miércoles, 3 de noviembre de 2010

Explicaciones oportunas sobre el no amor

Estos últimos días he notado un par de cosas sobre mí. Uno, que ya estoy preparada para tener una relación de nuevo y dos, que como bien diría mi tio Octavio, yo todavía confundo el amor con las ganas de cagar.
Esto lo percibí cuando leía un post antiguo de este su blog de confianza. Al final de todo el choro que aventé, decía en tono de "ya no me importa nada" que estaba enamorada de uno de los directores de la empresa donde antes trabajaba, un italiano guapísimo que me llevaba como mil años (en realidad sólo eran 10). 
El punto es que ahora me parece que a lo largo de los años he usado esa palabra muy a la ligera, sin tomar en cuenta el peso que tiene y por lo tanto, los fuertes estragos que causa si se usa de manera equivocada, como hace poco me pasó. 
Para justificar un poco esto, quiero explicar un par de cosas:
1. Mi experiencia en estos temas es poca casi nula. Como bien dice la canción que hace unos días postee, "No sé estar enamorado" de Jarabe de palo, en efecto, no sé estar ídem. No tengo idea real de qué diablos debe pasar o cómo hay que sentirse. Me imagino que es porque los últimos años he pasado demasiado inmersa en mi misma, conviviendo con la soledad que si bien es necesaria, también es mala compañía. Me volví muy egoísta con mi tiempo y mi espacio, así que cualquier situación que me ponía ligeramente fuera de ese estado de confort, lo confundí con enamoramiento en todo caso. O quise llamarlo así para no sentirme como una anacoreta.
2. Desde octubre del año pasado nadie a captado mi atención realmente.
Por otro lado, hace unos meses conocí a un tipo bastante agradable con el que ahora mantengo una bonita amistad. En una de las pláticas, me preguntó que si alguien me gustaba en ese momento o "me movía el tapete" (ah, gran frase). Por más que lo pensé no salió nadie a la luz, porque efectivamente nadie me interesa de esa forma. Pero por algún motivo me sentí muy mal.
¿CÓMO? ¿Qué clase de pinche robot soy como para que nadie en serio NADIE me interese? 

En ese momento me hubiera gustado tener la claridad que gracias a mi hermana ahora tengo. No hay ningún problema en que nadie me guste como para sentir mariposas o lagartos en el estómago. Pero yo pendejamente quise forzarlo. Como cuando uno va de compras, y aunque nada le atrae lo suficiente, a huevo quiere llevarse algo que no le gusta o no le queda, sólo por el hecho de comprar. Y eso me pasó a mi.
Ojalá lo hubiera entendido antes, porque mi gran boca y poca pericia la cagaron y dije cosas que no debia decir a alguien que quiero muchísimo pero que ni en esta vida, ni en la que sigue, ni en el holocausto zombie podría ser mi pareja porque es igual de disfuncional que yo. Taciturno, con periodos emo, lobo solitario que aún espera algo extraordinariamente sorprendente para quedarse quieto. Igualito que yo,  y es eso por lo que precisamente somos tan buenos amigos y ya.  Porque como todos sabemos (al menos los que hemos pasado por la secundaria) es que los polos iguales se rechazan.
Eso yo ya lo sabía, y hasta lo dije en voz alta repetidas ocasiones, pero las ganas de salir con una bolsa del centro comercial pudieron más que mi razón (tan confiable ella).
Espero que la relación no se haya fracturado porque sentiría mucho quedarme sin mi amigo. Ya sé que cosas como esa no se dicen y luego se "desdicen" pero ahora me desdigo porque es lo que hay.  Espero que con esta explicación pertinente se aclaren las cosas y sobretodo, espero salvar algo de lo que teníamos. Me pone triste pensar que no iremos más a comer, o a caminar, o a ver películas con absurdos efectos especiales.

Como diría Andrés Calamaro en su infinita sabiduría: Tengo cada insensatez y me puedo equivocar.  
Ojalá pueda perdonar mis insensateces, que yo ya he perdonado las suyas.