miércoles, 13 de junio de 2012

Una pequeña disertación (para iniciados) sobre Pedro Almodóvar

Pedro Almodóvar es mi director de cine favorito (del mundo mundial) PERO, a pesar de eso,  no me ha alcanzado la vida para ver todas sus películas (me faltan 7 de 18).
Conocí sus películas con Tacones Lejanos. Supongo que iba en la universidad porque esa película me la consiguió el que en ese entonces era mi novio, en un puestecillo afuera de  la facultad de Filosofía y Letras; fue amor a primera vista.

Luego de ese primer encuentro, como buena obsesiva que soy, busqué más filmografía y así fue como di con Todo sobre mi madre, Hable con ella, La mala educación y creo que en ese tiempo estaban por estrenar Volver. Desde aquel año empezó un romance que hasta hoy no ha podido caducar.

Desde que conozco sus filmes, siempre he dicho que al cine de Almodóvar o lo amas o lo odias, no hay medias tintas, (sobre todo para los hombres). Y sí; hace unos años el periódico La Nación, dijo que sus películas retrataban una España llena de travestis, yonquis y desadaptados, pero también la Academia se ha acordado varias veces de él.
Y finalmente eso era Pedro: un gay que aceptaba, machacaba y dignificaba su sexualidad por medio de un cine agresivo, lleno de color, basado en tramas 100% homoeróticas y con mil escenas incómodas (por ejemplo el golden shower en Pepi, Luci y Bom). Pero con cada película asentaba su estilo y reforzaba su estatus de director de culto.

Después de la alocada época gay (que incluyen La ley del deseo, Kika y Qué he hecho yo para merecer esto, entre otras) empieza una etapa mucho más madura, con fotografía menos pop e historias mucho más introspectivas (para Pedro, analizar a la mujer es parte de analizarse a sí mismo también). Quizá las referencias gay continuen, como en Todo sobre mi madre (como 'La Agrado' uno de los personajes más entrañables de toda su filmografía) pero no son el eje de la historia. Pretende contar algo más allá de que, ejemplo, la Agrado tenga pene, o que Huma Rojo sea lesbiana.

Para Hable con ella ya tenía madurado el concepto del universo femenino que inicio con La flor de mi secreto y aún antes con Mujeres al borde de un ataque de nervios. La preguntas, ¿de qué hablan? ¿qué piensan? ¿cómo sienten? ¿cuál es el tipo de relaciones que establecen entre ellas? se respondian una por una. Para Volver (olvidemos ese tropiezo espantoso  de 'La mala educación' con el imbécil de Gael García) ya estaba completamente en el núcleo del universo femenino; inmerso en las causas y azares, las lealtades y los secretos que están presentes en la vida de cualquier mujer y las mujeres que le rodean.

En Los abrazos rotos comienza la siguiente etapa de maduración en su filmografía: los coqueteos con el cine noir (pero no completamente). Es decir, más que un salto, es fue una evolución gradual. Si bien, continua hablando sobre las mujeres (porque de alguna forma el personaje de Penélope Cruz es un eje) adquiere un aspecto nuevo al darle mucho más juego a Lluis Homar como el personaje principal, pero con la variante del tinte policiaco. Ese fue el guiño para desatar por completo la nueva era en la que se gestó La piel que habito.
En La piel, además de marcar el retorno de la dupla Pedro Almodóvar-Antonio Banderas, los cambios son sustanciales empezando por  el guión, que es una adaptación del libro 'Tarántula', del escritor Thierry Jonquet.
(Iba a darles una mini sinopsis pero como es un post para iniciados, pues seguro ya saben de qué se trata)
Okay, les dejo el link de la señora wikipedia. Hay un chingo de spoilers, pero no digan que no les avisé.
Finalmente, creo que La piel habito es la muestra fehaciente de la superación de su filmografía. Sólo basta compararla con cualquiera de las otras películas para darse cuenta que logró afinar el lenguaje, la fotografía y las historias. Amén, por supuesto, de la música que acompaña a todas las producciones.
Pero ese tema es para otro post.
continuará...