viernes, 29 de octubre de 2010

¿Afortunado en el juego y desafortunado en el amor?

Hace un par de días escribía sobre el viejo dicho "Afortunado en el juego, desafortunado en el amor" (o viceversa, como se desee); pero no profundicé lo suficiente y esta vez me gustaría hacerlo.
Creo que es un dicho muy estúpido que nos tomamos en serio porque no creemos merecer tenerlo todo. Y es precisamente eso lo que jode nuestra felicidad porque si lo pensamos bien, de alguna u otra forma lo tenemos todo y no lo queremos notar porque los dioses se enojan y nos castigan. Y quien lo quiera refutar... pues ya no podrá porque no hay comentarios, JA.
Por ejemplo, el domingo pasado platicaba de temas de teens con una de mis grandes amigas, Farah y ella dijo algo que me golpeó: "Pues tu lo tienes todo: tienes a tus papás, estás sana, eres inteligente, quizá te falta un novio, pero nada más". Quitando la parte de "te falta un novio" creo que no había querido tomar en cuenta todos esos factores positivos que hay a mi alrededor y eso es ser infinitamente malagradecido con el cosmos. De alguna forma soy afortunada en el juego porque tengo una carrera y soy inteligente. Afortunada en el amor porque por principio de cuentas, me amo; mis padres y mis hermanos me aman, tengo amigos con los que puedo contar y bueno, creo que hasta a mi perro Oso le caigo bien.
Pero bien, ya que el tema "amor carnal" sale a la luz, empieza el problema. He de confesar que hace algún tiempo (quizá fue el año pasado, no lo recuerdo) cuando empezaron a recortar gente del lugar donde trabajaba, pensé "si me dan a elegir, prefiero tener suerte en el área profesional a tener estabilidad en el amor"....
Bueno, pues es la reflexión más pendeja que he tenido en mi vida. ¿Por qué no tenerlo todo? ¿Porque nos han enseñado que no debemos ser tan ambiciosos? ¿Tener poquito, pero vivir tranquilo para que diosito no se enoje? 
Déjenme decirles que eso es una reverenda mamada. Porque nosotros mismos nos saboteamos para estar mal de un lado y sentirnos en equilibrio, es como el que tiene miedo de ser muy feliz porque seguro... seguriiiiito algo horrible le va a pasar.
Creo que en este caso si tiene mucho que ver la actitud con que lidiamos al toro. Si nos ve débiles y titubeantes, nos coge. Si no, nos lo cogemos y hacemos fiesta (en el buen sentido de la palabra, perros).
Personalmente ya me cansé de jugar a no hacer enojar al Olimpo. Lo quiero todo y lo quiero ahora.
Quiero ser afortunada en el juego, en el amor y en todo lo que me prepare Destino porque me lo merezco y trabajo por ello.
Como dice mi querida hermana, todo es cuestión de saber pedir a las fuerzas del universo, lo correcto y lo idóneo.
Y hagan favor de ser felices (y afortunados)

martes, 26 de octubre de 2010

No tengo perdón del Diablo

Bueno, como ya dije, no merezco perdón de nada así que procederé a las actualizaciones y debidas explicaciones:
1. En este blog ya no existen los comentarios: ¿Por qué? Porque hace relativamente poco tiempo entrevisté a un tipo al que admiro mucho y me dijo: "los comentarios en el blog me cagan". Bueno, a mi no me cagan, (al contrario) pero hubo un momento en el que me causaron mucho estrés, así que para evitarlo los cancelé. Quizá regresen, depende de la frecuencia con que empiece a escribir nuevamente.
Y si tienen alguna observación que hacerme, pueden dirigirse a @DCodyR4 y hacer lo correspondiente.
2.Tomé unas importantes vacaciones de blog de forma obligada: Pero eso ustedes ya lo saben. Primero porque luego del último post me quedé sin servicio de internet por semana y media a causa de cosas que no les interesan. Después porque sucumbí a una pequeña crisis de ansiedad que me ha alejado de los internets. Mi único contacto ha sido Twitter y de forma menos entusiasta.
3. Sufrí una pequeña crisis de ansiedad: ¿Y? Me imagino que eso no les importa pero gracias a eso ya no puedo desvelarme, y es una pena porque es mi hora más creativa. Ahora debo dormir máximo a las 23:30 lo que jode mucho mi proceso creativo. Deberé hacer otro tipo de rutinas, supongo.
4. Ahora soy persona sana: Muchachos, he decidido informarles que dejé de fumar y al menos por un mes no podré envenenar mi cuerpo con alcohol, café, te, refresco de cola o chocolates. ¿La buena noticia para ustedes? Estaré muy de malas por un tiempo razonable lo que me permitirá escribir más. Bravo por ustedes, mal por mi.
5. Debo manifestar mi interés por ser bartender: De hace un mes para acá estoy obsesionada con ser bartender. No tengo estudios al respecto pero me imagino que es relativamente fácil abrir cervezas indio.
6. Posiblemente esté emocionada con uno de mis amigos: Pero quién sabe. Dice Melissa (a) La gatona que es querer por querer. Yo sigo cantando "no sé estar enamorado" de Jarabe de palo y pensando que los afortunados en el juego somos desafortunados en el amor. El año que entra es casi seguro que yo sea afortunada en el juego pero me pregunto si alguna vez he sido afortunada en lo otro.
O si se pueden las dos cosas al mismo tiempo, o si todo esto es una falacia y nos da miedo ser felices, afortunados en el juego, amor y lo que venga en el paquete que Destino nos regala; si sólo es cuestión de valor, de lanzar una moneda al aire y dar un paso de fe al abismo infinito; vaya, uno se puede caer, pero (los que vieron Indiana Jones sabrán) también se puede descubrir el camino hacía algo maravilloso y único... o dejar perder una excelente amistad con la que uno se la pasa tan bien, sólo por investigar si hay algo más allá...
No lo sé.


Y ya, sean felices o algo

lunes, 4 de octubre de 2010

Mujeres juntas... sí y no (cc Areli H.)

Estas son malas noticias (para mi) a mediano plazo: Mi amiga Areli se regresa a Guadalajara a final de año.
Por algún motivo que aún no alcanzo a comprender, gran parte de mi vida he estado rodeada de amistades masculinas. Por años he tenido amigos hombres a los que respeto y quiero y que por lo regular son los que caen en la categoría "mejor amigo del mundo mundial", tales como Israel, Pepe Toño, Adrián o Jorge. Vaya, si hay personas que tienen problemas para relacionarse con personas del sexo contrario, no soy una de ellas en absoluto.
Dice un viejo dicho que "mujeres juntas ni difuntas". Sí y no como diría el buen Paco.
Sí: Durante mis años de escuela tuve muchas "amigas" como Laura, que a la primera oportunidad me clavaron el cuchillo.
No: También he conocido mujeres maravillosas como Lucía, Loli y Alma que han sido verdaderas confidentes y amigas. O la propia Areli que no es sólo mi amiga, sino es como mi hermana.
Recuerdo que cuando iba en la secundaria, Melissa (que es de mis amigas más antiguas con 19 años de conocencia) me decía: hacer amistad con hombres es más sencillo. Me resistí a creerlo hasta que hace poco hice la cuenta de cuantas mujeres puedo contar como tales y tristemente a los largo de mi vida han sido muy pocas.
¿Por qué?  No tengo idea. Supongo que quizá mucho tiempo compré la idea anterior, pero también pocas veces he encontrado mujeres con las que me identifique y en las que pueda confiar ciegamente.
(Lo cierto, es que a los hombres les gusta menos el drama que a nosotras, por lo que es más fácil encontrar una opinión sensata en ellos. Ni modo, hay que aceptarlo: a veces podemos ser conflictivas-drama queen)...
A Areli la conocí en el primer semestre de la Universidad durante una marcha de apoyo a Andrés Manuel López Obrador que fuimos a cubrir como parte de nuestras primeras tareas como aprendices de periodista. A pesar de que nuestra amistad ha tenido altibajos (casi siempre causados por novios) por lo regular es una relación sólida, unida por nuestro odio a los tacones, el amor a la música indie, la vestimenta hippie, el cigarro, la cerveza, los novios disfuncionales y los gorditos sabrosones.
A ambas nos gusta bailar, somos gruñonas, decimos que no creemos en el amor pero tenemos la secreta esperanza de encontrar al indicado. Y las positivas diferencias como que yo odio la trova, ella odia el cine de Almodovar. Le choca Hello Kitty y yo mataría a Elmo para hacerme unos guantes.
Ella me baja a la tierra cuando me da por fantasear estupideces. Yo la cacheteo (en sentido figurado) cuando se pone más emo y gruñona de lo usual.
Hemos pasado por momentos difíciles como la ruptura de nuestros respectivos noviazgos, la enfermedad de mi mamá y la mudanza de sus papás a Guadalajara, ahí hemos estado para apoyarnos, reír, llorar y tragar helado de chocolate hasta el hartazgo cuando estamos deprimidas. 
Y ahora me dice que se regresa con los tapatíos.
(triste)
No puedo decirle a mi casi única amiga que no se vaya. Claro, yo jamás he estado lejos más de un mes de mis papás, me imagino que uno debe extrañarlos mucho y eso. Pero ojalá que consiga un bonito empleo en el DF antes de diciembre para que se quede un rato más.
Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto.