miércoles, 28 de abril de 2010

Tan frustrante como buscar un palitroche

Después de un largo descanso, volví. (Fanfarrias).
(Antes de empezar,  quiero dar las gracias a todas personas que escribieron en el post anterior. Fue reconfortante leer todos los comentarios de apoyo de parte  de amigos y personas a los que aprecio aunque no los conozca. 
Amiko: reí y reí y reí cuando descubrí la charada. Es de las cosas buenas que me llevo, los cafés en el keje  (que no jeque) emir y en la lavadora (y las sonrisas de tu jefe  italiano cuando estaba de buenas). Es de las pocas cosas que extraño).
...
En realidad no estaba descansando, más bien yo diría que se trató de una fiebre de frustración con depresión y estrés constante. Y no por la búsqueda forzada de una nueva oferta laboral o porque haya estado intrigadísima por lo que les vaya a pasar a Las Aparicio... ejem, ejem. Se trata de algo más.

Como la mayoría de las personas sabrán, cuando a uno lo despiden en México, es común que se haga entrega de una liquidación con la que se podrá subsistir los siguientes tres meses hasta que se pueda encopntrar alguna nueva oferta de trabajo. Pues bien, como el destino es cabrón, seguramente dijo: "mmm, conque la diablita ya tiene todo solucionado... pues ahora que le dé trabajo conseguir su liquidación..." o algo así.
Y así, queridas personas de los internetes, fue como empezó la gran odisea (burbujas) para que el outsourcing (y ahora sí lo puedo decir: puerco maldito, ojalá que te salgan almorranas gigantes de aquí a la eternidad)  se dignara a pagarme lo que por ley me corresponde.
Primero, dulcemente llamé y llamé a la que fue mi jefa, para que me dijera en todas las ocasiones que no podía encontrar al mando superior para ver por qué el "Sanababich" (así le llamaremos de ahora en adelante al outsourcing) no me quería pagar. Primero eran llamadas corteses, después ni siquiera me respondía el teléfono o devolvía las llamadas. (Claro, yo no sé que pasó de allá para acá. Sólo cuento lo que veo de mi lado).
Fuuu
Siguiente paso: así como veo inútil rezar a los santos si puedo rezarle al mero mero, me comuniqué (lo que debí haber hecho desde un principio... tonta) con el mando superior. ¡Voilá! con un pinche correo electrónico ya tenía una cita hecha con el Sanababich después de 29 días de rogar, llorar,  suplicar, superar episodios de ira extrema, sentir autocompasión, deprimirme y por fin volverme a encabronar porque ya me estaban viendo demasiado la cara de pendeja (Y podré tenerla un ratito pero luego se me quita.),  me dieron lo que me pertenecía... Claro, no sin antes robarme la mitad de lo que me correspondía.

Cuando salí del despacho del Sanababich, francamente me sentí frustrada, mucho. No podía comprender como fue que me robó la mitad, ¡LA MITAD! y todavía le tuve que dar la mano y sonreír cuando quería escupirlo y decirle que esperaba que ese dinero le provocara diarrea. Afortunadamente iba con un buen amigo y pariente que me explicó que no había estado tan mal y que no me sintiera ídem. 
Aún así, (como un flash estúpido que no venía al caso -y de alguna forma, sí-) recordé el cuento de Pita, la niña que un día se despierta buscando un palitroche y no lo encuentra. Ella piensa que lo encontró, pero quizá sólo pensó que lo encontró para suplir la frustrante búsqueda de un algo que ni ella misma sabía que era... Espero que me hayan entendido.
(ah)  =(
Pero afortunadamente todo terminó en algo bueno. Y así es como cierro ese negro capítulo de mi vida en una empresa de cuyo nombre no quiero acordame porque me da lo que pasa a ser el reflujo.







Y Francesco, estuve enamorada de tí, un año-cinco meses, 29 días y tres horas y media. En realidad ya no me importa decirlo porque ahora no podré ver tu cara, viéndome como quien ve a un nenuco babitas.
Gracias.

7 comentarios:

Ald0rad0 dijo...

Ánimo, coleguita!! Póngase las pilas y no se deje deprimir. Ya sabe que la depre suckea gacho.

Por cierto, mañana es mi cumple!! y lo celebraré en varios lados pero creo que el karaoke del viernes le gustará :D Le mando mail vale?? Me encantaría verla por allá.

Besos!!!

L De dijo...

ayyy grax por pasarte te prometo fotos de los anillos!!!!

y no se me deprima!
y asi son todos los sanababich del mundo, siempre le jinetean a uno el dinero!

y aca si hay puestillos hippies en el centro pero no muchos por eso aunque coyoacan no sea el mismo lo sigo aodrando jeje, aqui mas que hippies son hindus pero bueno animo!!


y un besote lleno de buena vibra para ke consigas nuevo trabajo!

angelbc dijo...

Usted dirá misa, pero no tenerla en Twitter en las mañanas y no poder cotorrear y escucharla sigue haciendo mella en mi ánimo diariamente.

Por otro lado, que bueno que ya saliste finalmente de ese drama administrativo. Y si, mala onda eso de que se atasquen parte de tu lana, pero supongo que ese es el precio de la libertad.

Confío en que nos veamos el viernes. No te hagas pata y ve.

Un abrazo gigante

btto dijo...

A uno que comienza, siempre le pasa algo como lo tuyo. A mi me pasó lo mismo hace tiempo y afortunadamente terminé en un lugar mil veces mejor y más divertido. Cuide su dinero y no se deprima. La vida es corta y usted es joven. ¡Animo!

Lilith dijo...

Ashhh por lo menos no te quisieron aplicar la de "firme su renuncia" por que pelear eso toma más de un año (a un amigo todavía no le resuelven). Creo que después de todo si encontraste tu palitroche.
Un abrazo.

Guapóloga dijo...

El palitroche! Claro! Acaba de salir ese cuento del cajón más profundo de mi memoria! Nunca deja de sorprenderme que una menor como tú me recuerde cosas tan... clásicas.

I miss you so F much!

Ánimo, my dear. Algo se nos ocurrirá, ya verás!

STELLA dijo...

Un día por jugarle una broma a mi papa, le hicimos creer que estaba perdiendo la razon, y le deciamos "ya tomaste tu medicina? para curarte el palitroche" y solo abria sus ojos muy grandes.... bah, la palabra me recordo, lo siento, suelo divagar.

Animo, que la vida sigue adelante.