lunes, 3 de mayo de 2010

De infancias noventeras y otros bemoles

Mientras recorro los blogs que acostumbro leer, me he dado cuenta que fue día del niño y yo casi ni me enteré.
En general tuve una infancia muy feliz, una adolescencia regida por la miseria autoimpuesta (de seguro yo hubiera sido emo de haber existido algo así en esa época) y una juventud adulta un poco más plena (no sé si exista el término, pero ya pueden usarlo).

Es decir, cuando era niña no recuerdo ningún momento en el que haya tenido motivo para preocuparme por algo: mis papás me querían, iba excelente en la escuela, tenía muchos amigos y mis hermanos me molestaban relativamente poco. Los veranos estaban compuestos (básicamente) de juegos, albercas inflables en medio de la calle y casas de campaña en donde no nos dejaban dormir porque no había reja en el estacionamiento.
Me parece que todos los problemas existenciales empiezan en la adolescencia porque a los púberes les gusta hacerse difícil la vida, si no, creen que no están viviendo. Y es cuando empiezan todos los problemas de autoestima y demás masturbaciones mentales (¿ya notaron que propia soy para decir vulgaridades?).
Por ejemplo, hace poco en una de esas búsquedas infructuosas donde uno termina encontrando todo menos lo que estaba buscando, recobré el cuaderno que fungió de "diario" durante tres años de mi adolescencia. Dicen que para aprender, uno tiene que mirar a su pasado, y vaya que para mi fue una regresión increíble y escalofriante que me ayudó a comprender un par de cosas de mi presente que no había notado. 
En resumen, muchas de las cosas que me pasaban (y escribía) son cíclicas. Por ejemplo, el hecho de que desde esa edad he sido una persona solitaria, que si bien necesito de mis amigos, también hay periodos en los que me aíslo completamente y no hablo con nadie, porque esa es mi necesidad (la revista Eres y la sabia Pilar Obón dirían que soy la amiga "cometa" que se aleja y luego regresa... Grandes tiempos aquellos).
ejem, ejem... pero estabamos hablando de otra cosa.
El punto es que, en mi caso, no desarrollé esta conducta ermitaña y estúpida que intento sacudirme, sino hasta que crecí y pude darle un vistazo a la vida adulta y todas las cosas que ello implica. Porque era bien alternativo y rebelde oír Nirvana (4 años después de que se murió Cobain, por supuesto), clamar que la vida  y la sociedad eran una porquería y tomar actitudes que no sentía en pos de forjar una personalidad propia.
Creo de verdad que de vez en cuando deberíamos acordarnos de la simpleza de los niños. Para ellos todo es sencillo y no hay dobles intenciones (a menos que sea "El ángel malvado"). Claro, también tienen sus bemoles; mi papá dice que no hay ser más cruel que un niño, porque ellos dicen todo con sinceridad brutal y no se preocupan si van a molestar o herir. Son hedonistas, inconcientes, amorales y por otro lado, no saben lavar los trastes ni pueden ir a pagar la luz o el teléfono.

A decir verdad, cada vez que lo pienso y veo a mis sobrinos (un niño y dos adolescentes) me congratulo por crecer.
PS. ¿Les gustaron mis referencias noventeras? Eso pasa cuando uno tiene hermanos mayores y creció leyendo Eres, viendo Beverly Hills y pegándose tremendos sustos con los posters de Iron Maiden)

(Foto de  una servidora cuando era una feliz y  babeante niña de vestido de bordado español y peinado de bacinica).



6 comentarios:

Lilith dijo...

Jajaja claro que me gustaron tus referencias noventeras, ser adolescente en esos tiempos no era facil, pero creo que ahora la tienen un poco más dificil.
Buen post!
Un Abrazo.

L De dijo...

pues yo era ninia en los noventas asi que pues en lugar de nirvana me toco tatiana jeje

pero que gran post!!
y que linda te vez con tu bordado espaniol y el corte de bacinica!!
por que todas las mamas nos cortan asi el pelo??

todavia no lo comprendo no importa que tipo de cabello tengas, si se te ve bien o mal ellas te lo cortan asi, pero bueno!

un besote!!!

il3pink dijo...

ay que bonitas epocas, yo tambien recuerdo mi niñez libre de problemas y lleno de juegos: saltar la cuerda, el bebeleche, el stop, las "armas" que fabricaban mis primos y yo les seguia la onda, la bici, el monopatin, etc, las rampaaas jajaa, todo eso, era la gloria ahh y los raspones :D saludos

ana dijo...

El peinado de bacinica!!! yo también lo usé pero era la moda!!!! y Eres como no? con los super tests y los reportajes de los Magneto jajajaja... mi niñez como la tuya feliz y la adolescencia normal con sus inseguridades y todo lo demás... saludos

La Maquinista Yey★ dijo...

jajajaja peinado de basinica? u.u! está genial! y sabes que a veces quisiera volver a ser niña! precisamente para no preocuparme por nada!

ieditorial dijo...

Hola nena amika. Buena suerte. El Keje, la lavadora y el italiano ya no son lo mismo sin ti. Un beso