martes, 26 de junio de 2012

Hola pecesito, hoy cumplo 27.

Hola querido pecesito dorado, hoy cumplo 27 años.
(el aplausómetro estalla)

El año pasado (muchos lo saben, muchos no, a otros no les importa, otros comen caramelos) mi mamá estaba muy grave en el hospital luchando contra el cáncer. Finalmente falleció dos días después de esta fecha por lo que decidí que mi cumpleaños 26 es el cumpleaños más doloroso de mi vida. Pero bueno, ella seguía viva y eso lo hizo bonito; dios me la prestó dos días más.
Así que hoy que llego al año 27 no sé qué pensar al respecto. No sé si festejar, dejar que pase el día en la ignominia, esconderme abajo de una piedra o drogarme con drogas duras como pastel de trufa de chocolate.

Supersticiosa como soy, siempre he creído que en los años pares es cuando menos bien me ha ido (no mal, sino no tan maravilloso) y los años nones han traído cosas muy buenas en mi vida. Si bien, no todo fue horrible en el año 26 de mi vida (conseguí este increíble trabajo na'más) el primer semestre me quedé sin chamba gracias a la fucking burocracia. A pesar de que crecí muchísimo, el proceso de maduración fue a puros madrazos. En otro aspecto, decidí por fin darle fin al remedo de relación podrida y fétida de la que no había podido deshacerme en dos años, y ese autoconocimiento me llevó a la conclusión de que no quiero estar con alguien por obligación social, sino por convicción del estómago, las endorfinas y todo lo que humanamente indique que estoy enamorada.
En este año conocí a muchas de las personas más increíbles que han rockeado mi vida en aspectos tanto laborales como amistosos (como Alex, Sylvia, Ollin, Óscar y Ruy). Con uno (Ruy, por supuesto) no hay una relación real amistosa, pero sin la oportunidad y la confianza que me brindó en el plano laboral, no estaría donde estoy ahora, y no puedo menos que agradecérselo.
Mención aparte para el 'chaviza de onda'. Gracias por escuchar mis lloriqueos, reírte de mis chistes, compartir la buena música, el café, los buenos libros y buenas historias. Sobre todo gracias por la confianza y por la amistad. Te quiero por ser un gran amigo y un ídem ser humano.

El otro día hice un balance de cómo iba a llegar a los 27 años: sin mamá pero con una familia unida; con un buen trabajo (palomita, check); sin pareja pero con sanidad emocional (aunque sigo siendo la misma torpe de siempre en cuanto a cosas del ligoteo y del amor se refiere); con los mejores amigos que se puedan tener (palomita, check). En fin: soy un año más vieja, más sabia y hasta ahora, relativamente feliz.

Estoy lista para lo que tengas en la bolsa año 27. Que según mi estadística supersticiosa, este será un buen, buen año y sólo espero lo mejor.
=)

4 comentarios:

Juan P dijo...

Cuando los años pares sean malos, envejece de dos en dos, claro, te harás vieja más pronto pero cuando te pregunten tu edad y digas 51, nadie te dirá que los aparentas, al contrario, que te ves mucho más joven.

Muchas felicidades y que vengan cosas buenas, aquí en los internetetetes te queremos :)

Saludos!

La Maquinista Yey★ dijo...

Felicidades Diablo! no sabía lo de tu mamá, no sé que decirte, creo que no hay palabras para calmar un dolor como ese. Lo que si creo, es que de alguna forma está contigo. Un abrazo muy fuerte y esperemos que este año sea realmente maravilloso :D

Excelentísima Camélida dijo...

Diablo!!! Cómo te quiero!!! Cómo es eso de no leerte más seguido, soy una floja tamaño baño y no hay perdón para mí!!! Muchas felicidades rodantes para ti, espero que tus 27 años, sin mamá, pero con una familia bella y estable y con un trabajo que te gusta, gente que quieres y que te quieres, soltera y por eso más interesante :p y sabia como tú sabes serlo sea así: el año que esperas!!!!
Mil abrazos Bolivianos polarizados en Alemania, sí, estoy acá hace un año... Si quieres venir a Alemania, pues ya sabes dónde :) y una cosa más antes de irme: me fascinó tu post totalmente emo escrito después de este, lo llevas en las venas! Abrazos y mimos Diablito, te quiero mucho!!!!

Arlett dijo...

Después de casi un mes voy leyendo tu post y el de Mami... pero no quiero que pase más tiempo para decirte que TE AMO. Y que recuerdes, que el presente realmente es un obsequio que Dios nos da, el cual debemos cuidar que no se empañe con sufrimiento. Es difícil, pero procura que el paso del tiempo filtre el dolor del pasado y sólo recuerdes lo que te llena, lo que aprendiste y lo que te hace ser mejor persona. Mami es uno de esos recuerdos que se guardan muy arriba y muy a la mano, para acariciar esos bellos momentos y enseñanzas de vida que te harán ser una mujer más plena, pero no permitas que el sufrimiento del final eclipse todo lo bello que nos dio. Recordemos su vida, no su muerte, ésta sólo fue un alto en el camino, un "hasta luego", porque algún día nos volveremos a encontrar y tienes que darle buenos chismes jugosos, así que ¡a vivir! Te amo!!