jueves, 17 de febrero de 2011

Cómo olvidarse de una red social sin morir en el intento. O no

Recuerdo (bueno, mis hermanos ochenteros-noventeros me platicaron) la época en la que la gente se conocía en los cafés, las bibliotecas, los cursos para aprender a bucear, los bares y hasta en el camión. La dinámica se presentaba sencilla:
ligador: ¡que calor!, ¿no?
ligadora: sí, es cierto. Ese libro (o cd, depende) está buenísimo.
ligador: Te gustan los Payasónicos? (o lo que sea)
ligadora: claro, no te gusta la canción…
Y ya estaba. Una charla casual que concluía con un teléfono o con una promesa que nunca intentarán cumplir. Pero la bonita interacción persona a persona estaba presente, ¡caray!. Al menos, si no se manifestaba el famoso “click”, ya sabían la razón: tenía mal aliento, era un perdedor insulso, parecía una buena persona y después le salió lo psicótica…
Pero ahora con la globalización, las espantosas redes sociales y el chat, todo cambió. Puedes imaginar que te estás ligando a un(a) supermodelo llamad@ Natasha (o Brad) y en realidad estás pescando a un gordo con miles de granos en la cara, que suelta risitas idiotas cada 20 segundos (y lo digo porque he visto a un vecino hacer eso).
Las redes pueden ser útiles como punto de contacto. Es probable encontrarse con compañeros de la primaria (como a mí me sucedió) o gente que no ves desde hace años y creíste jamás encontrar. Y aunque todo esto puede sonar increíble y bello, páginas como facebook, my space y hi5 son cosa del demonio con desventajas varias.
1-En realidad de útil no tienen nada. Simplemente son un gran GRAN chismógrafo.
Yo me he enterado de cosas que me importan el equivalente a un cacahuate como, si Pancracio tiene una relación sentimental con Romualda, el viaje a Europa de un fulano de la oficina documentado con fotos (¡PELIGROSO!), o si Meritón tiene hambre, o si Diluviana tiene penas de amores.
2-Son el arma  maquiavélica e ideal para un(a) novi@ maniátic@. Por el facebook  se puede vigilar cada movimiento de la víctima (que diga, pareja). O también uno se puede enterar de cosas espeluznantes y terribles que jamás quiso saber, como que la antigua pareja ya tiene media toronja.
3-Puede ser causal de despido. La mejor anécdota que he leído, fue la de una chica en Inglaterra;  la corrieron de su empleo porque escribía frecuentemente en FB que su trabajo era mortalmente aburrido. Sus jefes por alguna razón se enteraron y ¡zaz!, que la mandan a la calle con sus cajitas de huevo Calvario (o su equivalente inglés) .
4-Ya ni decir que son el mejor catálogo para bandas de secuestradores y anexas.
No dudo que tenga sus ventajas como… (en este momento no se me ocurre ninguna).

Me declaro culpable de haber tenido a mi servicio este par de inventos infernales. Al principio le hacía ascos al Hi5, hasta que vi que todo el mundo tenía uno (y ni modo que no me pusiera a la vanguardia, ¿verdá?), y aceptaba las solicitudes de Juan-de-las-Pitas para que fueran mis  amigos. Hasta que un día aparecieron comentarios halagadores de un fulano que yo nunca había visto en mi vida;  decía conocerme de la escuela y al parecer sabía mis movimientos. (Imaginar a Diabla muy preocupada como en escena de “El Guardaespaldas” y el maniático enamorado de Whitney Houston) (¿les gustó mi comentario noventero?)

Hace tiempo me deshice de mi twitter porque me quitaba mucho tiempo y divagaba demasiado cuando en realidad debería trabajar en mi tesis (o en actividades 1.0 como le dicen ahora a la vida real). Claro ahora me ha dado muchos satisfactores que se han visto reflejados en mi vida profesional y personal que no diré cuáles son.
Pero de eso no estabamos hablando.
Aún así no es fácil salir de la red. Una de las tantas veces que intenté darme de baja, se lo platiqué a mi hermana. Con unos cuantos años más y experiencia, se rió de mis buenas intenciones;  dijo que no iba a aguantar ni una semana para reactivarlo.
Puse cara de reto e indignación y le dije:  “eso nunca”.
Tres meses después  recibí un correo de Twitter, dándome la bienvenida… de nuevo.

6 comentarios:

Angel B dijo...

Deberías de cambiarle el nombre al blog y llamarle "El blog de la ludista tecnológica" :)

Si no fuera porque te conozco me escandalizaría el drama: "las espantosas redes sociales" (risas). No te mides.

Oye, por cierto ¿Por qué me sacaste de tu blogroll? Eres de lo peor. Como ya mandaste la tesis a la congeladora ya no te importo.

(Llanto)

Asi son todas. Lo siguiente es que me des unfollow en Twitter :(

C. Thunders dijo...

Siento que este post ya lo había leído.

=/

Respecto al tema, no creo que se necesite otra cosa además de fuerza de voluntad.

Yo igual desde hace bastante tiempo tenía una cuenta en casi cualquier red social. Poco a poco las he ido cerrando, y habrá algunas en las que a lo mejor estoy registrado, pero ya ni me acuerdo. Supongo que lo único que hay que hacer es encontrar un sustituto.Al menos a mi me funcionó.

Tengo esa extraña cualidad de siempre encontrar nuevas maneras de asesinar el tiempo.

=D

btto dijo...

A mi me pasó lo mismo. Entré a las redes sociales cuando ya estaba todo el mundo y ahora me aburren. Tal vez lo único realmente útil son los blogs. Todo mundo baja discos y tutoriales de ahí, puedes escribir sin límite de espacio y poner lo que quieras sin tener que dar información de más que implique vender tu alma al diablo.

DÆMOИ dijo...

Me declaro culpable del friendface, ese vicio me aleja mucho de mi querido blog, pero como dices, es un chismografo colosal, me ha servido para conocer algunas muy personas en la ciudad de las cuales no me enteraría de otro modo (que ya las trato mas en persona que por dicha página), como te va con la tesis?

Saludos desde León.

Sabandija dijo...

Bueno ¿y sí terminaste la tesis al dejar temporalmente el twitter? Digo, pa ver si funciona y para chismosear sobre tu vida privada, ijiji.
Saludos

Sabandija dijo...

Ash, ya vi el post anterior ;)