sábado, 25 de agosto de 2012

La distancia no es el olvido, o de cómo reencontré a mi amigo de la infancia

(ah como me gustan los títulos largos)

Hace algunas centurias, mi mamá tuvo una amiga a la que quiso mucho (era una mujer de pocas amigas, pero las que tenían las cuidaba como oro molido). Y da la casualidad que esa amiga tenía dos hijos: uno de mi edad y el otro unos años más pequeño.
El pequeño era muy tierno y el de mi edad (si la memoria no me falla) era bastante travieso, inquieto, le encantaba toda la cuestión gore y amaba a Ren y Stimpy. Si no se lo han imaginado o son nuevos en este blog, su servidora al principio no lo soportaba porque yo era justo la antítesis del chamaco (era ñoña, me portaba demasiado bien, era tranquila, extra educada... el sueño de toda mamá y la pesadilla de cualquier otro niño).
Como íbamos en la misma escuela, durante 4to año de primaria estudiamos en salones distintos (dije que han pasado centurias, ¿no?) pero eso no impedía que nos peleáramos todo el tiempo, que a cada rato nos agarráramos de la greña, o que él me hiciera renegar y viceversa.
Así que cuando nuestras mamás (tan amigas) se enteraron que en 5to año estudiaríamos en el mismo salón, les dio el patatús y nos la sentenciaron (a cada quien por su lado): que pobres de nosotros si nos atrevíamos a cruzar siquiera palabra (o al menos para mi fue: "no quiero que siquiera lo voltees a ver, que no voy a perder la amistad con mi amiga por tu culpa". Así de fuerte.
La cuestión es que por supuesto no les hicimos caso y fue como si nos hubieran dicho "¡llévense bien por el amor de beibi yisus!". De ahí nació una amistad de la que tengo los mejores recuerdos, como las tardes de tarea viendo Ren y Stimpy, o corriendo en la calle, jugando a cosas que no recuerdo (la memoria es traicionera). O a su papá yendo por nosotros a la escuela y contándonos historias de cuando trabajaba en cierta línea aérea.

Y en este punto, es donde nace la historia de hoy.
Cuando terminamos el 5to grado, ellos se mudaron a otro estado de  la república. Mi mamá se quedó muy triste porque se le iba una de sus mejores amigas, y para mí, el golpe no fue menos duro; pasó el tiempo y como todo en esta vida, las ausencias fueron superadas pero nunca olvidadas.
Había veces en las que nos preguntábamos "¿qué será de L?" o "¿cómo se verán L y T?", pero todo se quedaba en el imaginario porque no teníamos cómo comunicarnos con ellos, no había los bonitos internets que ahora tenemos. Yo todavía no pasaba por la fase de espía industrial... (olviden eso).
Y 16 largos años pasaron.

Uno de los días de esta semana llegué al trabajo, mentándole la madre a todo el mundo porque de nuevo, el metro consiguió que volviera a llegar tarde y que tuviera que desembolsar dinero extra en el taxi. Llegué de malas, pues. PERO una sorpresita me esperaba en el feisbuc. Y era la solicitud de amistad del hijo pequeño.
O-M-F-G.
Tardé varios minutos en reconocerlo, pero sin duda era él; por supuesto lo acepté de inmediato y de forma mecánica busqué a su hermano...
El resto es historia.

Sólo puedo decir que es de las pocas veces que estoy feliz de que Facebook haya invadido nuestra vida y privacidad. Si esta historia tan sencilla de un puente que acerca al centro con el norte de golpe, ha sido una revelación, debe ser impresionante lo que hace por personas perdidas por la pátina de los años, que por ejemplo, se aman. O familiares perdidos. O algo.


Sólo sé que cuando creo haber perdido la capacidad de asombro, algo fascinante llega a mi vida para callarme la boca y el cinismo.

=)

Hagan favor de ser felices.
O algo.


martes, 24 de julio de 2012

Consejos amorosos y otras ridículas historias

Hace algunos (muchos) años, en el primer día de cuarto de preparatoria, casi me atropellan una calle antes de llegar (es decir, de llegar a la primera clase de mi primer día, ¿notan el momento histórico?). Y estuvo a punto de ocurrir porque me distraje. Y la distracción se debió a que quedé hipnotizada porque estaba viendo a un vato.
Así las cosas.
Y por azares del destino llegó el gran momento en el que me lo presentaron, pero lo único que atinaba a hacer cuando me lo encontraba, era alzar una ceja y sonreírle a medias. O soltar frases sarcásticas que me hacían ver como una sociópata. Pero por dentro moría de amor. (Tiempo después supe que era un porro vagales que se la pasaba chupando en el estacionamiento, por si lo preguntaban).
Y esa es la historia de mi vida en términos amorosos. Bueh.

Hace unos días le platicaba a Syl y a Alets de un boy of the next door (o the next chair) que me gustaba mogollón. Pero como la historia se repite ad infinitum, como con el de la preparatoria, en los dos meses que 'conocida agencia de publicidad de la condesa' me albergó en sus oficinas no pude mantener una conversación completa con él, cuando lo veía le alzaba la ceja, sonreía a medias (como sociópata). La cuestión es que me fui de ahí y nunca pude siquiera sonreírle bien porque la ardilla de mi cabeza se hiperventilaba cada vez que llegaba a hablar con mis compañeras de al lado.
Ahora que lo pienso, tal vez sea sociópata de clóset, no lo sé.

Regresando a la plática con Syl y Alets, (cuyo consejo, 'sé fría y distante' ha sido el peor tip de ligue que me hayan dado en la vida) llegamos a la conclusión de que si no me sacudo la tímidez latente, no llegaré a ningún lado de esta vida. Más tarde, ese día conocí y fui a beberme la cerveza de la casa de Álvaro López de los Bunkers, rockstar por el que babeo y con el que SÍ PUDE mantener una conversación normal y fluída a pesar de todo. Llegué el lunes muy segura de mi misma porque había podido platicar con un rockstar y lo primero que pasó cuando vi al boy of the next chair fue sonreír a medias. Chale.
Soy un asco, nunca me pidan consejos de amor.

La cosa es que ya nunca más veré al tipo en cuestión porque me cambié de trabajo a las lejanas tierras polanqueñas.
snif....
El pro tip de mi cuñado fue: "dile que te gusta", mientras el protip de mi hermana fue: "no digas nada, es muy directo, tú compórtate normal" (¿fría, distante y sociópata? Claro, eso será súper útil). Pero decidí obedecer a los designios de mi corazón: "Escríbelo en tu blog".
Okay, no :(
Quizá él no lo lea nunca, pero ¡qué demonios! Cerraré ese chiqui-capítulo de mi vida y seguiré adelante como siempre. De todas aprendí algo muy valioso: si quiero un consejo amoroso de calidad, no debo pedírselo a mi hermana, a mi cuñado ni a Alex.
Y ya.

Hagan favor de ser felices.

lunes, 2 de julio de 2012

Tenemos el presidente que nos merecemos

Tenemos el presidente que nos merecemos.

Hace 12 años los mexicanos hicimos uso del voto útil para sacar al PRI (el partido que gobernó durante 70 años México) y sentar a un pendejo en la silla del águila. Lo hicimos porque ya estábamos hartos del robo en despoblado que hacían los priístas con el dinero de la gente. Porque uno de sus presidentes, Carlos Salinas de Gortari, dejó el país hecho una mierda política y social (y todavía tuvimos la falsa dignidad de llamarlo 'traidor a la patria').
Porque ya estábamos cansados de las metiras de sus gobernantes, de las matanzas a los estudiantes, de las lágrimitas de cocodrilo del 'Perro llorón', de toda la historia de ignominia y bastardeces que pocas personas le hicieron al país.
Después de atravesar uno de los sexenios más sangrientos y 12 años de un partido de derecha que terminó de darle un cogidón a México, le abrimos los brazos a un partido cuyos gobernantes saquearon y mamaron hasta la última gota de riqueza. ¡Vengan, que ya los perdonamos! ¡Pero si vamos a tener una hermosa pareja presidencial! ¡Vengan a chingarnos, al fin que chingados ya estamos!
¿Qué ganó México?

La gente vendió al país por 3000 o 5000 mil pesos. Esos 3000 o 5000 pesos no van a servir para enterrar a sus hijas, subsistir en la miseria durante 6 años, sacar a sus hijos de la cárcel porque tuvieron que hacerse sicarios, en el mejor de los casos. ¿De qué nos va a servir? ¿de qué?
Y no es que la gente tenga poca memoria, es que el pueblo mexicano ya se acostumbró a ser un pueblo agachón y chingado que no ha podido superar en 500 años la conquista del gûerito guapetón. Nos gusta ser unos jodidos porque si no, no tendríamos de qué quejarnos, nos da pereza tener conciencia, que lo hagan otros, que lo hagan los demás.
Bienvenidos a la dictadura perfecta como bien señala Le Monde. Bienvenidos al país de la chingada, tenemos al presidente que nos merecemos.

Perdonen queridos lectores, hoy amanecí pesimista.

jueves, 28 de junio de 2012

Yo hace un año...

Yo hace un año estaba por irme a Argentina. Era mi primer viaje al extranjero y estaba muy feliz porque yo pagué toda la travesía, y aún más porque tenía 25 años y doblemente porque me fui sola; todo ese rush de independencia y autosuficiencia me hizo sentir lo máximo.

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Yo hace un año estaba por perder a mi mamá. No queríamos aceptarlo pero el cáncer se la llevaba poco a poco y no podíamos hacer nada al respecto más que darle amor para que luchara ante ese viaje. No pudimos, se la llevó y hace casi un año que la extrañamos.
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Yo hace un año estuve a punto de no viajar a Argentina. Toda la emoción y la felicidad a la vez se empañaban porque no veía bien a mi mamá. En una de las últimas crisis que tuvo le dije que si no se reponía no me iría. Y ella se repuso y salió del hospital.
Y yo me fui.
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Yo hace un año estuve 15 días en Argentina y Uruguay. Conocí, comí, viajé, me maraville, pero no conseguía estar tranquila. A pesar de que mi familia me decía que todo estaba bien, que no me preocupara, que me divirtiera, algo en mí no creía del todo lo que escuchaba.
Una de esas noches soñé que mi mamá se iba a despedir de mi para siempre. Desperté sobresaltada y llorando. Hablé con ella a la mañana siguiente y se escuchaba muy bien.
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Mi familia hace un año, mientras yo paseaba, vivió los 15 días más horribles de su vida. Mi mamá estuvo muy grave en el hospital y estuvo a punto de fallecer en ese periodo. Yo no hubiera podido regresar porque justo un volcán hizo erupción y el espacio aéreo argentino estaba cerrado.
Finalmente nada pasó y ella le dijo a la doctora que no se podía morir porque tenía un pendiente.
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Yo hace un año regresé de Argentina. Al bajar del avión lo primero que me dijo mi papá fue que mi mamá había estado gravísima en el hospital pero que ya estaba estable. Ese día en la tarde corrí a verla y me vio con los ojos más apasibles del mundo. La llené de besos y le dije que todo iba a estar bien.
Era miércoles.
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Yo hace un año cumplí 26 años. Mi mamá estaba en el hospital y yo dije que era un cumpleaños muy triste porque ella estaba hospitalizada. Mi hermana dijo que no era un cumpleaños triste porque ella seguía viva. Subí a verla y pasó algo muy bonito que no voy a compartir con nadie porque fue nuestro momento especial de cumpleaños.
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Yo hace un año, el 28 de junio, perdí a mi mamá dos días después de cumplir 26 años.
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Hasta la fecha pienso que si hubiera sabido que se iba a ir, no hubiera viajado. Hubiera estado con ella 15 días más, la hubiera abrazado 15 días más. Pero también pienso que así debieron pasar las cosas.
Ahora creo que quizá no le dije suficientes veces todo lo que la amaba y admiraba, por ser una mujer tan valiente, amorosa, fuerte y hermosa; por haberme educado con tanto amor y esmero. No sé.
Quizá si me hubiera quedado algo se habría roto en mi. O no.
Sólo sé que ella se fue hace casi un año y que junio de 2011 ha sido uno de los meses más agridulces de toda mi vida.



Que ya viví, que ya te vas/ Silvio Rodríguez

martes, 26 de junio de 2012

Hola pecesito, hoy cumplo 27.

Hola querido pecesito dorado, hoy cumplo 27 años.
(el aplausómetro estalla)

El año pasado (muchos lo saben, muchos no, a otros no les importa, otros comen caramelos) mi mamá estaba muy grave en el hospital luchando contra el cáncer. Finalmente falleció dos días después de esta fecha por lo que decidí que mi cumpleaños 26 es el cumpleaños más doloroso de mi vida. Pero bueno, ella seguía viva y eso lo hizo bonito; dios me la prestó dos días más.
Así que hoy que llego al año 27 no sé qué pensar al respecto. No sé si festejar, dejar que pase el día en la ignominia, esconderme abajo de una piedra o drogarme con drogas duras como pastel de trufa de chocolate.

Supersticiosa como soy, siempre he creído que en los años pares es cuando menos bien me ha ido (no mal, sino no tan maravilloso) y los años nones han traído cosas muy buenas en mi vida. Si bien, no todo fue horrible en el año 26 de mi vida (conseguí este increíble trabajo na'más) el primer semestre me quedé sin chamba gracias a la fucking burocracia. A pesar de que crecí muchísimo, el proceso de maduración fue a puros madrazos. En otro aspecto, decidí por fin darle fin al remedo de relación podrida y fétida de la que no había podido deshacerme en dos años, y ese autoconocimiento me llevó a la conclusión de que no quiero estar con alguien por obligación social, sino por convicción del estómago, las endorfinas y todo lo que humanamente indique que estoy enamorada.
En este año conocí a muchas de las personas más increíbles que han rockeado mi vida en aspectos tanto laborales como amistosos (como Alex, Sylvia, Ollin, Óscar y Ruy). Con uno (Ruy, por supuesto) no hay una relación real amistosa, pero sin la oportunidad y la confianza que me brindó en el plano laboral, no estaría donde estoy ahora, y no puedo menos que agradecérselo.
Mención aparte para el 'chaviza de onda'. Gracias por escuchar mis lloriqueos, reírte de mis chistes, compartir la buena música, el café, los buenos libros y buenas historias. Sobre todo gracias por la confianza y por la amistad. Te quiero por ser un gran amigo y un ídem ser humano.

El otro día hice un balance de cómo iba a llegar a los 27 años: sin mamá pero con una familia unida; con un buen trabajo (palomita, check); sin pareja pero con sanidad emocional (aunque sigo siendo la misma torpe de siempre en cuanto a cosas del ligoteo y del amor se refiere); con los mejores amigos que se puedan tener (palomita, check). En fin: soy un año más vieja, más sabia y hasta ahora, relativamente feliz.

Estoy lista para lo que tengas en la bolsa año 27. Que según mi estadística supersticiosa, este será un buen, buen año y sólo espero lo mejor.
=)

miércoles, 13 de junio de 2012

Una pequeña disertación (para iniciados) sobre Pedro Almodóvar

Pedro Almodóvar es mi director de cine favorito (del mundo mundial) PERO, a pesar de eso,  no me ha alcanzado la vida para ver todas sus películas (me faltan 7 de 18).
Conocí sus películas con Tacones Lejanos. Supongo que iba en la universidad porque esa película me la consiguió el que en ese entonces era mi novio, en un puestecillo afuera de  la facultad de Filosofía y Letras; fue amor a primera vista.

Luego de ese primer encuentro, como buena obsesiva que soy, busqué más filmografía y así fue como di con Todo sobre mi madre, Hable con ella, La mala educación y creo que en ese tiempo estaban por estrenar Volver. Desde aquel año empezó un romance que hasta hoy no ha podido caducar.

Desde que conozco sus filmes, siempre he dicho que al cine de Almodóvar o lo amas o lo odias, no hay medias tintas, (sobre todo para los hombres). Y sí; hace unos años el periódico La Nación, dijo que sus películas retrataban una España llena de travestis, yonquis y desadaptados, pero también la Academia se ha acordado varias veces de él.
Y finalmente eso era Pedro: un gay que aceptaba, machacaba y dignificaba su sexualidad por medio de un cine agresivo, lleno de color, basado en tramas 100% homoeróticas y con mil escenas incómodas (por ejemplo el golden shower en Pepi, Luci y Bom). Pero con cada película asentaba su estilo y reforzaba su estatus de director de culto.

Después de la alocada época gay (que incluyen La ley del deseo, Kika y Qué he hecho yo para merecer esto, entre otras) empieza una etapa mucho más madura, con fotografía menos pop e historias mucho más introspectivas (para Pedro, analizar a la mujer es parte de analizarse a sí mismo también). Quizá las referencias gay continuen, como en Todo sobre mi madre (como 'La Agrado' uno de los personajes más entrañables de toda su filmografía) pero no son el eje de la historia. Pretende contar algo más allá de que, ejemplo, la Agrado tenga pene, o que Huma Rojo sea lesbiana.

Para Hable con ella ya tenía madurado el concepto del universo femenino que inicio con La flor de mi secreto y aún antes con Mujeres al borde de un ataque de nervios. La preguntas, ¿de qué hablan? ¿qué piensan? ¿cómo sienten? ¿cuál es el tipo de relaciones que establecen entre ellas? se respondian una por una. Para Volver (olvidemos ese tropiezo espantoso  de 'La mala educación' con el imbécil de Gael García) ya estaba completamente en el núcleo del universo femenino; inmerso en las causas y azares, las lealtades y los secretos que están presentes en la vida de cualquier mujer y las mujeres que le rodean.

En Los abrazos rotos comienza la siguiente etapa de maduración en su filmografía: los coqueteos con el cine noir (pero no completamente). Es decir, más que un salto, es fue una evolución gradual. Si bien, continua hablando sobre las mujeres (porque de alguna forma el personaje de Penélope Cruz es un eje) adquiere un aspecto nuevo al darle mucho más juego a Lluis Homar como el personaje principal, pero con la variante del tinte policiaco. Ese fue el guiño para desatar por completo la nueva era en la que se gestó La piel que habito.
En La piel, además de marcar el retorno de la dupla Pedro Almodóvar-Antonio Banderas, los cambios son sustanciales empezando por  el guión, que es una adaptación del libro 'Tarántula', del escritor Thierry Jonquet.
(Iba a darles una mini sinopsis pero como es un post para iniciados, pues seguro ya saben de qué se trata)
Okay, les dejo el link de la señora wikipedia. Hay un chingo de spoilers, pero no digan que no les avisé.
Finalmente, creo que La piel habito es la muestra fehaciente de la superación de su filmografía. Sólo basta compararla con cualquiera de las otras películas para darse cuenta que logró afinar el lenguaje, la fotografía y las historias. Amén, por supuesto, de la música que acompaña a todas las producciones.
Pero ese tema es para otro post.
continuará...

domingo, 27 de mayo de 2012

Primer día de escuela (reloaded)

Lo que leerán a continuación, lo escribí en el primer día que estuve en Profeco. Hoy tengo dos semanas en una nueva oficina, a la que llamo "oficina Montessori". Es el trabajo ideal, en el ambiente de trabajo ideal, en la zona ideal y todavía no logro adaptarme. Me siento como me sentí en el primer día de trabajo hace un año y medio.
Es curioso cómo es que consigues lo que quieres y aún así te sientes triste. Estoy agradecida con la vida porque este trabajo es una gran oportunidad, pero no puedo evitar sentir una gran alegría y liberación cuando salgo de ahí y veo un rostro genuinamente amable, sin sentirme escrutada o ignorada (o ambos a la vez), con quien puedo platicar de música y chismorreo en general. 
Espero sentirme en casa dentro de poco tiempo, mientras tanto, todavía soy el espécimen nuevo al que ven raro y no invitan a ningún lado hasta pasar la prueba. Una prueba desconocida hasta ahora y que sigo aprobando.
O no.


:'(


Seguiremos informando.


"Entrar a un trabajo nuevo es como el primer día de escuela. La sensación de desorientación y confusión pegan feo. A pesar de que yo nunca llegué a un nuevo salón donde todo mundo se conocía y tenían sus grupitos (porque cuando cambié de un nivel a otro, todos llegaban igual de pendejillos que yo) si me he cambiado muchas veces de trabajo y a pesar de todas las ganas y energía que me acompañan, también me siento un poco triste porque tengo el sentimiento permanente de ser la nueva, de la que nadie se acuerda cómo se llama y no invitan a comer porque aún no saben si es psicópata, chismoso (a) en potencia o tetazo disfrazado de cul. 


Cuando entré a mi trabajo anterior no tuve tanto problema porque ya conocía a dos personas, pero aún así, hacerme de amigos resultó complicadísimo porque mis habilidades sociales en estos casos son limitadas. Siento que si me quiero pegar a la plática o a comer, me verán con un letrero gigante que dice "lapa"; entonces me siento en mi lugar, saco mis cajitas de comida y como rápido cuando no hay nadie en la oficina. Claro, tengo otras técnicas para agradar como tener la cajita de los dulces abierta al público en general, ofrezco cigarros, los pañuelos desechables o tengo botiquín de hipocondriaco disponible (gracias a mi condición de hipocondriaca recién aceptada); sonrio mucho, todo lo pido por favor y digo gracias (diablos, la amabilidad no debería ser un plus, pero desgraciadamente lo es).

Todo esto viene al caso porque tengo un nuevo trabajo en el que me siento muy contenta porque por fin, después de pasar por el caos de vivir en la paranoia y la psicosis de mi antiguo empleo, ahora puedo dedicarme a lo que en realidad me gusta y al parecer, no hay problema porque le diga a las demás personas que hago. No tengo que cuidarme de los "insider" ni tengo que vestirme con ropa que no me gusta.

Soy bien feliz pero la condición de "nueva" es la que me pone triste y me deprime de 2pm a 3pm.

Bueh, seguiremos informando..."

miércoles, 18 de abril de 2012

No me votes por ser bonito

Hace un par de días, mientras hacía un relajante y delicioso paseo por el metro capitalino, me encontré con un anuncio electoral que al principio me dio risa y cuando lo vi bien, me dio miedo. 
Pero antes quiero acotar algo para darle contexto a lo que viene.

En México, existe un programa de variedades matutino que pasa en una de las televisoras de señal abierta (Tv Azteca), misma que es conocida por sus programas de bajísima calidad. Ahora bien, dicho programa, "Venga la alegría" es como cualquier otro en el que salen modelitos de escaso talento que necesitan bailar arrítmicamente antes y después de los comerciales para sacar lo de la renta, y sus conductores están por las mismas, solo que dos pasitos arriba del escalón. Uno de esos conductores que dicen pendejadas para alegrar la pupila de la bonita ama de casa, es Raúl Osorio, cuya biografía dice que uno de sus pasatiempos es broncearse, ha trabajado en bares, distracciones de playa y como modelo hasta dar el gran salto a la televisión.

Esto no sería noticia para nadie si no dijera que este individuo está postulado por el PRI para diputado federal en el DF. Y justamente eso fue lo que me dio risa y luego llanto.

Desde 2007 aproximadamente, cuando el otrora delfín del gobierno calderonista Juan Camilo Mouriño estaba en la mira de los periodistas, el jefe de gobierno perredista Marcelo Ebrard levantaba la manita y ya se apuntalaba el hoy candidato a la presidencia Enrique Peña, se decía que en las elecciones de 2012, la gente no iba a votar por el más capaz, sino por el más guapo y carismático.

Suena frívolo pero es cierto; los posibles candidatos eran (son) jóvenes, atractivos, con gran carisma e historias de amor que han saltado de la vía privada a la pública para que la gente los siga como si de una telenovela se tratara.
Finalmente sabemos que Juan Camilo para mala suerte de los panistas, falleció en un horrible accidente en 2008 y que Marcelo no pudo completar la carrera presidencial para cederle paso a Andrés Manuel López Obrador (menos atractivo, menos joven, pero con más pinta de líder). De ellos, el único que sigue en la carrera es Peña Nieto, del que sabemos hasta a qué lugar lleva a la esposa a comer.

Juan Camilo Mouriño qepd
Dicho esto, quisiera hacer una reflexión. Me parece que esta elección (que a mi gusto es una de las más importantes desde la de 2000 y el pintoresco Vicente Fox) está regida más que por las propuestas, por las personalidades y las jetas.

Es decir, los partidos, en específico el PRI que está tratando de ganar nuestra confianza otra vez, está repitiendo la fórmula Peña Nieto (guapillo y joven) para acaparar votos irreflexivos de ñoras que van a votar por estos candidatos porque en sus sueños chaquetitos, el candidato se las va a coger. Créanme, lo he oído: "pues votaré por fulano porque está bien guapo".
Y al parecer es una estrategia masiva, ya que justo hoy descubrí otra propaganda de un tal Pablo Escudero, con más jeta de modelo que de político y sorpresa, es del PRI.

Es decir, ¿haremos un voto razonado? ¿Queremos que el modelito cuyo hobbie es broncearse tenga su propia curul? Y no es un asunto de discriminación del tipo todos los guapos son idiotas, pero que haya trabajado en modelos Glenda y en el barco pirata de Cozumel no me habla de sus capacidades políticas. Porque si el tipo mínimo hubiera terminado la universidad o tuviera trayectoria política (insisto, mínimo) podríamos considerar el voto, pero sabemos que es una marioneta cuya cruceta está manejada por un colmilludo que lo hará renunciar para pasar su puesto al suplente al más puro Juanito style.

Y lo mismo pasa con la votación de género. Mujeres, voten por las otras mujeres que se están postulando porque entre mujeres nos debemos apoyar para derrocar el imperialismo machista que nos subyuga. Mujeres del mundo, uníos...
No por el simple hecho de ser mujeres, automáticamente van a gobernar bien. Insisto, debemos revisar en serio las propuestas, analizar sus apariciones, reacciones, si se contradicen para quedar bien en un lugar o en otro (como cierta candidata a la que oí decir que era muy católica porque su papá la ponía a rezar frente a la cruz antes de la merienda, pero de devota la cabrona no tiene nada. Obviamente estaba en un evento de católicos).

Como saben soy totalmente apolítica, PERO sí soy una ciudadana consciente a la que le interesa su país. Por favor, infórmense antes de votar.

Y eso es todo lo que diré al respecto.
(y como este no es un post que dirija simpatía hacia alguno de los candidatos mencionados, no habrá fotos de los mismos)

martes, 17 de abril de 2012

2 descubrimientos hipsters-pop

En últimos días he tenido un poco más de tiempo para fijarme en cosas que antes no me interesaban, como el precio de la tortilla o que mi edredón está sucio. 
Ok, no. Pero la sobreexposición a las redes sociales sí me ha hecho descubrir un par de cosas que quisiera compartir con mi bonito público.

1. Regular show. Lo que yo creí una extensión edulcolorada del antiguo Adult swim, parece ser una caricatura para adultos disfrazada de situaciones rídiculas y simplemente geniales. Esta caricatura producida por Cartoon Network y creada por el muy joven (y debo añadir, en extremo guapo) J.G. Quintel, incluye extravagantes personajes como Mordecai y Rigby, los huevonazos y adorables protagonistas. Pero esperen, a pesar de ser dos tipos de 23 años, adictos a los juegos de video, comer chatarra y ser irresponsables, resulta que son un arrendajo azul y un mapache.
El creador JG Quintel. Yo no puse eso pero estoy totalmente de acuerdo
Con esa premisa, se puede esperar lo que sea del elenco: Benson, el jefe del parque donde trabajan es una máquina de chicles malhumorada, Skips, el sabio y el que saca de problemas al par de tarados es un yeti. Papaleta, hijo del dueño del parque es eso, una paleta que bien podría ser el equivalente del personaje de Blanca de Castrejón en Escuela de vagabundos (y si no han visto la película, háganse un favor: quítense el prejuicio de que es de Pedro Infante y véanla. Es una de las mejores comedias del cine nacional).
Otros personajes no menos importantes son Musculoso, que hace bromas idiotas que terminan con la frase "mi mami", su amigo fantasmín (que según yo, habla pocas veces), Margarita (una linda cardenal roja) el eterno amor de Mordecai que trabaja en la cafetería a la que asisten regularmente Rigby y Mordecai.
La primera vez que lo vi fue en un promo de CN, en el que se mostraba al par principal cantando una especie de rap que desemboca en la ida accidental de Skips a la luna por culpa de Rigby.
Pueden ver el capítulo aquí
De ahí captaron mi atención y no puedo dejar de verlos. Es una excelente animación, con figuras sencillas, historias comunes (como bien dice el título) pero que de alguna forma terminan en situaciones extraordinarias.

Dato de trivia! La voz de Skips en la versión gringa es nada más y nada menos que de Mark Hamill. (Y si no saben quién es, hagan favor de ir por un bat y pegarse en la cabeza)

2. Sol Pereyra: Hace un par de días fui a casa de mi amiga Lolita y durante el café puso un disco que me llamó la atención. Se escuchaba muy a la Bebe o Nena Daconte pero en versión argentina y la música era mucho más estructurada, acompañada de la voz hacía una gran mezcla entre rock con influencia hip-hop claramente marcada, lo que la distingue de las antes mencionadas, pero tampoco la confunde con la Mala Rodríguez, por ejemplo, o con la apestosísima y odiosísima Niña Dioz.

Como de alegría en un día con nubarrones en el que todo promete salir mal.
Yo estaba muy feliz escuchando el disco cuando Lolita mencionó que Sol es nada menos parte de la banda cordobesa de México (ignoro si vive aquí, pero de que conoce a los argentinos que yo conozco, es seguro). Y ya, na' más para el dato de color.






Ok, vean aquí quién es Mark Hamill

sábado, 7 de abril de 2012

De cuando me desaparezco y mis amigos creen que soy una inadaptada

Hola, hola: soy un cometa.

Hace muuuuuchos años, cuando mi hermana compraba la revista ERES, leí un artículo que se llamaba "¿Qué tipo de amigos tienes?" (o algo). En específico recuerdo uno que es lo que me lleva a este post: el amigo cometa.
Según la sabia Pilar Obón (por favor alguien recuérdela) decía que este tipo de amigo era bueno, pero que su modus operandi era estar y pasar mucho tiempo contigo y estar increíble y después irse largas temporadas, hasta que después regresaba y así sucesivamente. Concluía que no podías hacer nada con tu amigo cometa, simplemente entenderlo y quererlo cuando regresara.
Con el paso de los años me doy cuenta que soy un poco (bastante) así. 

Puedo pasar con un amigo mucho tiempo, y nos vemos seguido, nos escribimos, salimos y después sin más me desaparezco largas temporadas. Luego regreso y comienza un nuevo ciclo. No es que así lo planee, o que me aburra de ellos, sino que mi necesidad de soledad me obliga a irme, así sin más.
Digamos que soy una persona que aprecia los momentos de soledad pacífica y sobre todo voluntaria. Cuando necesito gente a mi alrededor la busco, y la paso increíble. Creo que me puedo preciar de tener excelentes amigos a los que quiero y respeto muchísimo, pero si no hiciera eso, es posible que muchos de ellos no me soportarían ni me querrían tanto como dicen quererme.
La única persona a la que puedo ver todos los días y de la que al contrario de irme, busco como única salvación, es a mi hermana. 
Ella es la única a la que quiero ver cuando no estoy de humor, estoy triste, desubicada o feliz. Arlett me pone en mi lugar cuando es necesario, me da fuerza para seguir cuando creo que ya no doy más, me felicita por mis logros, me regaña cuando la cago y es la única mujer a la que le tengo confianza ciega completamente.

Pero ya me salí del tema.
Espero que mis nuevos amigos lo sepan; así soy y es algo que no puedo controlar. No me gusta hacerme la interesante, simplemente soy la amiga cometa que Pilar Obón con su sabiduría noventera describía.
Y pensar que solamente tenía 8 años cuando leía la ERES.

PS. Busqué a Pilar en google pero solo encontré su foto. Lástima que no haya artículos en internet. Eran realmente inspiradores.

lunes, 2 de abril de 2012

Manifiesto sobre los noviazgos y esas cosas

En los primeros minutos de Pride and Prejudice, (que como saben, es una de mis novelas favoritas) Lizzy Bennet suelta una sentencia así: Sólo el más profundo amor podrá persuadirme al matrimonio, es por ello que yo terminaré siendo una solterona"
Y estoy totalmente de acuerdo con ella.

Desde hace días llegó una idea a mi mente que no he podido soltar. 
Verán, a partir de la experiencia cercana con parejas que creen ser felices o que de verdad son felices, puse bajo la lupa mis verdaderas necesidades afectivas. Porque mi familia me presiona, mis amigos me presionan y en general, el entorno me presiona para que consiga una pareja porque así deben ser las cosas y es qué raro que una "niña como tú" no tenga novio.
Desde que terminé con el tipo con el que estuve el año pasado durante exactamente tres meses, me di cuenta que solo había andado con él por andar. Es decir, no estaba realmente enamorada, ni tenía algún sentimiento profundo. Yo pensaba que sí, pero no.
En ningún momento sentí la liberación y la felicidad que dicen que te da el amor. Así como que terminé con él y al mes siguiente andaba en feliz circulación.

Luego de examinar exactamente lo que había, decidí que sí y solo sí aceptaría atarme a una relación cuando no sintiera justo eso: sentirme atada. Digo, me imagino que cuando la gente se enamora y decide pasar tiempo con la otra persona y alinearse bajo el compromiso moral del noviazgo, ni se da cuenta de que está atado; vaya, ni siquiera lo ve como tal. A mi me aterrorizaba sentirme "la novia de..." hasta que me acostumbré. 
Pero amor no es costumbre. ¿O sí?
Entonces caí en la cuenta de algo: que (por ahora) no me siento cómoda siendo la novia de alguien. Me da terror siquiera pensarlo. Tener a un tipo que me esté jodiendo con mensajes y llamadas a toda hora, o que quiera que le ponga mensajitos en facebook (o peor aún, que me ponga mensajitos en facebook o que  anuncie como si importara, que somos novios en FB), o que le gusten las demostraciones públicas de afecto... (insértese aquí un grito de terror). 
O que simplemente no tenga expectativas en la vida, que no sea un dude con el que pueda platicar... (¿se dan cuenta como cada vez esto se pone peor?)
Simplemente no puedo. 

Y no es que sea antisocial, que no me gusten los hombres, sea rara o lo que sea. Cuando se da la oportunidad salgo y si puedo ligar, ligo. Pero hasta ahí. Quiero ser leal a mis principios y sincera con mis sentimientos. No me quedaré con alguien solo por tener novio, eso es tan de la preparatoria y tan victoriano. 
Porque hasta ahora me doy cuenta que no hay lugar para esa afirmación que hacía Jarabe de palo en la canción "No sé estar enamorado". No ni madres, el amor es absolutista, lo sientes o no lo sientes, no hay lugar para ambigüedades pendejas de "te quiero, pero más o menos" "como que sí te amo, pero no". O se ama o no se ama, punto. Y no estoy dispuesta a aceptar menos de eso porque mi valor como individuo y lo que yo estoy dispuesta a dar, no está a discusión.

Resulta que tengo 26 años, soy una mujer adulta, responsable de mis decisiones y lo que esto afecte o beneficie a mi corazón.

Por eso:
Quiero ser libre, tomar mis propias decisiones y manejar mi propia vida. Y cuando esté lista para tener una relación, que sea paralela, con individualidad y respeto. No estoy dispuesta a cambiar mis gustos, mi forma de pensar, mi filosofía de vida o mi forma de vestir para agradar a ningún hombre. Solo cambiaré por convicción, o porque así lo crea conveniente para la relación. 
No quiero más relaciones destructivas, en las que me tengo que mimetizar para que me quieran. No deseo ser comprendida porque a veces ni yo puedo hacerlo, solo respetada.  

Así que retomo como total y única filosofía afectiva las sabias palabras de Lizzy Bennet (y lo pongo de nuevo): Sólo el más profundo amor podrá persuadirme al matrimonio.

Sé que cuando el amor verdadero llegue, ni siquiera me acordaré de ello. Porque eso es lo que debo tener; no al mejor hombre ni al peor, solo al idóneo para mi.

jueves, 29 de marzo de 2012

Festival 72810: Los tres chiflados atacan Cholula (parte 2)

Y en la segunda parte y final de este viaje de locos al pueblo de las 365 iglesias...

WAIT! Antes de iniciar, quiero felicitar en serio (y no porque me hayan dado pulsera sino porque lo siento en mi corazón feliz) a Matías Quiroga, al equipo de Albino.mx y 8y miedo por la buena organización. Jamás en la historia de los festivales había visto que las bandas empezaran a tocar a tiempo y en este lugar, todos TODOS los grupos salieron a la hora, no hubo distorsión de sonido porque las bandas estaban alternadas, las zonas de alimentos y bebidas estaban bien y el personal de ayuda era amable. Este festival me pareció tan cómodo. Como era relativamente pequeño el lugar, al final te encontrabas con las mismas personas y el ambiente era como de una gran familia. Me gustó cantidad.

Alex me convenció (casi obligó y me manda a aventones) a alcanzar a Syl. Ella ya se había metido a la carpa y en la puerta había dos malandrines. ¿Qué tenía qué hacer? Claro, decir "vengo con Sylvia, soy su prima" poner la más encantadora y tierna de mis sonrisas y pestañear frenéticamente.
(Supongo que me dejaron pasar porque pensaron que algo me pasaba en los ojos).

Yo en versión hipster

Nótese mi uña descarapelada
Al parecer fueron las palabras mágicas porque de inmediato me sonrieron y abrieron camino (y casi que me invitan una chela). Me acerqué tímidamente y repetí mi tonto HI, frente a Isacc Brock. Luego de que Syl me presentara como su prima que es gran fan (mientras repetía la fórmula que me dejó entrar al camerino) le acercó mi programa de mano y escribió la segunda dedicatoria más bonita que un famosillo me haya escrito: "¡This because your great!

Después de eso, Jeremiah Green dibujó sobre la foto de Peter Murphy y Tom Peloso nos mostró los vestidos que había comprado para sus hijas. =) Fue como entrar a la carpa de los cuatitos que tienen su grupo y uno los viene a apoyar. Así de OSOM.

Salimos y nos encontramos a uno de los bateristas (cuyo nombre no recuerdo, pero fue el que más me gustó). Nos tomamos fotos y después nos pusimos a platicar (ok, Sylvia platicaba; Alex y yo intercalábamos palabras. Pero entendí todo lo que decían, así que no me siento tan chafa). Por cierto, yo casi me caigo en mi propia baba porque el baterista era muy guapo.
Fuimos felices.

Nos despedimos y fuimos a ver a los Blonde Readhead. Hacen buen show en vivo pero no somos taaan fans, así que como el cansancio ya nos empezaba a vencer, nos metimos a uno de los camerinos vacíos y nos encontramos con la sorpresa de que todavía había catering: cervezas, fruta, vino, bolsitas de té... Estuvimos un buen rato platicando y cuando empezó Peter Murphy nos salimos corriendo, no sin antes (en la peda) llevarnos las bolsitas de té, botellas de agua y yo me atasqué la fruta. (En mi defensa puedo decir que eran las 10 pm, teníamos varias horas sin comer y ya no había ni donde comprar papitas).

Hace muchos años, cuando mi hermana estaba en la universidad y yo era una teen odiosa, escuchaba (es decir, mi hermana) ocasionalmente a Peter Murphy y Bauhaus. Ahí conocí esa música oscura con un ligero toque alegre; así que por fin tenía enfrente a esa leyenda con la que bailotee en mis años adolescentes. Y esa leyenda me señaló mientras me descocía bailando y cantando strange kid of love una de mis canciones favoritas.
De repente, en mi viaje musical no me di cuenta que uno de los fotógrafos me miraba fijamente. Cuando lo noté, él me hizo el signo de amor y paz y solo pude reírme.
La pura vergüenza. Y yo que andaba tan pero tan sobria para ese momento.

Para ese momento, mi efímera borrachera había pasado entre brinco y baile. Quise aprovechar el descubrimiento de las cervezas nuevas, pero cuando mi estómago dice: "alto", ya no puedo meter ni un mililitro de alcohol. Y eso ocurre muy pronto la mayoría de las ocasiones. Así que para cuando empezaron los acordes de Float On con Modest Mouse, era la más sobria de todo el festival.
Shame on.

Baile, brinco, canto destemplado hasta que terminaron. Casi de inmediato en el otro escenario, empezó a tocar Public enemy, con el vistoso staff (unos 30 negrazos impresionantes, tanto de tamaño como de extravagancia) y su Flavor Flav, que muchas horas antes, andaba paseando con dos de los negrazos por los alrededores con un coco en mano. Deben admitir que no es algo que se ve todos los días en Cholula.

Syl y Alex ya se habían cansado, así que asaltaron de nuevo otro camerino vacío, que resultó ser el de Blonde Readhead. Cuando llegué con los ojos desorbitados para anunciarles que ya empezaba el otro concierto, llegó alguien del staff del grupo, un pelirrojo buenondero, al que al parecer le caímos tan bien, que decidió sacar un muy bonito cigarro de mota para ofrecernos. Fue un hermoso momento que no quise compartir.
No me espanto, pero tampoco quería, así que decliné la oferta sacando uno de nicotina. No thanks, dude.


Corrimos a Public Enemy y tuvimos la fortuna de estar muy cerca del show (gracias a esas bellas pulseras verde fosforecente que decían ¡STAFF, PUTOS! (bueno, lo de putos no). Cabe destacar que a ninguno de los tres nos gusta el hip-hop, pero quien nos haya visto, seguro pensó que éramos los más fans del mundo.

Esa es la magia de la maquinaria del hip-hop: hacernos creer que es el mejor espectáculo, que el gorila que está cantando es de lo más sexy y que la música que tocan es increíble aunque solo tenga dos acordes.
Ejemplo:
Alex gritaba como el equivalente a la belieber más aguerrida: Flavooooooor!!! Aquí, Flavooooooor.  Syl se estiraba lo más que podía para ver si le tocaba saludo de mano y yo bailaba y gritaba como si el que estuviera en el escenario fuera Andrés Calamaro, encuerado y pidiéndome matrimonio.

Tanta fue nuestra insistencia que en determinado momento, Flavor Flav se acercó directamente a nosotros y le dio la mano a Syl y a Alex (yo no alcancé porque estaba tres pasos más lejos) a mi solo me mandó un beso.
Esa intervención fue muy larga. En uno de los altos que hicimos, Syl y yo nos metimos al área de camerinos rumbo al  peor baño de Escocia (si han visto Trainspotting, saben a lo que me refiero, si no, vean el video linkeado. Aunque si tienen estómago débil, mejor no ). Cuando nos reponíamos del asco, Alex llegó bien feliz porque Flavor le aventó su toalla sudada. Misma que tengo en mi poder (y que si les interesa, todavía no lavo).
Ahí fue donde me di cuenta del grado de incrospitez en el que estaba, porque (la persona más maniática de la limpieza que conozco) traía la toalla (sudadota) en el cuello.
Terminaron como a las 3:30 am. Luego de lo que me pareció la caminata más larga del mundo, llegamos al hotel media hora después sanos y salvos pero extremadamente cansados.
Al otro día nos paramos a las 10. Pedimos café y jugo lo que nos ayudó un poco a despertar. Finalmente yo me iba a regresar antes porque 1) Quería llegar temprano a casa, 2) Quería llegar a la Tapo que queda mucho más cerca del hogar y 3) porque me quedaban escasos 120 pesos.
En el bus de regreso, me sucedió algo parecido a la escena en Bridget Jones 2: me senté y unos tipos guapísimos también subieron; me emocioné y pedí frenéticamente que al menos uno se sentara donde yo estaba. En lugar de eso, se sentó un señor gordo y feo con ganas de platicar, mismas que neutralicé poniéndome los audífonos y haciéndome la dormida.

Bien dicen que Dios no cumple caprichos ni endereza jorobados.
Joder

martes, 27 de marzo de 2012

Festival 72810: Los tres chiflados atacan Cholula (parte 1)

Hace algunas semanas mientras chateaba con Alejandro, me dijo: ¿Quieres ir al Festival 72810, con entrada y hospedaje gratis? A lo que yo contesté: bueno.
Y eso dio lugar a uno de los fines de semanas más locos y divertidos de mi vida.

Paréntesis. 
(Apenas una semana después de lo de mi mamá, durante una de esas comidas de integración (o algo),  mi ex jefe nos invitó a tomar unas chelas con gente de otra área de la coordinación. Medio a regañadientes fuimos la Godi y yo.
En la mesa había gente del área de educación, entre ellos, un tipín que parecía salido de Wild On o algo así: 1.70m, blanco como papel, ojos cyan y nariz respingona. A pesar de parecer  niño pijo (con ford fiesta blanco y un jersey amarillo), una parte del prejuicio cayó cuando dijo que era fan de Andrés Calamaro y fingió una arcada de vómito cuando mencionó que había estudiado en el  Tec de Monterrey. Me agradó.  Ocho meses después de ese primer encuentro, puedo decir que sin saber cómo,  ese tipín  que por supuesto, es Alejandro, se volvió una persona importante en mi vida a pesar de que nadie daba un peso por nuestra amistad).
 Se cierra el paréntesis.

Resulta que Alejandro tiene la ENORME suerte de ser novio, amigo y roomate de una de las chicas más divertidas y con más actitud y decisión que he conocido: Sylvia. Que además, tiene lo que yo llamaría, un trabajo soñado: trabaja con artistas por los que me aguantaría la pena para pedirles un autógrafo.
Y en una de esas misiones estaba Sylvia, haciendo las internaciones de los grupos para los organizadores del Festival 72810, con sede en Cholula, Puebla.
La conocí un día antes del festival, y por venturas del destino, hicimos clic de inmediato. Tanto, que después terminamos de grandes carnalas y jodiendo a Alex.

El sábado llegamos a la central del Sur (porque nadie me quiso hacer caso de que por la Tapo hacíamos menos tiempo) como por ahí de las 9:30. Compramos el boleto felizmente, y en eso estaba cuando me di cuenta con horror que no había hecho bien mis cuentas y traía mucho menos dinero del que pensaba.
Mierda de la gran mierda.
De los 1200 pesos que pensaba, en realidad había 700. A eso réstenle los 268 del pasaje redondo y nos da el terrorífico total de 432 pesitos para el sábado y domingo. Claro, podía aguantarme la pena y pedir prestado, pero esa era la última de las opciones porque si hay algo que detesto (gracias a mi mamá) es  salir con la batea de babas de pedir dinero prestado, me estresa en sobremanera.

Decidí no decir nada y poner carita de "no pasa nada, soy bien cul" y seguir adelante. Ni modo, a apretarse el cinturón.
Nos trepamos al autobús y después de exactamente dos horas llegamos a Puebla. Pero todavía debíamos llegar a Cholula (que está a 15 minutos en auto, aprox.)
Alejandro, muy caballerosamente, anunció que tomaríamos taxi en lugar del camión que hacía 40 minutos porque va parándose en todos lados. (La verdad es que detesta los camiones y el calor, y justo esos dos elementos se juntaban. Pos bueno.)

Al llegar al hotel, Sylvia y yo rápidamente nos volvimos, que digo amigas, ¡hermanas! porque la recepcionista nos miró con la gravedad de la moral poblana al ver que en la misma habitación dormiríamos dos mujeres y un hombre. Para evitar la carota de suegra libanesa, rápidamente añadió un: ella es mi hermana y él mi novio. Nos subimos esperando que en su cochambrosa mente, los tríos entre hermanas y novio ni siquiera tuvieran lugar.

Después de desempacar, exploramos el lugar en busca de un restaurante. Tuvimos éxito porque encontramos uno que juntaba las tres B's (¿tengo que repetirlo? Bueno, bonito y barato) llamado "La Casa de Frida". Comimos estupendamente (afortunadamente para mi bolsillo, encontré una opción que me dejó satisfecha con poco dinero).
Por cierto, no puedo dejar de señalar que el premio al "Barril sin fondo 2012", se lo llevó Alex. Se comió 5 chalupas, una sopa azteca, un plato de pipián con pollo y arroz, una cerveza y dos tequilas. (Aplausos cultos, por favor). Ahh y por su culpota no vimos a Torreblanca (lo siento Alex, tenía que decirlo).

nota: Antes de llegar empezó el show, porque en el camino nos encontramos turisteando a los de Modest Mouse, que días antes, Sylvia había recogido en el aeropuerto. Así que los saludamos de besito y toda la cosa. Bueno, Syl, porque Alex y yo solo pudimos decir: "Hi". Ah, y a Flavor Flav paseando y tomándose fotos. Por cierto, no tiene 53 años, que no los engañe wikipedia. Tiene 67).


Llegamos por fin por ahí de las 4:30 al concierto. Nunca había entrado por la puerta VIP, así que sentí como si entrara a la Fábrica de chocolates de Willy Wonka, nada más que en lugar de chocolates y dulces, había rockstars decadentes y groupies jariosas. Fue lo máximo.
Con pulsera de staff (de staff!!) en mano, nos pusimos a circular por los camerinos. Finalmente no encontramos a nadie interesante porque los artistas estelares tocaban hasta la noche. Compramos cervecita y nos encaminamos a ver a VHS or Beta, que por cierto nos robaron el corazón, son buenísimos. Luego de maravillarnos, llegó el turno de Quiero Club, que tocan espantoso en vivo. Yo digo que son festivaleros, es decir, para bailotear medio pedo están bien, pero para traerlos en el iPod, pus no.

Como luego no seguía algún grupo que nos llamara la atención, y ya sentíamos el llamado del alcohol en nuestros vasos vacíos, aprovechamos la confianza que nos brindaban las pulseras de staff y el hecho de que no nos revisaran al entrar. Así que Syl y Alex compraron una botella de ron, que hábilmente en una maniobra digna de un estudiante de preparatoria, sirvieron en botellitas de refrescos. Nuevamente pido aplausos, a mí jamás se me hubiera ocurrido.
Yo por lo general soy gente de cerveza, como diría mi sobrino, adoradora de la cebada, así que la primera respuesta para el ¿quieres? fue no. Pero cuando me di cuenta mi vaso ya tenía una de las botellitas con ron, así que dije salud. (Uno no le hace esas groserías al ronNi modo que me negara, verdá?


De vuelta preferimos encaminarnos al escenario medio principal, estaba a punto de tocar Blonde Readhead y los de Modest Mouse ya estaban en camerino, así que con toda la decisión y seguridad del mundo, Syl me pidió el programa de mano y se encaminó al camerino para conseguirme el autógrafo. Yo casi lloro.
(pero no terminó ahí).

Y en la segunda y última parte de esta crónica, entérese de cómo vimos a Peter Murphy, comadreamos con los de Modest Mouse, Alex casi se tatua la cara de Flavor Flav en una nalga y alguien de cierto grupo nos ofrece drooooooooooogaaaaaaaaaaaas.

No se lo pierdan!

jueves, 22 de marzo de 2012

Viaje al fondo de Oaxaca: de las netas y otros alcoholes (parte 3)

Adiós Oaxaca!

El domingo por la mañana teníamos planeado ir a Montealbán, pero Areli amaneció con la garganta inflamadísima y a pesar de que planeaba ir sola dada la circunstancia, no me atreví porque finalmente, además de turistear, la intención era ir a verla.
Así pues, no fuimos pero como la cruda (para los demás) estaba cabrona, fuimos a desayunar pancita al mercado. No soy fan pero estaba deliciosa, acompañada de tortillas tipo tlayuda (o sea grandotas) y la salsa picantísima del primer día. Revivimos con eso y una coca lai.
Luego me fui a terminar de recorrer el centro mientras Areli preparaba unas tlayudas deliciosas, con todo lo que deben llevar: asiento (que no es más que la grasa del chicharrón), frijoles, quesito, tasajo, chapulines y otras delicias. Así pues, nos sentamos a tragar (que diga, a comer).
En eso estábamos cuando apareció el marido de mi amiga, que volvía de viaje (y por eso aún no aparecía en la historia). Aunque al principio el ambiente se tornó algo hosco, cuando volvimos de la calle con un six de cervezas, todo fue cortesía, amabilidad y atenciones risueñas.

Hago un paréntesis para explicar algo importante. Mi abuelo paterno tenía un dicho que estoy segura que todo el clan M.M. se lo sabe: "Es de gente educada invitar, pero también es de gente educada decir, "no, muchas gracias".  Y mi mamá decía que entre menos molestias se den y más te granjees (es decir, seas servicial y amable), mejor te trata la gente (no frase literal, más bien como una filosofía de vida). Se cierra el paréntesis.

Con la llegada de Miguel (el muchacho de Areli) resultó que la casa estaba llena, es decir que su servilleta ya no tenía dónde dormir, (porque me estaba hospedando en el cuarto de mi amiga y ni modo que mandara al sillón a su marido, verdá?). Entonces atendiendo a los sabios consejos de mi sabia (y hermosa) madre, pues decidí que lo mejor sería pasar mi última noche en un hotel. 
Si a mi hay algo que me choca, es incomodar a la gente (o estar de encajes anchos, como diríamos mi hermana y yo). Así que aproveché la distracción y fuimos a hacer scouting del lugar en busca de un hotelín económico y bonito. Para mi buena estrella, había uno con esas características justo en la bajada de la casa, así que no me tuve que mover mucho.
Así que regresamos y al son de "salud!" se abrió la primera ronda de cervezas.
La gente que me conoce, sabe que soy una persona relajada, pero sumamente estricta con lo que se refiere al alcohol. Me puedo tomar dos o quizá hasta tres, pero no rebaso ese límite ni aunque me rueguen. No por cortada, pero prefiero disfrutar los tragos que quedar pendeja (y lo peor, hacer pendejadas. Mínimo, sí las hago, que sea sobria para evitar la cruda moral).

Y lo peor es que me molesta de sobremanera que me quieran obligar a tomar cuando ya no quiero.
Lo que me lleva a los puntos siguientes.
De repente, la plática casual se convirtió en un soliloquio en el que mi interlocutor buscó una alianza con su servidora para que hablara con Areli. Vaya, no se necesita una alianza para que hable con mi amiga; ella y yo tenemos una amistad tan sólida, que nos damos cuenta perfecto cuando la otra no está bien.
Digo, no estuvo mal, él se preocupa por ella y sus necesidades afectivas, con eso ya tiene mi aprobación. Pero en este caso, estaba en la postura de "voy a escuchar lo que dices pero no sabrás lo que pienso". No por mamona, sino porque a veces lo mejor es poner cara de pocker.
Así, siguió la platica y la cerveza fluía y fluía. Cuando me acabé la segunda, a pesar de que me negué rotundamente a seguir tomando porque ya no quería, el interlocutor abrió una tercera, a lo cual respondí con lo que llaman "fichar" es decir, engañar al otro para que crea que estás tomando, pero en realidad apenas bebes. Y así lo hice hasta el momento de partir al bonito hotel; la cosa fue el interlocutor se molestó muchísimo porque 1) No me quedé en su casa y 2) porque no me tomé la cerveza que me ofreció.
Lo que me obliga a regresar al paréntesis: Es de gente educada invitar y es de gente educada decir "no muchas gracias". Primero, porque ya no quería beber (y a pesar de que así se lo hice saber, ignoró mis palabras) y segundo, porque si para él es descortesía que no se acate lo que ordena, para mi es descortesía incomodar a las personas y no hay nada que se pueda hacer al respecto.

Adiós y buenas noches
=)

Al otro día fuimos al museo textil por cortesía de Laura, paseamos en el Llano (que es un parquesote re bonito), y fuimos por el mezcal.
Regresé al DF en el autobús de lujo, cuyo sistema de entretenimiento se parece al de LAN Chile pero en región 4. En lugar de tener la temporada completa de Lie to me, hay películas de Cantinflas (y no las buenas, por cierto). Pero vi mucha chic flick así que la pasé muy retebonito.








PS. ¿Desde cuándo las mujeres decididas, son frígidas que necesitan que se las cojan para ser "liberadas"? ¡Aviso urgente! ¡Estamos en 2012!!

miércoles, 7 de marzo de 2012

Viaje al fondo de Oaxaca: clavado gastronómico (parte 2)

Día 2: Tragué como puerco.

Bueno, en realidad eso empezó un día antes pero la tragazón franca tomó fuerza el sábado.
A mi llegada, Areli ya me esperaba con unos ricos molotes de papa con chorizo, y una salsa que parecía hecha en el mismo molcajete de Satanás. No soy llorona con el chile, (de hecho con pena debo decir que ya tengo el paladar curtidísimo) pero esa salsa no tenía madre.

Al otro día tuvimos que levantarnos temprano porque Areli debía dar una clase de activación física (de la que por supuesto no me salvé). Aunque no estuvo mal, fue como pedir perdón por adelantado porque después de las abdominales y todo el ejercicio fuimos a atascarnos un momo tibetano a Xochimilco, un mercadito de productos orgánicos.
Ahí está el puesto con la comida más deliciosa que haya probado en mi vida. Puro producto delicatessen con un toque de folclor, como tomates criollos en aceite de oliva, brownies de chocolate oaxaqueño, cupecakes de zanahoria... y otros manjares para que los turistas jipis no olviden el terruño, como pizza, sushi, y por supuesto, el momo. 

El puesto de los pecados (como ahora lo llamo) es comandado por un italiano alegre que mastica español con bastante acento. Resalta de forma extraña pero armoniosa con los puestos de aguas frescas, tamales de amarillo con conejo, garnachas, tejate y otras delicias. 
A pesar de que cuando viajo, tengo toda la cuerda y disposición para probar la comida del lugar, no pude con la tentación de la comida extranjera. No soy malinche, pero son cosas que tampoco he visto en mi ranchote.

El momo tibetano (como lo percibí) es una bola de masa de arroz, frita y rellena con fideos de arroz, calabacín, zanahoria y otras cosas; servido con una guarnición de lechuga con flores. Una combinación extraña pero totalmente apetitosa. Todo acompañado de un té chai ligero y ligeramente dulce (a leguas se notaba que era infusión y no esa cosa horrible de polvo que venden en una fortuna en estarbucs). Por 50 pesitos (35 del momo y 15 del chai) comimos estupendo.
Parece que no, pero si tienen oportunidad de comerlo, el momo los dejará satisfechos).

Nos sentamos a compartir la mesita comunal con un coreano y una oaxaqueña que se decían frases tan dulces que daban envidia. Comimos entre pellizcos (porque había muchos pelirrojos) y chismes atrasados de un año.
Al terminar volvimos a caer en el pecaminoso puesto y nos zampamos unos cupcakes (10 o 15 pesos, no recuerdo). Fórmula: entre menos adornados estén, más ricos son.

Para bajar la panza, caminamos rumbo a la casa, y como ya estábamos en el centro, pasamos a Santo Domingo, donde está una de las iglesias más bonitas que haya visto en México. (De esta parte no hay fotos porque no sabía que habría paseo, ergo no traía cámara. Mi abuelo paterno estaría sumamente decepcionado).

Llegamos a casa, trolleamos un rato a Laura y conocí al otro roommate de Areli, el buen chilango autoexiliado, Cristóbal (que por cierto, nunca pudimos acordarnos de dónde nos conociamos, porque los dos nos resultamos familiares).

El día estaba precioso y nosotras encerradotas, como diría Cris. A mi también me dio pena estar pegada a la computadora mientras el sol bañaba el día con sus mejores rayos, así que me metí a bañar, obligué a la muy cochina de Areli para que también se bañara y salimos rumbo a San Bartolo Coyotepec, cuna del barro negro.

Compramos artesanía en una de las tantas alfarerías y regresamos al Centro en uno de los taxis colectivos. El viaje cuesta 10 pesitos pero hay que saber moverse para que las excursiones salgan más baratas. Si no andan con un nativo o avecindado, mejor ni se aventuren.
En el inter, Areli perdió el celular pero no se dio cuenta sino hasta dos horas después. Bueh

Como yo invité el desayuno, a la chinos le tocaba disparar la comida, así que nos encaminamos al mercado para buscar una de las empanadas de amarillo que venden en cada esquina, al estilo de los tacos de canasta, por lo tanto, no queda otra opción que comer de a parado.
Con empanada de rata en mano (como cariñosamente, Areli las llama), pasamos al puesto de las tostadas de salchicha oaxaqueña.

Aquí debo hacer un paréntesis. Uno ya no sabe cuando lo están albureando y cuando no, y mucho menos si el interlocutor es oaxaqueño. Así que cuando la noche anterior, Reynaldo mencionó la salchicha oaxaqueña entre risitas, pues claramente me imaginé que estaban hablando de pitos (¿pus qué?) Cierro el paréntesis.

Pero no, en efecto se elabora diferente allá. De hecho está embutido como longaniza y cuando se come en tostadas (muy populares por cierto) parece que está comiendo uno paté. Es muy rico, pero desafortunadamente el sabor se eclipsaba con la salsa verde y roja que le echan, así que no podría describir con exactitud el sabor.

A mi se me quemaban las habas por tomar tejate, pero antes hicimos parada técnica en el puesto del pan de yema y en el de las hojaldras. Después del cansancio, por fin nos sentamos en el puesto del tejate (bebida hecha a base de cacao) donde hice una típica postal de turista ridícula: En una mano traía la bolsa del barro negro y el pan de yema, mientras estaba desgreñada con los lentes de sol en la cabeza y mi falda jipiosona de vacaciones y sin gota de maquillaje, pelando los ojos mientras tomaba tejate y haciendo cara de "estou es lo más ricou que yo probado en mai entera laif".

La tejatera seguro que está acostumbrada, pero no dejó de reírse cuando Areli lo hizo notar en voz alta.

Se nos bajó el rush turístico cuando nos dimos cuenta de que al celular le habían salido patas y se había ido a correr mundo, así que nos regresamos a la casa a cenar pan de yema y chocolate con agua, como viejitas a las 7:00 pm.
A pesar de que habíamos quedado con Reynaldo y Laura de tener una noche de pachanga y puteo salvaje (hey, en Oaxaca le llaman puteo a andar de un lugar a otro, malpensados) nos dio una flojera impresionante salir, así que terminamos en franca noche de chicas, a la que se sumaron Cristobal y Diego. Terminamos tomando chelita y cantando a grito pelón rolas de Juan Gabriel, Pimpinela, Amanda Miguel y Lupe D'Alessio; ojalá hubiera habido mascarillas y barnices.

A las 3:30 am entre las risas y los cantos destemplados, cerré los ojos un segundo y soñé con algo raro. Supe que era hora de ir a dormir y el grupo me despidió al amable grito de "culeraaaaaa".

Santo Domingo y su exposición de personillas artísticas desnudas

Otra vista de santo Domingo

Delicioso y sensual tejate 


¡Oaxaca patrimonio de la humanidad, putos!


Una vista del andador turístico

Parte del Zócalo. En realidad el árbol me pareció bien bonito; me dieron ganas de abrazarlo pero renovaría mi postura de turista tarada.

Pues con la novedat de que aquí se casó Benito Juárez.

Otra vista del cerro del Fortín. La iglesia que se ve de fondo es la idem de la  Soledad. Atrás de mi hay una tienda de mezcales bue-ní-si-mos

Y ya.

¡No se pierdan el final de este viaje! Por fin conozco a Miguel, el príncipe ocotleño de la Areli, seguimos tragando como puercos y desairo al anfitrión por culpa de un viejo dicho familiar.

lunes, 5 de marzo de 2012

Viaje al fondo de Oaxaca: De la vida nocturna y esas cosas (parte 1)

Hace casi un año, mi mejor amiga Areli migró de Guadalajara a Oaxaca para vivir. Primero llegó como simple turista, para visitar al tipo con el que se ligó emocionalmente una noche de noviembre y desembocó en una relación vía messenger, mensaje de texto y llamadas interrumpidas cada 5 minutos para que no les costara.
Luego decidió que temporalmente sería su lugar de residencia para vivir con el susodicho, la historia de la princesa que busca el amor. Al parecer lo consiguió ya que lleva un año viviendo entre la gente candorosa, hospitalaria y desinhibida de Oaxaca de Juárez.
Y con esta historia de amor, inicia la crónica de mi viaje a esta tierra de tantas aristas y folclor.

El viaje inició el viernes en la mañana al salir de la Tapo. No me emociona la idea de viajar 6 horas en autobús pero el avión cuesta ligeramente (500 pesos) más caro. Con sandwich, galleta y agua en mano (porque ni cacahuatitos rancios te dan en el ADO) atravesé el DF, y Puebla para llegar.
Debo decir que siempre que pienso en Oaxaca, en mi mente se forma una nube de misticismo (pero en oscuro) como los compases densos de La llorona, la voz  fuerte de Lila Downs, el baile misterioso y cadencioso de La Sandunga o las mujeres zapotecas, con sus miradas fuertes.
Y creo que no estaba tan equivocada, pero a mi percepción le faltaba color. El color de las mujeres del Istmo que andan por el rumbo del centro con sus trajes coloridos, o las triquis en sus túnicas rojas, los puestos de artesanías, el olor a chocolate y la gente desinhibida.
El primer día conocí el centro.

Caminamos desde lo que podrían ser las faldas del cerro del Fortín (donde se hacen los lunes de cerro para la Guelaguetza) hasta la Catedral. Se oye como un trayecto largo pero, no.
Se atraviesa lo que podría ser la calle de las novias (donde están las casas con vestidos de ídem, como en la lagunilla), se pasa al lado de uno de los mercados, los puestos de nieves, la iglesia de la Soledad, el templo de San Felipe Neri (donde se casó el mayor detractor de la iglesia católica en México, el benemérito Don Benito Juárez) y voilá, llegamos.
Ahí mismo está la Alameda con el quiosco y los músicos tocando, y más allá, el mercado Benito Juárez. (pero de eso quiero hablar después).
La primera parada fue en la Casa del Mezcal.
He de confesar que el mezcal no es precisamente de mi agrado. Siempre he dicho que prefiero la cerveza y el vino antes que cualquier otra bebida alcohólica. Pero ir a Oaxaca y no tomar mezcal, pues hasta para mi es inmoral.
Así que entramos y me topé con un local bastante oscuro, a la mitad de su capacidad porque eran las 6 de la tarde. Aún así la asistencia estaba bastante animada, entre turistas y locales que decidieron embriagarse temprano.
La carta era una muy seductora invitación a ahogarse de borracho. En ese lugar (al menos) los mezcales, la cerveza y los aretes de perla están regalados. Por un mezcal de gusano (el menos pegador) 20 pesitos, y la cerveza andaba por los mismos precios. Deduje que con 200 pesos al menos yo, saldría hasta con nombre diferente.
No salimos arrastrando el abrigo (como diría mi mamá), pero sí con ganas de más fiesta. Luego de una parada técnica, llegamos a la catedral a esperar a Reynaldo y Laura, bailarín de danza contemporánea y diseñadora de modas, respectivamente, amigos de Areli con los que inmediatamente hice clic. Y luego del clic, pues nos echamos otros mezcales, por qué no.
Seguía siendo temprano para iniciar la fiesta, así el que nuevo lugar en el que aterrizamos (La mezcalera) tenía un ambiente menos ameno. Poca gente, música demasiado fuerte para un bar, para mi significa que es hora de emprender la huída. Pagamos y nos encaminamos hacía otro lugar.
(Según me dicen, así es la vida nocturna de Oaxaca, algo parecido a la visita de las siete casas, pero en lugar de salir de salir santificado, sales bien pedo).
Por cierto, si van y desean salir de rumba no olviden su credencial de elector, porque a pesar de que ya no nos cocemos al primer hervor, no la pidieron en todos lados. Es requisito indispensable para que los dejen entrar en cualquier lugar.
Al final no terminamos briagas. Yo traté de bailar bachata con Reynaldo pero fracasé totalmente porque digamos que él es bailarín profesional y yo fui rechazada de la audición del bailable de 5to de primaria.
Salimos de ahí y yo moría de cansancio como una anciana achacosa, así que nos retiramos con decencia a las 12:30 am.
En el camino tuvimos una interesante discusión sobre la palabra "culero", hombres franceses sensuales y las tostadas de salchicha oaxaqueña.

(¡Pero todavía no acaba! En la próxima entrega, su gentil y segura servidora llega al mercado y hace el ridículo, Areli pierde el celular y conocemos conocido embutido oaxaqueño).
No se lo pierdan

(y háganse fanses en facebook, cabrones)
Catedral de Oaxaca

Lo que es el quiosco

La casa del mezcal

Vista desde la casa de Aralé

El cerro del Fortín visto desde casa de Aralé

Y ya. Esperen más fotitos y más historia.

viernes, 2 de marzo de 2012

Primera llamada: Guía del chilango ocioso (y sin varo)

Esta es la primera llamada!

Cuando me quedé sin empleo, llegó el hado de la inspiración (ah chinga, por qué tiene que ser hada?) y entonces pensé que sería buena idea hacer una guía de ociosidad para ninis ilustrados. Es decir, gente que tiene ganas y hambre de buena diversión pero que no tiene lana para pagarlo.
Así nació la idea de la Guía del chilango ocioso (y sin varo) .
La cosa es que hace mucho tiempo tuve otra idea de tener un blog sobre viajes y comida. La idea no prosperó pero el blog se quedó ahí en el aire. Así que lo pimpee, le puse otro título y voilá, ahí lo tienen. El banner que le hice está medio chafa pero qué quieren, soy periodista no diseñadora. Y a pesar de que conozco diseñadores muuuuy chingones, pues tampoco me voy a poner a pedir sin pagar, vea?

Como la ola del cambio no viene sola, también este blog cambiará de diseño. Poquito, pero sustancioso, ya que uno de los diseñadores chingones que conozco (mi amigo personal como decía Policarpo Avendaño de 31 minutos)  Óscar González (tal vez lo recuerden como director de arte en revistas como Conozca más o Revista del Consumidor) me diseñó un personaje bien bonito que refleja toda la personalidad de este blog y por supuesto, de la que escribe estas líneas, así que ya lo verán en próximos días.

Mientras denle una miradita a chilangoocioso.blogspot.com Vean el diseño, opinen qué contenidos les gustaría ver, en fin, atásquense garnachas, que esta manteca es para ustedes.
(Háganse fanses en facebook)

:)
Y ya, hagan favor de ser felices
y coman garnachas

martes, 21 de febrero de 2012

Los cerros siempre reverdecen (o casi)

Dedicado a  un rebelde sin causa

Resulta que hace un par de semanas, fue el cumpleaños de la abuela de mi cuñada, la señora Vicenta. Esto no vendría al caso si no dijera que festejó sus 100 primaveras. Y esto no sería tan genial si no dijera que bailó las mañanitas y está planeando su próximo cumpleaños.

¿ah verdad?
Con la partida de mi mamá, he reflexionado mucho más que antes, sobre qué hago con mi vida. Digamos que en general estoy satisfecha, pero definitivamente hay cosas en las que quisiera haber actuado diferente, o en las que siento que existen deficiencias, como que me estreso mucho y por cualquier cosa, o quisiera divertirme un poco más, o estudiar, o leer más, o ir más al cine y me olvido de las cosas que quiero hacer por el trabajo. Me recuerda a algo que va muy de la mano con este post.

Y con eso, regreso al tema de la abuela Vicenta. Vivir 100 años y además tener energía para bromear, lucidez para acordarse de cosas (no de todas pero más o menos), tener proyecto festejar el próximo año su cumpleaños, me parece que es una lección.¿Cuántos de nosotros no somos capaces de disfrutar una comida porque engorda, o no nos vayamos muy lejos, de ver todos los días el mundo con nuevos ojos?
Lo que me lleva a mi tío Ramón.
El hermano de mi papá es de las personas más sorprendentes del mundo. Para fines prácticos de esta narración, diré que tiene más de 70 años y es de las personas más activas que conozco. Mi tío Ramón emprendió un viaje de mochilazo cuando tenía más de 65 y ahora mismo se encuentra dando la vuelta igual de mochilazo (ahí, leve) en Sudamérica. 
Lo quiero mucho porque siempre me ha parecido que es un sabio, cínico de la vida y lobo estepario. Pero más que eso, no se cansa de buscar nuevas posibilidades mirando el mundo con ojos de niño sorprendido. Vive y vive bien, a pesar de tener diabetes, lo que por ningún motivo le impide seguir con la loca empresa de seguir explorando todas las posibilidades, a pesar de lo que diga la gente. 
Es un rebelde con causa. Escritor, explorador y  loco que vive como quiere y como le conviene.
En él no se ha apagado la estrella hacia la que puso la proa visionaria (en palabras de José Ingeniero); no se ha muerto su espíritu, no se ha salvado, ni se ha quedado inmóvil al borde del camino, como diría Mario Benedetti. 
Eso es vivir, chinga.

Había pensado en que, cuando tuviera esa edad, me gustaría ser como mi tío Ramón o como la abuela Vicenta.

Pero, luego me sentí como una tonta y pensé:

 ¿Para qué esperar tanto?



PS: Recuerden que esta cosa ya tiene fan page, así que pueden hacerse fans si hacen favor. (este el es momento en el que miran a la derecha de esta página y dan clic en "me gusta"
Y esto lo voy a poner en cada entrada hasta que tenga 100 seguidores, cabrones.