sábado, 31 de julio de 2010

Heroínas antiheroínas

El cine, como ya muchos saben, es de mis grandes pasiones en la vida. Soy una cinéfila consumada, vaya. Pero me pregunto, qué sería de las películas si el público no se identificara con los personajes, o al menos, deseara ser como alguno de ellos. Yo creo que ese es uno de los grandes encantos de la pantalla grande: Ofrecer quimeras para soñar.
Y estas son las mías.



 Recuerdo que en noviembre (¿o diciembre? no lo recuerdo) vi Sherlock Holmes y además de quedar impresionada con lo estúpidamente guapo que es Robert Downey Jr, quedé prendada del personaje de Irene Adler. ¡Diablos, quiero ser como ella! Segura, controlando la situación, ruda y a la vez muy femenina. Salí del cine creyéndome Adler mientras caminaba con aplomo por Insurgentes cuando, ¡zaz! una camioneta se derrapó por la lluvia y chocó con un coche.  Y yo emití un gritito rídiculo y asustado; claro, Adler haría algo así...


La primera vez que vi Annie Hall, fue hace unos 6 años. Al principio me llamó la atención por la escena en la que sale Marshall McLuhan; luego volví a verla y me sentí muy cercana al personaje de la propia Annie, (Diane Keaton). El momento en el que Annie y Alvy acaban de conocerse y ella piensa que tiene que impresionar a Alvy porque seguramente él piensa, que ella es poco inteligente.

 Picnic, una película de 1955 que inmortalizó a grandes actores como Kim Novak y William Holden. En ella, Susan Strasberg actua commo la intelectual y rebelde Millie Owens, hermana de la chica más hermosa del pueblo, Madge Owens (Novak). Por lo tanto siente que debe compensar con su intelecto, la falta de belleza que ella no cree poseer.

Por otro lado, quién no querría tener el arranque, la seguridad y el temple de Elizabeth Bennet (Keira Knightley) en Orgullo y Prejuicio? Lizzy es uno de los personajes mejor escritos de Jane Austen. Segura y decidida, sabe lo que quiere y va por ello (excepto) en el amor, (por ser demasiado orgullosa y prejuiciosa, claro). Es la visión de una mujer totalmente adelantada a su época.

Y Sam (Natalie Portman) en Garden State. Que manera de enamorarse. Me agrada que el personaje no se deja cubrir por el miedo y entrega sus emociones de manera casi natural.
Aunque mentir es un arma de defensa.
Y ya.
El lunes espere una entrada jugosa (pues lo de casi siempre)
Ñe.

1 comentario:

JuanP. dijo...

Yo por lo regular no me identifico con nadie de nada, digo, a mi me gusta el cine y todo, pero jamás me he puesto a pensar en si yo fuera como o yo soy como fulanito de tal, supongo que todos pensamos de maneras distintas, habrá quien como tu sueñen con tener alguna cualidad del personaje x, y como yo, habrá quienes digan que solo es una película y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, en fin, confieso que no he visto ninguno de estos filmes, así que no sabría decir nada de ellos ni de sus personajes.

Saludos! (n_n)