miércoles, 31 de marzo de 2010

Hoy en la cháchara cinéfila-musical: Brasil

Siempre he pensado que Brasil es un país alegre de color naranja.
Lamentablemente (aún) no conozco las tierras cariocas pero, gracias a artistas como Caetano Veloso, Elis Regina, Tom Jobim y muchos grandes más, me imagino que su aire lleva la sutil esencia no de azahar (como diría Rubén Darío en "Cielo y mar"), sino más bien de bronceador de coco.
Y mientras nos llegan más noticias del país de Lula da Silva,  les dejo mis 10 canciones preferidas de la enorme bossanova.
-Sonhos/ Caetano Veloso
-Atras da porta/ Elis Regina
-Bossanova/Joao Gilberto
-Desafinado/ Antonio Carlos Jobim
-Samba de una sola nota/ Astrud Gilberto
-Luz do sol/Caetano Veloso
-Aguas de março/ Elis Regina
-O pato/ Joao Gilberto
-Falando de amor/Gal Costa
-Aquarela do Brasil/ Gilberto Gil

Y aquí, Elis Regina con una interpretación que hace llorar hasta el más duro de corazón


Pero como no todo es bossanova y alegría, tenemos la tragedia griega vuelta samba con "Orfeu", adaptación de "Orfeo y Eurídice".
De hecho, hay dos versiones brasileñas de la misma obra: "Black Orfeu" de Marcel Camus (1959), una versión deberían ver, nada más porque la música fue compuesta por Antonio Carlos Jobim y el guión, fue escrito por el mismísimo Vinicius de Moraes.
Yo recomiendo la de 1999 porque es la que visto. Ese fue mi primer acercamiento con la muestra internacional de cine. En ese entonces tenía 14 tiernos años y me enamoré de la voz (y todo él) de Toni Garrido (ahhhh).
Cuando lo vean, sabrán a que me refiero.
director: Carlos Diegues
año: 1999
Interpretes: Toni Garrido, Patricia Franca, Murilio Benicio, Zezé Motta
Género: crimen, romance, drama
(ojo con la participación de Caetano Veloso cantando en el balcón. No tiene subtítulos)

lunes, 29 de marzo de 2010

La cosa sobrenatural

(Dicen que a la autora le dio miedo quedarse solita en la oficina
a la hora de la comida y le subió harto al iPod )

Hace poco leía un artículo en la revista Chilango sobre las leyendas urbanas de la ciudad y una de ellas era  sobre "los aparecidos". Y es verdad, no hay edificio sin su respectiva leyenda de un fantasma tal.
He de decir que el primer día que llegué a esta oficina sucedió una cosa horrible: un vigilante murió esa mañana cuando cayó por el hueco del elevador. Y no me lo contaron para espantarme, las puertas del respectivo estaban selladas y los servicios periciales se acababan de ir. 
Después de eso, se empezaron a contar las historias de "espantoS" (sí, con S): que fulanita de recepción había visto en la pantalla de las cámaras a una persona al lado de las copiadoras, que uno de los jefes que trabajaba hasta tarde escuchó los ruidos que habitualmente se oyen a las 12 del día, pero a las 3:00am... 
Debo confesar que soy una persona sumamente miedosa con ese tipo de cosas. Como alguna vez me explicó amorosamente mi padre, el miedo más grande es a las cosas que desconocemos o que no entendemos, y vaya que los fantasmas son una de ellas.
Dicen, por ejemplo, que en las escuelas cuando están de vacaciones, se pueden escuchar voces de niños y ruidos de recreo. También dicen que es porque las paredes almacenan los sonidos y entonces cuando hay silencio absoluto es cuando se perciben mejor.
A mi hermano le pasó. Dice que una vez estaba en la sala con su esposa  y oyeron el suspiro de un niño , pero que su hijo (que en ese tiempo era un bebé de meses -y ahora el bebé tiene 16 años-) estaba en otra habitación.  No había forma de que se escuchara así de cerca el sonido de un niño tan chiquito.
Bueno, yo creo que eso no tiene nada de sobrenatural; la cosa es que los papás están mucho más alerta y se les agudiza el oído cuando los niños son chicos.
También mi papá cuenta que cuando era pequeño, un día mientras jugaba escuchó la voz de una mujer (que asoció con la de una de sus hermanas mayores) diciéndole: "ve a ver que está haciendo mi papá". Él, muy obediente fue y regresó con la que pensó le había dado la orden y le dijo: "está durmiendo". Mi tía se extrañó porque no sabía de que hablaba mi papá, según ella, no le había dicho nada. (Y según mi papá, mi tía no era de las que hacían esa clase de bromas, aunque tampoco lo podremos saber porque ella ya murió).

Hablando de la tía Bertha MM, mi hermano cuenta una anécdota al respecto. Mi tía murió de cáncer, por lo que en sus últimos días dicen (yo no tuve el gusto de conocerla) estaba muy débil, caminaba con pantuflas y arrastraba los pies. Pues dice mi hermano que el día después que murió, se quedó a dormir en casa de mis abuelos y en la noche un ruido lo despertó: era el sonido de alguien que arrastraba los pies y decía: mamá... Según él, está seguro que era mi tía.

O mi papá por ejemplo, dice que la madrugada que murió mi abuelo materno, lo soñó en una escalera que pertenece a la casa de mi mamá, y que le agitaba la mano diciendo adiós. ¿Y saben que lo despertó? la llamada de uno de mis tíos para avisarle que su suegro había muerto.
Coincidencia o no, el tema de los muertos es muy variable. Puede ser que estemos tan atados a los recuerdos de las personas que amamos, que nos imaginamos que aún siguen con nosotros. También puede ser que su energía no termine de irse (digo, si partimos de que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma... tiene sentido no?)
Mi abuela materna (originaria de León, Guanajuato y sobreviviente de la revolución y la guerra cristera) contaba que en su pueblo, las historias de aparecidos corrían a cargo de los curas como herramienta para tener a la población aplacada. 
Por ejemplo, una mujer iba a quejarse con el sacerdote porque su marido tomaba mucho. El padre le ponía un ultimátum: o deja de tomar o se le aparece "el sin-cabeza"; si reincidía, entonces se tomaba acción, mandaban a alguien disfrazado de... y bueno, la imaginación y la ignorancia hacían su trabajo, y ya estaba. A los que toman y no le hacen caso al cura, se les aparece "el sin-cabeza".

Recuerdo que cuando murieron los papás de mis papá, a ambos los velaron en su casa (yo nunca había visto eso, porque a mi abuelo materno (que fue el primero que murió) lo velaron en una agencia funeraria). Después de eso, la verdad que si me daba miedito ir a la casa, pero mi papá decía que había que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos, y que además, que si se llegaran a aparecer, lejos de dañarme más bien vendrían a cuidarme, porque ellos me habían querido mucho. (Lo supe y lo he sabido siempre)

Como colofón, diré que a mi nunca me ha pasado nada así, pero tengo "mi gran anécdota de espantoS"  que se le parece. 
Antes deben saber que JAMÁS veo películas de terror. Pero hace unos años, por quedar bien con el chico que tiempo después fue el David Goldman de mi historia (si ya vieron "An education" sabrán por qué) lo hice. Me llevó al cine y para mi desgracia escogió "El aro". Por si no la han visto, sabrán que el objeto de terror es una niña con camisón, que camina arrastrando los pies y lleva el pelo suelto tapándole la cara.

Pues esa noche no pude dormir; sudaba frío y en cuanto cerraba los ojos veía a la niña. De repente en mi terror nocturno, vi venir una figura en camisón, arrastrando los pies con el pelo tapándole la cara...
Uaaahh, era mi mamá que es chaparrita, en ese tiempo tenía artritis reumatoide y arrastraba los pies para caminar.

Creo que el grito que solté espantó a todos los de la calle.
Y esa personas, juré que sería la primera y última vez que viera una chingada película de terror.
Tan segura como que soy periodista e hija de mi papás.

viernes, 26 de marzo de 2010

El fino arte de decir que tu mamá no es una señora decente...

Aviso: este post contiene palabras y expresiones altisonantes,
pero sólo son expuestas con el ánimo 
de hacer un análisis social y cultural

... Y  bajó el vidrio del coche, sacó medio cuerpo y le gritó: ¡vas y chingas a tu puta madre!
Pero entonces me quedé pensando: bueno, ¿y la pobre mamá qué culpa tiene de que su hijo sea un pendejo para manejar?.

Es de todos sabido que los mexicanos somos muy sensibles cuando se habla de nuestras madres. Ellas representan (la mayoría de las veces), el amor sin límites (muy frommiano), lo puro, lo inmaculado. La que se sacrifica por la familia, se quitaría el pan de la boca por sus criaturas. La figura más sagrada de nuestra cultura.
Es por eso que paradójicamente, el mexicano es gran fan de insultar a las mamás de otros cuando queremos herir o molestar.
Pero no es sólo por eso. Hace un par de días me dieron una gran explicación de por qué "chinga tu madre" es El insulto por excelencia.
Me decían que históricamente, los primeros mexicanos fueron procreados sin amor, producto de las violaciones de los españoles a las indígenas de la región. Lo que vulgarmente se traduce a "se las cogieron" o "se las chingaron". 

Si partimos de éste punto, cuando se manda a chingar a la madre, no se le manda a "molestar", (por decirlo en el sentido ñoño de la acepción)  se le manda a cogérsela. Y eso es repugnante para un mexicano porque con el sólo hecho de pensarlo, se está profanando a la sagrada figura.
Otro insulto (en el que no había pensando y es mucho más fuerte incluso) es el de "Soy tu padre". 
ecuación:    soy tu padre = me chingué a tu madre.
tssss.
(Y si quieren más información sobre el verbo chingar y la figura de La chingada, lean el capítulo correspondiente al tema en "El laberinto de la soledad" de Octavio Paz. No por nada se ganó el premio Nobel)
Pero bueno, eso aquí en México. Después surgió la duda: ¿es que en otros países insultar a la madre es igual de ofensivo que aquí?

(en este momento empieza la parte divertida del post, ¡abusados!)
Pues resulta que cada país tiene sus fijaciones con ciertos aspectos. Básicamente la mayoría de los insultos van en torno a tres tópicos

1.La sexualidad: dudar de la orientación sexual del ofendido (puto es una de las más comunes (y fuertes), seguida de maricón y marica, ambos derivados de María), dominación mediante la referencia a una violación, alusiones a los órganos genitales...
2.Dudar de la capacidad moral y/o la falta de bellezade las personas.
3.Dudar de la capacidad intelectual, haciendo comparación con animales, objetos o bien hacer alusión a  algún retraso o enfermedad mental.

En España por ejemplo, gran parte de los insultos giran en cagarse en todo. En la madre que te parió, en la leche, en la cuna, en la ostia, en Dios, en los muertos... Y creo que ya, pero es tan versátil que básicamente, uno puede cagarse en todo.

Pero, recurrí con una experta y dice que no en todas partes se insulta igual. Por ejemplo, mencionaba que en el norte de España se dice mucho: "Eres más falso que un duro sevillano" dando a entender que la persona  es transa.
Me imagino que debe ser como cuando los originarios de otros estados en México insultan a los defeños: chilango comerratas (Veracruz), guache (Yucatán), guacho (Noroeste del país). Insultos basados en la región y los aires de suficiencia de cada estado.

También decía que hay palabras que en un estado son más fuertes que en otro: Cabrón es una de ellas. Lo que para los catalanes es una ofensa grave, para los vascos es como decir guey o dude.

Otro bonito ejemplo son los árabes. Ellos centran todo en el pene (recordemos que la cultura árabe le da gran importancia a la figura masculina):
“Que te atores en un pito” (Air il’e yoshmotak)
“Mi pito en tu conciencia” (Airy fe dameerak)
Pero como pudimos comprobar en la memorable escena, "Bush esquiva un zapatazo", se sabe que las referencias a los pies son sumamente insultantes por ser considerada la parte más sucia del cuerpo. Y de ahí se desprende : “Surmayye a’raasac” (Un zapato en tu cabeza).

Otro país que tiene insultos bien divertidos es Bulgaria. Hay uno que dice algo así como: “Eres tan feo como una ensalada” (Grozna si kato salata).
O por ejemplo, en China también se meten con la mamás. Lo podemos notar en la siguiente expresión: “Tu madre es una tortugota” (Nide muchin shr ega da wukwei). Lo primero que se me vino a la mente fue una referencia a la gordura, lo cuál sería correcto. Pero en realidad, éste parte de la idea de que las tortugas no saben quién fue su padre. 
Entonces también estaría bien dicho: "Tu madre es un pulpo". Pero sonaría muy estúpido; quédemos con hijo de puta o bastardo . Corto y cumple su cometido.

También como en el ejemplo de chingar, los insultos tienen un fuerte contexto social e histórico, como en el caso de los serbios.
Por ejemplo: Que Dios te haga buscar a tus hijos con un contador Geiger (Da bog da trazio detzoo Gaygerovim broyachem). Quizá no parezca muy ofensivo, pero si tomamos en cuenta que un contador Geiger sirve para detectar partículas radioactivas, entonces cobra todo el sentido del mundo. Igual que "que tu casa aparezca en vivo en CNN" (Da bog da ti kuca bila na CNN-U), lo que significa que la persona desea que la casa sea bombardeada por la OTAN.

Usted querido lector, ¿ya se cansó de usar el repetitivo "hijo de puta" o el trillado "pendejo" y quieren groserías frescas y novedosas? Les dejo el link de una página muy divertida. Se llama teinsulto.com y precisamente enseñan a ofender en varios grados de insolencia: moderado, intelectual y muy ofensivo.
Ya que  si son muy sensibles pero no pueden reprimir la expresión, pueden aplicar la de mi muy querido Adrián: "ve a molestar a tu madre, de la que pienso que no es muy decente".

Pero queridos lectores, este blog no promueve el uso de palabras altisonantes.
Esas expresiones son muy pinches feas.

PS. Quieren aprender a insultar en otras lenguas? vaya a esta página y deléitese con las expresiones más  obscenas, y también ridículas, a nivel mundial.

miércoles, 24 de marzo de 2010

La cháchara cinéfila-musical

Celebremos que es miércoles con un poco de música.
(aplausos frenéticos)
Me gustan los miércoles.  
Siempre he tenido la sospecha de que este día es amarillo.
Aunque podría ser tachado de ser un día promedio por estar en medio de la semana, es un gran día. Por ejemplo, los cines bajan sus precios. También, los miercoles uno puede... ahm... uno sale a... uhm... 
(¿Notan como me desvío del tema principal, miércoles de música?)
Sí... música.
Comenzaré diciendo que ésta, es una nueva sección en el cuchitril. Dado que recientemente me liberé de las garras del señorcito twitter, celebraré el suceso con recomendaciones de música o cine cada semana.
La mecánica estará así: Pondré un artista y una película por país,  10 canciones que recomiendo y un video para ilustrarlo (cuando descubra como usar rapid share o como dice Concertina rapid-shit, incluiré los archivos para que las puedan bajar).

Así que a darle: hoy le toca a Argentina.
Rock en español: Andrés Calamaro
1.Para no olvidar/Palabras más palabras menos-1995 (etapa con Los Rodríguez)
2.El toro/ Tributo a Neruda-1999
3.Mi enfermedad/Buena suerte-1991 (etapa con Los Rodríguez)
4.El marinero y el capitan/Palabras más palabras menos-1995 (etapa con Los Rodríguez)
5.Crímenes perfectos/Alta suciedad-1997
6.No me pidas que no sea un inconciente/ Hotel Calamaro-1984
7.Te quiero igual/El regreso-2005
8.La parte de adelante/Honestidad brutal-1999
9.Cinco minutos más/ La lengua popular-2007
10. Tuyo siempre/Alta suciedad-1997

Y en cine: 
2000/ 114' / COLOR
Género/s: Suspenso, Policial, Drama
Una gran historia que tiene de marco la crisis económica argentina a principio de la década. Dos estafadores, un trato que hacer con unas raras estampillas postales llamadas "Las nueve reinas" todo en un ambiente de desconfianza y con la consigna de "nadie sabe para quién trabaja". Enorme película.
Pero los videos hablan más que mil palabras:



lunes, 22 de marzo de 2010

Todo sucedió en Tepito

El sábado hice grandes adquisiciones musicales lo que me llevó a reflexionar sobre varios temas sin sentido pero importantes.

Encontré un puesto de discos de vinil en Tepito ("bazar" en uno de los barrios más bravos de la ciudad) y compré 3 por 20 pesos. Traje a casa la edición del disco que Celia Cruz le dedicó a Yemayá (pique el link por si no tiene la más jodida idea de quién es. O píquense un ojo, lo que les parezca más productivo. O coman un helado).
El otro disco era de Daniel Santos con la Sonora matancera y el tercero es de los tangos de Carlos Gardel. Y me di cuenta de que efectivamente mi papá tiene razón: me gusta la música de arrabal.

Uno de los temas fue precisamente ese, que disfruto de las cosas antiguas. Sobretodo películas y música.
Hice un balance comparativo y creo que si Enid Coleslaw y Seymour hubieran tenido una hija, esa sería yo. (Diablos, ¿no han visto Ghost World? Veanla ahora, o si no esta parte del post perderá sentido...) Me gustan las cosas viejas y a veces puedo ser taaaaan Enid.
Lo que me lleva a la siguiente cosa. Dice mi psicólogo que cuando salga con alguien, deje en casa mis conocimientos (de cine o de política por ejemplo. Si alguien platica con algún tipo que se me haya acercado con fines amorosos, ese alguien les podrá decir que a veces se me va un poco la onda y termino hablando de por qué la ETA tiene rencor en su corazón, por ejemplo), mi sarcasmo, mi ironía y que simplemente sea una mujer tomando un café con alguien.
Cosa que me dejó muy desconsolada. Es que si dejo todo eso en casa... entonces quién soy? es como si mandara a un pedazo de carne a caminar. (y mi papá me contestaría con una bonita cita de John Stuart Mill... Ya ven, uno no puede negar sus raíces).

Lo que me lleva a la cosa intrascendente número tres y nos regresa al tema de los discos. Hay un bolero que me gusta mucho llamado "Cómo fue". Para mi, básicamente explica cómo es que sucede eso que llamamos enamoramiento (que no amor).
Pero no de una forma sutil o con versitos lindos que no significan nada. El autor se pregunta que fue lo que le "flechó" de la persona: ¿sus ojos o su boca? ¿sus labios o su voz? Y lo que yo rescato como lo más importante de toda la canción: ¿fue a lo mejor la impaciencia de tanto esperar?
abusados.
Porque entonces, eso significa que no nos enamoramos de las personas, sino de la sensación de estar enamorado y la persona no es el objeto de deseo, sino el transporte para materializar el objeto de deseo que no es esa persona, sino la emoción de sentirse enamorado.
Y eso es la pura tristeza, ¿no?
=(

Pero esperen!
Mi abuela y mi abuelo solían ir a los cabarets de lujo y se vestían de gala y toda la cosa. Y mi otra abuela bailaba charleston y fumaba cigarros largos...
(Bueno no tiene nada que ver pero le dio color al post).
(pero de todas formas me puse triste)
mejor bailemos ¡CHARLESTON!

viernes, 19 de marzo de 2010

¡Viejos los cerros! Pero, ¿me juran que reverdecen?

Me he dado cuenta de algo: estamos envejeciendo...
Y para que no suene a que mi IQ bajó considerablemente, déjenme contarles por qué hasta ahora me cae el veinte de tan horrible situación.

Hace unos días (el martes para ser exactos) acompañé a mi amorosa madre al hospital para hacer unos análisis de rutina. Pero como muchos sabrán, el IMSS (hospital cuasi público en México) cuyo apellido es burocracia, no iba a permitir que huyéramos temprano de sus horribles instalaciones. La cita estaba programada para las 9:30 am y salimos a las 17:30 pm... pero ese es otro tema.
Mientras íbamos muriendo de hambre y nos planteabamos el aterrador panorama al que nos enfrentaríamos (en la casa no había comida hecha porque un día antes fue feriado), yo propuse la alegre y estúpida sugerencia: "compremos una torta afuera del metro".
PARENTESIS: Muchas ocasiones anteriores habíamos comido de ese puesto y no habíamos enfermado. FIN DEL PARÉNTESIS.

Así que llegamos a casa con una torta toluqueña (chorizo, milanesa y quesillo) quemándome la mano (literal). Comimos hasta la satisfacción, bebí un poco de refresco y comencé a trabajar en algo urgente para la oficina. A media noche me sentía muy mal. (No trataré de enlistar los males que acompañan a una infección intestinal por desagradables; en este blog pura finura).
Desperté a la hora de costumbre (5:00am) y sentía como si les hubiera echado bronca airada a la porra del América con una playera de los Pumas, yo solita. Es decir, bien madreada.
Resultado: infección estomacal acompañada de reflujo y dos días tirada en cama comiendo verduras, gelatina y bebiendo te de hierbabuena.
Hace un rato le platicaba a mi querido Pustulio que cuando iba a la prepa, era tonta e inconciente y comía pescados capeados al lado de Insurgentes Norte, una de las avenidas más transitadas del DF. ¡¡Pescados!!
Podía comer pescado afuera del metro, o hacer ayunos de 18 horas y no pasaba nada. 8 años después, como media torta grasosa y estoy a dos segundos de dejar una huella conmemorativa en el metro.
No cabe duda que estamos envejeciendo.
El otro día mientras platicaba con bandita buentonera, Alex Buentono mencionó algo muy cierto. Decía que sabías que estabas viejo cuando te invitaban a una fiesta y en vez de sólo ponerte una chamarra y salir, decías: "no sé, lo estoy pensando..."
Creo que eso nos pasa a muchos. Aunque admito que nunca he sido mucho de ir a fiestas, en mi adolescencia podía hacer lo que fuera para ir o rogarle horas a mi papá para que me dejara. Ahora la situación cambia. Hace dos semanas mi hermana me invitó a una fiesta y lo estaba pensando mucho porque tenía flojera (y ya había quedado con mi papá de ver "El señor de los anillos"). Preferí quedarme: mi primera intención fue no ir, ¿para que forzarlo?.
O lo notamos cuando vamos de compras. ¿Hace cuanto dejé de preferir comprarme unos jeans porque necesitaba pantalones formales? ¿Cuando ocurrió que dejé de mirar la sección de las playeras que tanto me gustan por blusas "de vestir"? Hace poco fui con mi mamá de compras y miré unas faldas líndisimas con crinolina. Me lamente en serio por no tener 8 años menos para ponérmela... Fue tan triste.
Y es que el cuerpo es que el que nos empieza a reclamar los abusos de la juventud. Recuerdo que antes podía estar despierta en una fiesta hasta las 8:00am, ahora si no me estoy acostando máximo a las 3:30am me pongo de muy mal humor.
Pero lo peor, es que me doy cuenta que tengo 24 años y que en realidad soy joven. Me preocupa que mi visión de las cosas es la que en realidad está envejeciendo más rápido. Que las situaciones que vivo me están haciendo madurar a una velocidad galopante.
Esto me recuerda una frase que le dijo la mamá de mi amiga Lucía, (a Lucía ) cuando se hizo una perforación en la nariz (y tenía mi edad): "De joven, cirquera y de vieja, payasa ".

¿En serio, en serio? ¿O en realidad nos estamos ubicando en una situación que no nos corresponde (aún)?

Hace poco conocí a un tipo que tiene 35 años y creo que era todo lo jovial que a mi me faltaba. (aunque también me parece que me bateó por mi juventud. Todo el tiempo decía: ¡eres una peque! y me miraba como se mira a un nenuco babitas) .
Y como ese, varios. (Aunque dice mi papá que esos aún no se comprometen porque todavía están deshojando la margarita... Sí saben a qué se refiere, no? -guiño, guiño- Pero bueno, también mi papá es de otra época. Dejémoslo a la opinión de cada uno de ustedes).

¿Entonces, cuál es la respuesta correcta?
¿faldita de crinolina o pantalón de vestir? ¿ensalada sana y orgánica o torta grasosa?...

=)
...
Y para los que no sabían cuál era la crisis de los veintes, les acabo de develar el misterio. Madurar o no.
Creo que finalmente, todo va de eso.

O así parece.

martes, 16 de marzo de 2010

Adiós a los internets.

¿Les ha ocurrido que un día se levantan pensando que tal cosa (o en el peor de los casos, persona) simplemente ya les aburrió y no quieren saber nada sobre el tema?...
Bueno, pues el fin de semana eso me pasó con respecto al tema twitter.
Como he dicho en repetidas ocasiones, creo que es un medio muy útil en el que las redes se abren para contactar gente a la que ni imaginabamos y con la que compartimos gustos y vivencias.
El fin de semana pasado decidí borrar mi cuenta de twitter porque como vulgarmente decimos en México, ya me había cagado. ¿Por qué? Porque sí.

No las personas con las que virtualmente convivía, sino el medio en sí. En realidad no fue una decisión difícil; a pesar de que este tipo de "diversiones burócratas" hacen una rápida adicción, bueno, tenía una vida antes mayo de 2009, cuando ni sabía que existía tal cháchara.
No niego que esta red me abrió muchas puertas. Pude contactar a personas como Jorge Pinto y Jorge Cavazos a los que admiro muchísimo y a los que (afortunadamente) les pude sacar una entrevista para fines de mi tesis, y como en el caso del sr Pinto con el que pude trabar una amistad virtual que ojalá pudiera cultivar más porque es un tipazo. O como en el caso del Mariscal Bisteces, al que también tuve el gusto de conocer y entrevistar.

También, el medio me abrió puertas para promocionar este espacio. Normalmente tuiteaba cuando escribía algo nuevo y a veces pegaba y recibía muchos RT´s. Y llegaron nuevos lectores, cosa que me compromete a trabajar y esforzarme mucho más por escribir mejor y entregarles una lectura de calidad.

Finalmente, creo que las amistades que logré hacer más allá de un "hola" por las mañanas, saben cómo y dónde contactarme. Ni hablar de las personas que conocí antes de twitter que hasta mi número de teléfono tienen y con las que en múltiples ocasiones hemos compartido la sagrada chela (cerveza) y el venerable café (ustedes saben quienes son) .
Pero ¡ABUSADOS!, eso no significa que me vaya del todo. Nos seguimos viendo en google reader, gtalk y por supuesto por acá.
Este blog continua y seguirá su programación habitual, así me torturen con canciones de wisin y yandel, lady gaga y lagrimita y su palurdo hijo cuyo nombre no recuerdo.

Hasta la vista personas de twitter y hagan favor de ser felices.
O algo.

jueves, 11 de marzo de 2010

El discreto encanto de ser in (guest post para Aldo en los tiempos de la Haute Couture)

Para Aldo, colega y amigo al que desde el primer día, adoré.

Recuerdo que en mis tiernos días adolescentes (y en los de todos los demás al paso de los años) la identificación con un grupo era muy importante.
El que fuera. Por ejemplo, yo pasé por la etapa hippie en la que usaba huaraches de suela de llanta, pantalones rotos y hacía de las playeras con cuadros de Frida Kahlo y Remedios Varo, una bandera de vestimenta. En otro tiempo quise ser “darketa” y me vestía de negro. (aunque casi siempre lograba un estilo más bien indefinido y graciosamente fachoso)...



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martes, 9 de marzo de 2010

Mi gran anécdota de Reforma

Soy particular fan de avenida Reforma.

En general, todo (o casi) pasa en ese lugar. Las marchas, plantones, desnudos masivos (y no me refiero a los de Spencer Tunick, claro está, sino a los 400 pueblos)... Todo ello, teniendo como mudos testigos a La Victoria alada, la Diana Cazadora, Cuauhtémoc mirando a lontananza y la única palma que se conserva desde el inicio de la historia de esa avenida.

A mi, Reforma me ha dado alegrías y tristezas. He caminado hasta el hartazgo desde la Torre Mayor (antes de llegar al bosque de Chapultepec) hasta Insurgentes, que es dónde se acaba la enorme banqueta y las bancas artísticas con las que la remozaron hace algunos años.

Así, mientras camino al lado de la Bancaria Comercial y la plaza de Reforma 222, me acuerdo que fue ahí donde intentaron venderme películas pirata como si de droga se tratara, cuando me fumaba tranquilamente un cigarro. En esa plaza ví mi primera película sin compañía (500 days of summer).
Caminando por ese lado me di cuenta que los sentimientos que tenía por alguien, se habían esfumado por completo e, ironía de ironías, un año antes fue ahí donde pensé que no iba a poder vivir tranquila sin él.

Más adelante está la zona rosa. La glorieta de La Palma (frente a la bolsa de valores) y la columna del Ángel, miran el día a día de oficistas de la zona, turistas, extranjeros que vienen en busca de mejores oportunidades y parejas gays que se besan con pasión bajo el cobijo de lo que ahora es su territorio.
Nadie puede mirarlos con repudio o enojo porque todo capitalino que se precie de serlo, sabe que en "zona" (como le llaman sus parciales habitantes) ellos son los amos. Predominan los antros gay, las sex shops y los grupitos de muchachos entre 14 y 30 años que se gritan a la distancia: ¡oye tu, perra! con un tono entre afeminado e indefinido.
Yo de preferencia, mejor no miro fijamente a hombres (algunos bastante atractivos) con alguna actitud de coqueteo o a mujeres ni siquiera para ver que ropa traen.
Sería un gran chasco.

Más adelante, entre el tramo del Ángel a La Diana, los contingentes de marchas han visto pasar el tiempo. Desde las que rezaban "voto por voto, casilla por casilla" del ex candidato a la presidencia Andrés Manuel López Obrador (para la cuatiza, AMLO) hasta las marchas blancas, para protestar por la inseguridad.
Las furiosamente calladas caminatas negras del 25 de noviembre contra la violencia a la mujer y hasta las coloridas manifestaciones gays con sus carros alegóricos de hombres y mujeres semidesnudos bailando y alzando la voz por sus derechos.

Tengo tantos recuerdos... En el cine que está enfrente de la Diana, ví Slumdog millionaire con el francés del año pasado. Estaba sorprendidísimo de que en México las palomitas llevaran caramelo. En el que está más adelante, en la calle de Río Guadalviquir, tuve una de las experiencias más bizarras en un cine: ví unos viejitos (hombres) metiéndose mano en la función de una película tan dulce como "Away we go".

También en ese cine, mientras veía "Ma mere" de la novela de George Bataille, me di cuenta que todo lo que había cultivado en esa relación, se había acabado. Ví llorar a mi acompañante durante "Paris je t´aime", recordé viejas (y amargas) experiencias con "An education" y me quedé con cara de idiota en el final de "A serious man" (caí en la trampa de los Coen... otra vez).

Pero lo que últimamente me tiene enamorada, es la glorieta del Ángel. Es curioso como la vida rápida del defeño, no permite que admiremos algo tan hermoso y en la que reside parte medular de nuestra historia nacional. He pasado demasiadas veces y jamás había siquiera considerado cruzar la calle para sentarme en su escalinata (de perdida).

Hace una semana lo hice y fue increíble. No sé si era porque me sentía de un especial humor, la persona por la que estaba acompañada o la tarde sin smog, pero la vista es distinta. Los ángulos son nuevos, las personas se ven diferentes...

Ayer lo hice de nuevo y descubrí que ese es mi nuevo rincón favorito de esta ciudad de locos. Es como un pequeño espacio donde los carros no hacen ruido, el atardecer es diferente y las pláticas fluyen como si de agua se tratara.

Mi nuevo proyecto es subir las 200 escaleras hasta llegar al barandal de metro y medio que custodia a ese ángel con la mirada perdida.
Si alguna vez van y ven visceras tiradas en los escalones, ya saben de quién son.

domingo, 7 de marzo de 2010

Un poco de ghost world y un poco de mi

Este post iba a tratar de cine. Lo juro.

Hace un par de días tuve una intensa charla ( o lo que sea que pueda ser una conversación en twitter por direct message) con un cabri que es muy fan del cine.

No lo había notado pero soy muy fan del séptimo arte. Mucho.
Cuando me preguntó cuál era mi película favorita, contesté que era Ghost World. La ví hace unas semanas y la amé, pero no supe por qué.

Ayer, mientras esperaba que mis papás volvieran de su tour por Tepito, me pareció buena idea ponerla. Hace rato, conforme escribía el post que me encargó Aldo con motivo del cumpleaños de su blog (que se publicará por ahí del martes o miércoles), la luz vino a mí y dije: Uohhh, ya sé por qué me gustó tanto.

Estoy totalmente identificada con Enid Coleslaw. Y si ven la película, sabrán por qué.

Iba escribir sobre cine, lo juro. Pero a estas horas de la madrugada ya no tengo el ímpetu con el que empecé a las 11:00 pm.
Por eso mejor les dejo un video que encontré en Tu Tubo de esta enorme película para que se animen por si no la han visto.
Y lean el blog de Aldo. O si no,
hay tabla.




lunes, 1 de marzo de 2010

La noche de las noticias tristes

Fue un fin de semana difícil.
Con la noticia de que se murió Carlos Montemayor y hubo sismo en Chile.
(suspiro)

Yo ví al maestro Montemayor durante una premiación en 2007. En ese entonces la sangre de mi sangre trabajaba en una fundación (donde enaltecen los valores y esas cosas) y ahí, le entregaron un premio a él y a Alejandro González Iñárritu. De hecho por azares del destino mi mamá y yo nos sentamos atrás de ellos y de Josefina Vázquez Mota ( y por Dios, es taaaan chaparra).
Era un señor muy educado y amable. Volteó y sin ser necesario, nos dio las "buenas noches " a los de la fila de atrás. (Esos detalles a veces carecen de importancia, pero no se olvidan).
Ese mismo día durante el coctél que se realizó en el Palacio de Bellas Artes, mientras nos sentíamos en la élite cultural comiendo camarones a la pitiritif, tomando champaña y oyendo de fondo cantar en vivo a Fernando de la Mora (cantante mexicano de opera), de repente mi sangre llegó corriendo y con los ojos botados:

-¿Ya oyeron quien está cantando?
-Sí, Fernando de la Mora...
-Noooo, ¡asómense!
Y efectivamente, a nosotras también se nos botaron los ojos. Era Carlos Montemayor cantando... y lo hacía mucho mejor que el tal Fernando (que por cierto, diceeeeen que es re mamón).

Eso fue lo que llegó a mi mente el domingo que supe de su fallecimiento. Y me puse triste.
...
Y el sábabo desperté alegre porque el coche de mi papá no circulaba, lo que era igual a probabilidad de que no fuera a trabajar y se quedara en casa. Que fue lo que ocurrió...
Pero no fue un despertar alegre. En lugar de tener sintonizado "The Big Bang Theory" (como es sagrada costumbre en esa casa) estaban viendo otra cosa.
Panoramas desoladores de edificios derruídos, calles con el pavimento levantado y locutores ligeramente alarmados. Tembló en Chile y fue peor que en Haití, 8.8 grados Richter.

Para mi, Chile es un país muy especial. Y no, no tengo un viejo amor chileno, ni amigos allá, ni nada que me ligue al país de Neruda. Pero tengo tres razones para querer a Chile (superfluas y lo que sea):
1. Mi hermana tuvo una jefa que es chilena; lindísima. Y como es la única que conozco, pensé: "Los chilenos son buenas personas".

2.Soy gran fan del programa "31 minutos". Sé que puede sonar tontítisimo, pero el ingenio de los guiones y el cariño que uno forja alrededor de los personajes, es algo que se puede volver entrañable.

Además, durante la gira de promoción en México, tuve la oportunidad de conocer a Álvaro Díaz y Pedro Peirano. Tengo que decir que son unos tipos increíbles y (después del hitazo que fue el programa) mantenían una sencillez y capacidad de asombro que pocas veces he visto en personajes de su talla. Los amé.
lo que me lleva al punto

3.Tanto me aluciné con 31 minutos, que hace unos meses decidí que quería pasar un tiempo considerable de mi vida en ese lugar. Si todo sale como espero, a mediados del año que entra es mi deseo vivir en Santiago, o en Valparaíso o donde se deje. (Bueno, en realidad aún estoy decidiendo; mi estadía depende de que me acepten en alguna universidad ahí o en Argentina).

Es decir, en verdad me conmovió la noticia. Y no sólo porque seamos "hermanos de continente" sino porque ahí tengo depositadas muchas de mis esperanzas futuras y realmente siento cariño por aquellos lares.
(suspiro)

Después de una hora de ver las noticias no sabíamos cómo reaccionar. A veces puede parecer frívolo querer cambiarle a la televisión para ver algo que no te haga un nudo en el corazón.
Mi papá aportó la solución.
-"Cámbiale porque ya vimos lo esencial. De esta hora en adelante las noticias sólo se repetirán"
Tenía razón. Pero después agregó algo que me hizo sentir un ligero escalofrío:
-Además con esas imágenes nada más nos estamos acordando del temblor de México... Mis papás, hermanos y yo vivíamos en el centro histórico (parte más afectada) durante el sismo de 1985. Ese 19 de septiembre nos quedamos sin casa, sin patrimonio y con una gran interrogante en el camino...

Nuevamente tenía razón.
El destino quiso que fueran días de noticias tristes.
Tristísimas.