miércoles, 18 de abril de 2012

No me votes por ser bonito

Hace un par de días, mientras hacía un relajante y delicioso paseo por el metro capitalino, me encontré con un anuncio electoral que al principio me dio risa y cuando lo vi bien, me dio miedo. 
Pero antes quiero acotar algo para darle contexto a lo que viene.

En México, existe un programa de variedades matutino que pasa en una de las televisoras de señal abierta (Tv Azteca), misma que es conocida por sus programas de bajísima calidad. Ahora bien, dicho programa, "Venga la alegría" es como cualquier otro en el que salen modelitos de escaso talento que necesitan bailar arrítmicamente antes y después de los comerciales para sacar lo de la renta, y sus conductores están por las mismas, solo que dos pasitos arriba del escalón. Uno de esos conductores que dicen pendejadas para alegrar la pupila de la bonita ama de casa, es Raúl Osorio, cuya biografía dice que uno de sus pasatiempos es broncearse, ha trabajado en bares, distracciones de playa y como modelo hasta dar el gran salto a la televisión.

Esto no sería noticia para nadie si no dijera que este individuo está postulado por el PRI para diputado federal en el DF. Y justamente eso fue lo que me dio risa y luego llanto.

Desde 2007 aproximadamente, cuando el otrora delfín del gobierno calderonista Juan Camilo Mouriño estaba en la mira de los periodistas, el jefe de gobierno perredista Marcelo Ebrard levantaba la manita y ya se apuntalaba el hoy candidato a la presidencia Enrique Peña, se decía que en las elecciones de 2012, la gente no iba a votar por el más capaz, sino por el más guapo y carismático.

Suena frívolo pero es cierto; los posibles candidatos eran (son) jóvenes, atractivos, con gran carisma e historias de amor que han saltado de la vía privada a la pública para que la gente los siga como si de una telenovela se tratara.
Finalmente sabemos que Juan Camilo para mala suerte de los panistas, falleció en un horrible accidente en 2008 y que Marcelo no pudo completar la carrera presidencial para cederle paso a Andrés Manuel López Obrador (menos atractivo, menos joven, pero con más pinta de líder). De ellos, el único que sigue en la carrera es Peña Nieto, del que sabemos hasta a qué lugar lleva a la esposa a comer.

Juan Camilo Mouriño qepd
Dicho esto, quisiera hacer una reflexión. Me parece que esta elección (que a mi gusto es una de las más importantes desde la de 2000 y el pintoresco Vicente Fox) está regida más que por las propuestas, por las personalidades y las jetas.

Es decir, los partidos, en específico el PRI que está tratando de ganar nuestra confianza otra vez, está repitiendo la fórmula Peña Nieto (guapillo y joven) para acaparar votos irreflexivos de ñoras que van a votar por estos candidatos porque en sus sueños chaquetitos, el candidato se las va a coger. Créanme, lo he oído: "pues votaré por fulano porque está bien guapo".
Y al parecer es una estrategia masiva, ya que justo hoy descubrí otra propaganda de un tal Pablo Escudero, con más jeta de modelo que de político y sorpresa, es del PRI.

Es decir, ¿haremos un voto razonado? ¿Queremos que el modelito cuyo hobbie es broncearse tenga su propia curul? Y no es un asunto de discriminación del tipo todos los guapos son idiotas, pero que haya trabajado en modelos Glenda y en el barco pirata de Cozumel no me habla de sus capacidades políticas. Porque si el tipo mínimo hubiera terminado la universidad o tuviera trayectoria política (insisto, mínimo) podríamos considerar el voto, pero sabemos que es una marioneta cuya cruceta está manejada por un colmilludo que lo hará renunciar para pasar su puesto al suplente al más puro Juanito style.

Y lo mismo pasa con la votación de género. Mujeres, voten por las otras mujeres que se están postulando porque entre mujeres nos debemos apoyar para derrocar el imperialismo machista que nos subyuga. Mujeres del mundo, uníos...
No por el simple hecho de ser mujeres, automáticamente van a gobernar bien. Insisto, debemos revisar en serio las propuestas, analizar sus apariciones, reacciones, si se contradicen para quedar bien en un lugar o en otro (como cierta candidata a la que oí decir que era muy católica porque su papá la ponía a rezar frente a la cruz antes de la merienda, pero de devota la cabrona no tiene nada. Obviamente estaba en un evento de católicos).

Como saben soy totalmente apolítica, PERO sí soy una ciudadana consciente a la que le interesa su país. Por favor, infórmense antes de votar.

Y eso es todo lo que diré al respecto.
(y como este no es un post que dirija simpatía hacia alguno de los candidatos mencionados, no habrá fotos de los mismos)

martes, 17 de abril de 2012

2 descubrimientos hipsters-pop

En últimos días he tenido un poco más de tiempo para fijarme en cosas que antes no me interesaban, como el precio de la tortilla o que mi edredón está sucio. 
Ok, no. Pero la sobreexposición a las redes sociales sí me ha hecho descubrir un par de cosas que quisiera compartir con mi bonito público.

1. Regular show. Lo que yo creí una extensión edulcolorada del antiguo Adult swim, parece ser una caricatura para adultos disfrazada de situaciones rídiculas y simplemente geniales. Esta caricatura producida por Cartoon Network y creada por el muy joven (y debo añadir, en extremo guapo) J.G. Quintel, incluye extravagantes personajes como Mordecai y Rigby, los huevonazos y adorables protagonistas. Pero esperen, a pesar de ser dos tipos de 23 años, adictos a los juegos de video, comer chatarra y ser irresponsables, resulta que son un arrendajo azul y un mapache.
El creador JG Quintel. Yo no puse eso pero estoy totalmente de acuerdo
Con esa premisa, se puede esperar lo que sea del elenco: Benson, el jefe del parque donde trabajan es una máquina de chicles malhumorada, Skips, el sabio y el que saca de problemas al par de tarados es un yeti. Papaleta, hijo del dueño del parque es eso, una paleta que bien podría ser el equivalente del personaje de Blanca de Castrejón en Escuela de vagabundos (y si no han visto la película, háganse un favor: quítense el prejuicio de que es de Pedro Infante y véanla. Es una de las mejores comedias del cine nacional).
Otros personajes no menos importantes son Musculoso, que hace bromas idiotas que terminan con la frase "mi mami", su amigo fantasmín (que según yo, habla pocas veces), Margarita (una linda cardenal roja) el eterno amor de Mordecai que trabaja en la cafetería a la que asisten regularmente Rigby y Mordecai.
La primera vez que lo vi fue en un promo de CN, en el que se mostraba al par principal cantando una especie de rap que desemboca en la ida accidental de Skips a la luna por culpa de Rigby.
Pueden ver el capítulo aquí
De ahí captaron mi atención y no puedo dejar de verlos. Es una excelente animación, con figuras sencillas, historias comunes (como bien dice el título) pero que de alguna forma terminan en situaciones extraordinarias.

Dato de trivia! La voz de Skips en la versión gringa es nada más y nada menos que de Mark Hamill. (Y si no saben quién es, hagan favor de ir por un bat y pegarse en la cabeza)

2. Sol Pereyra: Hace un par de días fui a casa de mi amiga Lolita y durante el café puso un disco que me llamó la atención. Se escuchaba muy a la Bebe o Nena Daconte pero en versión argentina y la música era mucho más estructurada, acompañada de la voz hacía una gran mezcla entre rock con influencia hip-hop claramente marcada, lo que la distingue de las antes mencionadas, pero tampoco la confunde con la Mala Rodríguez, por ejemplo, o con la apestosísima y odiosísima Niña Dioz.

Como de alegría en un día con nubarrones en el que todo promete salir mal.
Yo estaba muy feliz escuchando el disco cuando Lolita mencionó que Sol es nada menos parte de la banda cordobesa de México (ignoro si vive aquí, pero de que conoce a los argentinos que yo conozco, es seguro). Y ya, na' más para el dato de color.






Ok, vean aquí quién es Mark Hamill

sábado, 7 de abril de 2012

De cuando me desaparezco y mis amigos creen que soy una inadaptada

Hola, hola: soy un cometa.

Hace muuuuuchos años, cuando mi hermana compraba la revista ERES, leí un artículo que se llamaba "¿Qué tipo de amigos tienes?" (o algo). En específico recuerdo uno que es lo que me lleva a este post: el amigo cometa.
Según la sabia Pilar Obón (por favor alguien recuérdela) decía que este tipo de amigo era bueno, pero que su modus operandi era estar y pasar mucho tiempo contigo y estar increíble y después irse largas temporadas, hasta que después regresaba y así sucesivamente. Concluía que no podías hacer nada con tu amigo cometa, simplemente entenderlo y quererlo cuando regresara.
Con el paso de los años me doy cuenta que soy un poco (bastante) así. 

Puedo pasar con un amigo mucho tiempo, y nos vemos seguido, nos escribimos, salimos y después sin más me desaparezco largas temporadas. Luego regreso y comienza un nuevo ciclo. No es que así lo planee, o que me aburra de ellos, sino que mi necesidad de soledad me obliga a irme, así sin más.
Digamos que soy una persona que aprecia los momentos de soledad pacífica y sobre todo voluntaria. Cuando necesito gente a mi alrededor la busco, y la paso increíble. Creo que me puedo preciar de tener excelentes amigos a los que quiero y respeto muchísimo, pero si no hiciera eso, es posible que muchos de ellos no me soportarían ni me querrían tanto como dicen quererme.
La única persona a la que puedo ver todos los días y de la que al contrario de irme, busco como única salvación, es a mi hermana. 
Ella es la única a la que quiero ver cuando no estoy de humor, estoy triste, desubicada o feliz. Arlett me pone en mi lugar cuando es necesario, me da fuerza para seguir cuando creo que ya no doy más, me felicita por mis logros, me regaña cuando la cago y es la única mujer a la que le tengo confianza ciega completamente.

Pero ya me salí del tema.
Espero que mis nuevos amigos lo sepan; así soy y es algo que no puedo controlar. No me gusta hacerme la interesante, simplemente soy la amiga cometa que Pilar Obón con su sabiduría noventera describía.
Y pensar que solamente tenía 8 años cuando leía la ERES.

PS. Busqué a Pilar en google pero solo encontré su foto. Lástima que no haya artículos en internet. Eran realmente inspiradores.

lunes, 2 de abril de 2012

Manifiesto sobre los noviazgos y esas cosas

En los primeros minutos de Pride and Prejudice, (que como saben, es una de mis novelas favoritas) Lizzy Bennet suelta una sentencia así: Sólo el más profundo amor podrá persuadirme al matrimonio, es por ello que yo terminaré siendo una solterona"
Y estoy totalmente de acuerdo con ella.

Desde hace días llegó una idea a mi mente que no he podido soltar. 
Verán, a partir de la experiencia cercana con parejas que creen ser felices o que de verdad son felices, puse bajo la lupa mis verdaderas necesidades afectivas. Porque mi familia me presiona, mis amigos me presionan y en general, el entorno me presiona para que consiga una pareja porque así deben ser las cosas y es qué raro que una "niña como tú" no tenga novio.
Desde que terminé con el tipo con el que estuve el año pasado durante exactamente tres meses, me di cuenta que solo había andado con él por andar. Es decir, no estaba realmente enamorada, ni tenía algún sentimiento profundo. Yo pensaba que sí, pero no.
En ningún momento sentí la liberación y la felicidad que dicen que te da el amor. Así como que terminé con él y al mes siguiente andaba en feliz circulación.

Luego de examinar exactamente lo que había, decidí que sí y solo sí aceptaría atarme a una relación cuando no sintiera justo eso: sentirme atada. Digo, me imagino que cuando la gente se enamora y decide pasar tiempo con la otra persona y alinearse bajo el compromiso moral del noviazgo, ni se da cuenta de que está atado; vaya, ni siquiera lo ve como tal. A mi me aterrorizaba sentirme "la novia de..." hasta que me acostumbré. 
Pero amor no es costumbre. ¿O sí?
Entonces caí en la cuenta de algo: que (por ahora) no me siento cómoda siendo la novia de alguien. Me da terror siquiera pensarlo. Tener a un tipo que me esté jodiendo con mensajes y llamadas a toda hora, o que quiera que le ponga mensajitos en facebook (o peor aún, que me ponga mensajitos en facebook o que  anuncie como si importara, que somos novios en FB), o que le gusten las demostraciones públicas de afecto... (insértese aquí un grito de terror). 
O que simplemente no tenga expectativas en la vida, que no sea un dude con el que pueda platicar... (¿se dan cuenta como cada vez esto se pone peor?)
Simplemente no puedo. 

Y no es que sea antisocial, que no me gusten los hombres, sea rara o lo que sea. Cuando se da la oportunidad salgo y si puedo ligar, ligo. Pero hasta ahí. Quiero ser leal a mis principios y sincera con mis sentimientos. No me quedaré con alguien solo por tener novio, eso es tan de la preparatoria y tan victoriano. 
Porque hasta ahora me doy cuenta que no hay lugar para esa afirmación que hacía Jarabe de palo en la canción "No sé estar enamorado". No ni madres, el amor es absolutista, lo sientes o no lo sientes, no hay lugar para ambigüedades pendejas de "te quiero, pero más o menos" "como que sí te amo, pero no". O se ama o no se ama, punto. Y no estoy dispuesta a aceptar menos de eso porque mi valor como individuo y lo que yo estoy dispuesta a dar, no está a discusión.

Resulta que tengo 26 años, soy una mujer adulta, responsable de mis decisiones y lo que esto afecte o beneficie a mi corazón.

Por eso:
Quiero ser libre, tomar mis propias decisiones y manejar mi propia vida. Y cuando esté lista para tener una relación, que sea paralela, con individualidad y respeto. No estoy dispuesta a cambiar mis gustos, mi forma de pensar, mi filosofía de vida o mi forma de vestir para agradar a ningún hombre. Solo cambiaré por convicción, o porque así lo crea conveniente para la relación. 
No quiero más relaciones destructivas, en las que me tengo que mimetizar para que me quieran. No deseo ser comprendida porque a veces ni yo puedo hacerlo, solo respetada.  

Así que retomo como total y única filosofía afectiva las sabias palabras de Lizzy Bennet (y lo pongo de nuevo): Sólo el más profundo amor podrá persuadirme al matrimonio.

Sé que cuando el amor verdadero llegue, ni siquiera me acordaré de ello. Porque eso es lo que debo tener; no al mejor hombre ni al peor, solo al idóneo para mi.