sábado, 29 de mayo de 2010

Crónicas nocturninas y algo menos

1.
Hace un rato tuvimos un accidente doméstico en casa. Esto no vendría al caso si no hubiera sido porque me sorprendió mi tremendamente calmada forma de proceder y mi insomnio posterior (es decir, si el accidente doméstico no hubiera pasado, yo estaría dormida y un jovenzuelo más, podría salir ebrio de un bar en la condesa, o algo... pero no es el caso.)

El punto es que a pesar de que hubiera podido perder la calma o ponerme a pegar de gritos. Y lo que ocurrió fue que ayudé y luego prendí la computadora para consultar un dato médico que luego me produjo angustia por lo que terminé llamando a Locatel... 56581111. Me congratulo por ello, eso significa que ya soy niña grande... y que ahora no puedo dormir.

2.
Hubo un tiempo (aproximadamente hace unos 13 o 14 años) en los que me daba miedo que llegara la noche porque a la mitad de la madrugada despertaba con pesadillas que me hacían sudar. Como algunas vez comenté en este espacio, fui digna representante del Pato Wade, por lo que casi cualquier cosa me cortaba el sueño: alguna nota impactante en las noticias, una película de "espantoS" (dixit macho cabrío), historias de OVNIS, ver imágenes de representantes de la ETA y el Ku Klux Klan (lo que me parece más digno de miedo que cualquiera de las opciones anteriores)...

La solución casi siempre era (y ha sido) prender la tele; me quedaba dormida viendo caricaturas en el sillón, pero despertaba toda torcida y con la firme promesa de que nada volvería a interrumpir mi sueño. De hecho, (y estas son fuertes declaraciones), desde hace muchos años, durante mis oraciones para antes de dormir, entre una serie de peticiones que no voy a enlistar, incluyo la frase: "por favor, déjame dormir bien toda la noche". Coincidencia o no, desde esa época no he vuelto a tener problemas para dormir, a menos que tenga conflictos o en su defecto, que esté muy emocionada por algo...

3.
Cuando iba en la prepa y un periodo de la universidad, era muy resistente para estar despierta toda la noche. Íbamos de fiesta y entre los aferrados que se quedaban despiertos hasta las 8am, siempre  se encontraba su servidora. Claro, al otro día las ojeras  naturales herencia de la abuela Lupita me llegaban hasta el piso, traía una cruda de sueño increíble y nadie me soportaba porque me ponía de muy (muy) mal humor. (A esto, mézclele la adolescencia, y un papá con el temperamento equivalente al Trinito Tolueno; tendrá una bomba devastadora no apta para el domingo en la tarde).

Al pasar los años, acostumbré a mi cuerpo a cierto horario. A las 3am sin importar que la fiesta estuviera buenísima, ya tenía que estar en casa haciendo la meme (expresión horripilante pero jocosa). Es terrible porque si estoy en una fiesta, noto que ya es la hora del puerco y sigo departiendo, me pongo de mal humor y empiezo a calcular: tengo casi 24 horas sin dormir; llevo 25 horas sin dormir, llevo...
Me imagino que las exigencias del sistema de vida capitalista en una ciudad de este tamaño, hacen que uno madure, quiera llevar una vida sana y con el paso del tiempo vaya dejando la fiesta de lado (suspiro).

Y tristemente de eso no se trata . No y no.

PS. Le mando un bonito saludo cariñoso y así y asado a mi prima, alias Yayis. Me mandó un comentario en el que decía que era yo muy gráfica, cosa que me causó mucha risa aunque me pregunté a mí misma y a mi dulce hermano:
¿Habrá sido por la bola de chingaos que aviento en este espacio semana con semana?

A lo que me respondo: No soy yo, es la herencia familiar. 
Ella sabrá a que me refiero

3 comentarios:

La Maquinista Yey★ dijo...

Yo también solía tener pesadillas... era horrible!!! salía corriendo hasta que en mitad de la huída despertaba! afortunadamente nunca salí de mi casa.
Y también ya estoy en la edad que no me gusta desvelarme nadita y a veces ni siquiera tomar una sola copa, no importa si es sábado, porque como domingo también trabajo no me gusta estar como zombie en plena oficina!!!!

Saludos!!!!

Oye Diablo ya no andas en el twitter????

TARKO dijo...

“Desvelado por miedo a los sueños”, me gustó mucho esa frase cuando la escuché (“Recargado”, rolita de Real de Catorce”).

Pero mi insomnio no es así de poético. Es vulgar distracción de deudas, pendientes y demonios internos. ¡úts!

L De dijo...

pues te dire que yo tambien aguanto despierta pero cuando tengo que dormir me duermo!
a mi es raro que algo me interrumpa el suenio, claro a menos de que comparta mi cama con quien sea, mi mama, mi hermano, mi ligue, mi novio, el perro, no se por que pero me es muuy dificil dormir acompaniada por que a veces me muevo mucho y otras no me muevo y la otra persona me golpea o algo asi jeje

anyway un besote!!