martes, 26 de octubre de 2010

No tengo perdón del Diablo

Bueno, como ya dije, no merezco perdón de nada así que procederé a las actualizaciones y debidas explicaciones:
1. En este blog ya no existen los comentarios: ¿Por qué? Porque hace relativamente poco tiempo entrevisté a un tipo al que admiro mucho y me dijo: "los comentarios en el blog me cagan". Bueno, a mi no me cagan, (al contrario) pero hubo un momento en el que me causaron mucho estrés, así que para evitarlo los cancelé. Quizá regresen, depende de la frecuencia con que empiece a escribir nuevamente.
Y si tienen alguna observación que hacerme, pueden dirigirse a @DCodyR4 y hacer lo correspondiente.
2.Tomé unas importantes vacaciones de blog de forma obligada: Pero eso ustedes ya lo saben. Primero porque luego del último post me quedé sin servicio de internet por semana y media a causa de cosas que no les interesan. Después porque sucumbí a una pequeña crisis de ansiedad que me ha alejado de los internets. Mi único contacto ha sido Twitter y de forma menos entusiasta.
3. Sufrí una pequeña crisis de ansiedad: ¿Y? Me imagino que eso no les importa pero gracias a eso ya no puedo desvelarme, y es una pena porque es mi hora más creativa. Ahora debo dormir máximo a las 23:30 lo que jode mucho mi proceso creativo. Deberé hacer otro tipo de rutinas, supongo.
4. Ahora soy persona sana: Muchachos, he decidido informarles que dejé de fumar y al menos por un mes no podré envenenar mi cuerpo con alcohol, café, te, refresco de cola o chocolates. ¿La buena noticia para ustedes? Estaré muy de malas por un tiempo razonable lo que me permitirá escribir más. Bravo por ustedes, mal por mi.
5. Debo manifestar mi interés por ser bartender: De hace un mes para acá estoy obsesionada con ser bartender. No tengo estudios al respecto pero me imagino que es relativamente fácil abrir cervezas indio.
6. Posiblemente esté emocionada con uno de mis amigos: Pero quién sabe. Dice Melissa (a) La gatona que es querer por querer. Yo sigo cantando "no sé estar enamorado" de Jarabe de palo y pensando que los afortunados en el juego somos desafortunados en el amor. El año que entra es casi seguro que yo sea afortunada en el juego pero me pregunto si alguna vez he sido afortunada en lo otro.
O si se pueden las dos cosas al mismo tiempo, o si todo esto es una falacia y nos da miedo ser felices, afortunados en el juego, amor y lo que venga en el paquete que Destino nos regala; si sólo es cuestión de valor, de lanzar una moneda al aire y dar un paso de fe al abismo infinito; vaya, uno se puede caer, pero (los que vieron Indiana Jones sabrán) también se puede descubrir el camino hacía algo maravilloso y único... o dejar perder una excelente amistad con la que uno se la pasa tan bien, sólo por investigar si hay algo más allá...
No lo sé.


Y ya, sean felices o algo