece uno se siente viejo solo, por ejemplo a mi me encantaria tener tu edad para seguir visitendome despreocupadamente, francamente creo que los limites nos los vamos poniendo nosotros.
Mi consejo, disfruta a vida, disfruta la edad, usa lo que gustes, dale poca importancia a lo que los demas puedan decir o pensar, pero hazlo, porque si llegas a los 40 o 90 o que se yo y miras hacia atras diciendo, uyyy si a los 24 me hubiese puesto esa falda... te vas a merecer una eutanasia forzada, porque no disfrutaste la vida.
En cuanto al organismo, ps desgraciadamente si se va desgastando, en ese caso apela a llevar una vida más sana, no hay de otra (dicelo a mis gastritis y otros achaquitos, jejejeje)

Omar Franco Pérez dijo...

Creo que los límites son autoimpuestos ¿Por qué alguien de tu edad no puede usar una falda de ese tipo?

Yo tengo casi 25 y sou un fodongote...

A pesar de toda la frustración que pueda tener por algunas cosas en mi vida (como habés leído), camino bastante alegre y tranquilo por la calle (con excepción de esas ocasiones en que llego super tarde a cubrir una orden).

La edad no determina nuestras dinámicas (bueno, sólo esos achaques de los años). Tal vez el punto de todo es que, a diferencia de tus años en la prepa los primeros semestres de la uni, ahora tienes una carga laboral que te mantiene enfocada en cosas distintas; el cansancio es natural, así como la indisponibilidad para hacer ciertas cosas (sin mencionar esos excesos de alcohol y comidad insanas de los años pasados...jejeje).

Sólo debes tomar esas cosas con más tranquilidad; disfrutar lo que haces; vestir como quieras vestir; comer lo que quieras comer, pero de forma saludable (es decir, no empacarte una torta grasosa extra picante todos los días).

Usted tranquila, señorita.

Un saludo.

P.D. Me joden las personas que creen que, por ser mayores, de facto son más "maduros" y/o poseen más "experiencia". Eso es uno de los más grandes absurdos de la vida (lo digo por el sujeto que comentaste).

Omar Franco Pérez dijo...

Ah!, y gracias por las letras de apoyo y aliento en mi blog...

Lo de las formas de titulación...no he podido ir a checar eso a mi Facultad...pero creo que, algún día, retomaré mi proyecto de tesis...

DÆMOИ dijo...

Chaaaaangos, yo ya ando casi a los 27 y la verdad prefiero no detenerme a ver cuantos tengo, de hecho cuando me preguntan mi edad tengo que hacer cuentas del año que nací al que estamos para saber.

La ropa de vestir pues es necesaria para algunas ocasiones, pero también hay ropa que si te gusta te la puedes poner (porque en 6 años dirás: hace 6 años me la hubiera podido poner)

Pensar en la edad no es bueno, mejor vivir.


Y si, ya casi se me acaban mis vacaciones todo pagado.. snif.

Saludos!


PD: uno de los condenados si es bien achacoso, desde que me acuerdo, Ja!

La Maquinista Yey★ dijo...

no hables de la vejez que le tengo terror!!! :( jejeje!

Diablo Diablo! voy al DF al concierto de Sabina! :)

DCody región4 dijo...

vejez!!!! gracias por sus comentarios gente bonita =)
Concertina: ahora comprendo en toda su magnitud por qué me caes tan bien.
Juan: no esperaba otra respuesta de ti. Gran JP.
Yey: Buena noticia!! El Df te encantará =)

ana dijo...

Uff yo si he resentido esos ligeros cambios que trae consigo el crecer:
1.- Pura comida sana, desde que en la universidad hacía largos ayunos o comía vikingos del Oxxo y sopas maruchan me vino una gastritis que no te cuento.
2.- Ceroooo antros y desvelarme jajaja ya no aguanto!!! si me duermo después de la 1 am al día siguiente me siento suuuuuper mal.
3.- Pura ropa formalita... para la oficina o las reuniones con mis amigos casados y con hijos o 100% familiares.
4.- Los fines de semana ya no me preocupa ir al lugar de moda. Soy feliz si me quedo con mi marido viendo películas.
Por cierto casi cumplo 28... pero me siento feliz proque ya viví lo que tenía que vivir de relajo. Y ahora estoy disfrutando mucho esta etapa de mi vida. Saludos!!!!

btto dijo...

Pues un joven se da cuenta que el tiempo pasa la factura en el momento que descubre que se está quedando calvo. :(